El 3 de diciembre de 2011, en Caracas, los jefes de Estado y de Gobierno de 33 países aprobaron una declaración cuyo título invocaba el bicentenario de la lucha por la independencia y el camino de los libertadores. Con ese texto quedaba constituida la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la CELAC, un organismo que reúne a todos los Estados soberanos de la región sin Estados Unidos ni Canadá. Quince años después sigue sin sede fija ni secretaría permanente, y aun así es el interlocutor que la Unión Europea, China y otros socios eligen cuando quieren hablar con América Latina y el Caribe en bloque.
Antecedentes: Grupo de Río, Bahía y Playa del Carmen (2008–2010)
La CELAC no surgió de la nada. Heredó dos mecanismos anteriores: el Grupo de Río, un foro de concertación política latinoamericana, y la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC). La primera CALC se reunió el 16 y 17 de diciembre de 2008 en Costa do Sauipe, en el estado brasileño de Bahía, y cerró con la llamada Declaración de Bahía.
Catorce meses después, el 22 y 23 de febrero de 2010, la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, celebrada en Playa del Carmen (Riviera Maya, México), decidió fusionar ambos procesos en una nueva comunidad. Faltaba darle forma. Ese trabajo ocupó casi dos años de negociaciones y desembocó en la cita de Caracas.
La idea de reunir a los países del continente sin tutela exterior tiene una historia más larga, que suele remontarse al Congreso de Panamá de 1826 convocado por Simón Bolívar. La Declaración de Caracas invocaba expresamente a los «libertadores» y se presentaba en el marco del bicentenario de las independencias. Esa línea de continuidad se desarrolla en la página sobre la Patria Grande.
La cumbre de Caracas (2011)
La cumbre constitutiva se celebró el 2 y 3 de diciembre de 2011, con Hugo Chávez como anfitrión. Además de la declaración fundacional, los participantes adoptaron una serie de comunicados sobre asuntos de interés común. Entre ellos figuraba una cláusula de compromiso con la democracia, según la cual la comunidad respondería ante cualquier ruptura del orden constitucional en un Estado miembro, con la experiencia de Honduras en 2009 muy presente. La declaración rechazaba también el embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, respaldaba la reclamación argentina sobre las islas Malvinas y expresaba solidaridad con Haití.
El tono de la cumbre fue de unidad por encima de las diferencias ideológicas. El presidente uruguayo pidió que la izquierda, la derecha y el centro permanecieran unidos, mientras Chávez presentó la reunión como la piedra fundamental de la unidad, la independencia y el desarrollo de la región. La primera presidencia pro tempore recayó en Chile, entonces gobernado por Sebastián Piñera, y la segunda en Cuba, bajo Raúl Castro: dos gobiernos de signo político muy distinto se sucedieron al frente del organismo desde el primer año.
Cómo funciona: consenso y presidencias rotatorias
A diferencia de la Organización de los Estados Americanos o de la UNASUR, la CELAC no tiene una secretaría general con funcionarios permanentes. Toda la maquinaria descansa en la presidencia pro tempore, que suele durar alrededor de un año y cambia de manos en una cumbre de jefes de Estado. La presidencia en ejercicio trabaja con una troika ampliada que integran el país saliente, el país entrante y un representante de la Comunidad del Caribe, de manera que los Estados caribeños tienen presencia fija en la conducción.
Las decisiones se toman por consenso.
La composición explica buena parte de esa cautela. Entre los 33 miembros conviven cinco lenguas oficiales, el español, el portugués, el francés, el inglés y el neerlandés, y Estados de tamaños muy dispares: Brasil y México junto a microestados insulares del Caribe oriental, todos con el mismo peso formal en una comunidad que suma alrededor de 600 millones de habitantes. Con la regla del consenso, ninguna mayoría puede imponer un texto a la minoría que lo rechace.
Esa regla tiene consecuencias prácticas. Un solo gobierno puede bloquear una declaración, y en los años de mayor polarización regional la CELAC dejó de reunirse al más alto nivel. Entre la cumbre de Punta Cana de enero de 2017 y la de Ciudad de México de 2021 no hubo ninguna cumbre de jefes de Estado; las presidencias de El Salvador y Bolivia transcurrieron sin ella. Conviene distinguir, por tanto, entre la continuidad formal del organismo, que nunca se interrumpió, y su actividad política, que durante ese periodo fue mínima.
| País | Titular | Desde | Hasta |
|---|---|---|---|
| Chile | Sebastián Piñera | 3 dic. 2011 | 28 ene. 2013 |
| Cuba | Raúl Castro | 28 ene. 2013 | 29 ene. 2014 |
| Costa Rica | Laura Chinchilla; Luis Guillermo Solís desde el 8 may. 2014 | 29 ene. 2014 | 29 ene. 2015 |
| Ecuador | Rafael Correa | 29 ene. 2015 | 27 ene. 2016 |
| República Dominicana | Danilo Medina | 27 ene. 2016 | 25 ene. 2017 |
| El Salvador | Salvador Sánchez Cerén | 25 ene. 2017 | 14 ene. 2019 |
| Bolivia | Evo Morales; Jeanine Áñez desde el 12 nov. 2019 | 14 ene. 2019 | 8 ene. 2020 |
| México | Andrés Manuel López Obrador | 8 ene. 2020 | 7 ene. 2022 |
| Argentina | Alberto Fernández | 7 ene. 2022 | 24 ene. 2023 |
| San Vicente y las Granadinas | Ralph Gonsalves | 24 ene. 2023 | 1 mar. 2024 |
| Honduras | Xiomara Castro | 1 mar. 2024 | 9 abr. 2025 |
| Colombia | Gustavo Petro | 9 abr. 2025 | 21 mar. 2026 |
| Uruguay | Yamandú Orsi | 21 mar. 2026 | en ejercicio |
Los primeros años de cumbres anuales (2013–2017)
Entre 2013 y 2017 las cumbres se sucedieron cada enero: Santiago de Chile en 2013, La Habana en 2014, Belén (Costa Rica) en 2015, Quito en 2016 y Punta Cana (República Dominicana) en 2017. La de La Habana, en enero de 2014, es la más citada, porque en ella los gobiernos proclamaron a América Latina y el Caribe como zona de paz.
En la presidencia costarricense se produjo una rareza institucional: con el relevo en el gobierno de Costa Rica, la presidencia pasó el 8 de mayo de 2014 de Laura Chinchilla a Luis Guillermo Solís sin salir de Costa Rica. Algo parecido, aunque en circunstancias muy distintas, ocurrió en Bolivia en noviembre de 2019, cuando la renuncia de Evo Morales dejó la presidencia pro tempore en manos del gobierno interino de Jeanine Áñez durante sus últimas ocho semanas.
En estos años se abrieron también los foros con socios externos. El Foro China-CELAC celebró su primera reunión ministerial en enero de 2015, y la relación con la Unión Europea adoptó el formato de cumbres birregionales UE-CELAC: la primera en Santiago de Chile en 2013 y la segunda en Bruselas en 2015.
Parálisis y la ausencia de Brasil (2017–2022)
Tras Punta Cana, la CELAC entró en un periodo sin cumbres presidenciales. El 16 de enero de 2020, el canciller brasileño Ernesto Araújo anunció en redes sociales que Brasil suspendía su participación. Según la Agência Brasil, argumentó que el organismo no había producido resultados en la defensa de la democracia ni en ningún otro ámbito y que servía de tribuna a gobiernos que consideraba no democráticos, entre ellos los de Venezuela, Cuba y Nicaragua. En su lugar, dijo, Brasil trabajaría con las democracias de la región a través de la OEA, Prosur y el Mercosur.
La salida del país más poblado de la región coincidió con el inicio de la presidencia mexicana, que se extendió dos años, de enero de 2020 a enero de 2022, y logró reunir una cumbre en Ciudad de México en 2021. Argentina tomó el relevo y organizó la séptima cumbre en Buenos Aires el 24 de enero de 2023.
Para entonces Brasil ya había vuelto. El 5 de enero de 2023, pocos días después de la toma de posesión de Luiz Inácio Lula da Silva, el Ministerio de Relaciones Exteriores comunicó a los demás miembros la reincorporación del país, «de forma plena e inmediata», a todas las instancias del mecanismo. La decisión permitió que Lula fuera invitado a la cumbre de Buenos Aires del 24 de enero, la primera cumbre de jefes de Estado de la CELAC con participación brasileña desde la de Punta Cana de 2017, ya que en la de Ciudad de México de 2021 Brasil seguía ausente.
Relanzamiento: Bruselas, Kingstown y Tegucigalpa (2023–2025)
La tercera cumbre UE-CELAC se celebró en Bruselas el 17 y 18 de julio de 2023, ocho años después de la anterior, bajo la presidencia española del Consejo de la Unión Europea. Por parte latinoamericana y caribeña la encabezó Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, en su calidad de presidente pro tempore de la CELAC. Según el servicio de estudios del Parlamento Europeo, la declaración final expresó una profunda preocupación por la guerra contra Ucrania sin nombrar a Rusia, una fórmula de compromiso que aun así no suscribió Nicaragua. La Unión Europea anunció inversiones por 45.000 millones de euros hasta 2027 en el marco de su programa Global Gateway, y ambas partes se comprometieron a reunirse cada dos años.
San Vicente y las Granadinas fue el primer Estado caribeño anglófono en ejercer la presidencia. La octava cumbre se celebró en Kingstown el 1 de marzo de 2024 y dio paso a Honduras.
La IX Cumbre, reunida el 8 y 9 de abril de 2025 en la sede del Banco Central de Honduras en Tegucigalpa, mostró los límites de la regla del consenso. La presidencia hondureña cerró el encuentro con una declaración adoptada por «consenso suficiente» de 30 Estados. Argentina, Paraguay y Nicaragua la rechazaron por falta de la unanimidad requerida, y los representantes argentino y paraguayo protestaron porque, según ellos, sus objeciones no se escucharon antes de la aprobación.
| Edición | Fecha | Lugar | Copresidencia CELAC |
|---|---|---|---|
| I | 2013 | Santiago de Chile | Chile |
| II | 2015 | Bruselas | Ecuador |
| III | 17–18 jul. 2023 | Bruselas | San Vicente y las Granadinas |
| IV | 9 nov. 2025 | Santa Marta (Colombia) | Colombia |
Colombia, Santa Marta y el traspaso a Uruguay (2025–2026)
Colombia recibió la presidencia en Tegucigalpa el 9 de abril de 2025. Durante su año al frente, el calendario del bloque estuvo dominado por los socios externos. El 13 de mayo de 2025 se celebró en Pekín la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC, que aprobó una declaración y un plan de acción conjunto para 2025–2027. El 9 de noviembre de 2025 la ciudad colombiana de Santa Marta acogió la cuarta cumbre CELAC-UE, copresidida por Petro y por António Costa, presidente del Consejo Europeo. Según la Fundación EU-LAC, la reunión produjo tres declaraciones conjuntas, sobre la relación birregional, las políticas de cuidados y la seguridad ciudadana, y los participantes reiteraron el compromiso de mantener el diálogo al más alto nivel cada dos años.
El traspaso a Uruguay tuvo un escenario poco habitual. No se hizo en una cumbre de la CELAC sino en una pausa del Foro de Alto Nivel CELAC-África, celebrado en Bogotá el 21 de marzo de 2026, con la asistencia de Lula da Silva y del presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye. El presidente de un país africano figuró así como testigo de una ceremonia en la que Petro entregó a Yamandú Orsi un mazo y la bandera del organismo. Orsi dijo al recibirla que la región había elegido hace tiempo la paz, no como consigna vacía sino como forma de construir libertades.
La presidencia uruguaya cubre el periodo 2026–2027. La décima cumbre de jefes de Estado, prevista en Colombia según lo anunciado en Tegucigalpa, no figura entre los actos del traspaso, y la fecha y sede de la siguiente reunión presidencial quedan pendientes en las fuentes consultadas.