El 2 de enero de 1816, en Puerto Príncipe, un exiliado venezolano de 32 años se sentó frente al presidente de la república del sur de Haití. Simón Bolívar había llegado a Los Cayos de San Luis la víspera de Navidad, derrotado, sin ejército y sin dinero. Alexandre Pétion le prometió armas, pólvora, víveres y barcos, y le puso una única condición: liberar a los esclavos de los territorios que conquistara. Aquel acuerdo, poco conocido fuera de los manuales especializados, une la historia de Haití con la de la independencia sudamericana, y solo se entiende a partir de lo que había ocurrido en la isla en los veinticinco años anteriores.
Saint-Domingue, la colonia más rica del Caribe
La parte occidental de La Española pasó a manos francesas a finales del siglo XVII y adoptó el nombre de Saint-Domingue. En la parte oriental seguía la colonia española de Santo Domingo. Antes, la población taína de la isla, la primera que encontró Cristóbal Colón en diciembre de 1492, cuando fundó el asentamiento de La Navidad en la costa norte, había caído hasta en un 95 % en el siglo posterior a la llegada de los españoles.
En la década de 1780 Saint-Domingue era conocida como la Perla de las Antillas. Producía en torno al 40 % del azúcar y al 60 % del café que se consumían en Europa. Esa riqueza descansaba en una población esclavizada que en 1789 rondaba el medio millón de personas, traídas de África en un comercio que llevó a la colonia a unos 800.000 africanos a lo largo de su historia. Los blancos eran una pequeña minoría, y entre ambos grupos existía una capa de libres de color, muchos de ellos propietarios, que reclamaba igualdad de derechos.
La revolución (1791–1804)
La noche del 14 de agosto de 1791 se celebró en Bois Caïman, en el norte de la colonia, una ceremonia vudú que la tradición historiográfica sitúa como el comienzo de la insurrección. Pocos días después ardían las plantaciones de la llanura del norte.
Lo que siguió fue una guerra de muchos bandos, en la que intervinieron colonos, libres de color, antiguos esclavos, tropas francesas, británicas y españolas, y en la que la política de la Francia revolucionaria cambió varias veces de rumbo. El 29 de agosto de 1793 el comisario Léger-Félicité Sonthonax proclamó la libertad de los esclavos en la provincia del norte, y el 4 de febrero de 1794 la Convención Nacional abolió la esclavitud en todas las colonias francesas. Toussaint Louverture, antiguo esclavo convertido en jefe militar, se alió entonces con la república, expulsó a británicos y españoles y acabó gobernando la colonia con una autonomía casi total. Napoleón Bonaparte, ya en el poder, envió en 1802 una gran expedición al mando de su cuñado, el general Leclerc, para restablecer el control metropolitano. Toussaint fue capturado y deportado a Francia, donde murió en prisión.
La guerra se volvió entonces una lucha por la independencia. El 18 de noviembre de 1803 las fuerzas de Jean-Jacques Dessalines derrotaron a las tropas francesas en Vertières, cerca de Cap-Français, y el 1 de enero de 1804 Dessalines proclamó la independencia. El nuevo Estado tomó el nombre taíno de la isla, Haití. Era el segundo país independiente de América, después de Estados Unidos, y el primero nacido de una revolución de esclavos.
Un país dividido y la ayuda a Bolívar
Dessalines se proclamó emperador y fue asesinado en 1806. El país se partió en dos: un reino en el norte bajo Henri Christophe y una república en el sur presidida por Alexandre Pétion. Esa división duró hasta 1820, cuando Jean-Pierre Boyer reunificó el territorio.
Fue la república de Pétion la que acogió a Bolívar. Según el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar, el Libertador llegó a Los Cayos el 24 de diciembre de 1815, pocos meses después de haber escrito en Jamaica la carta en la que analizaba el porvenir de los pueblos americanos (véase la Carta de Jamaica). Pétion le entregó más de 6.000 fusiles, municiones, víveres y una imprenta completa. La expedición zarpó el 31 de marzo de 1816 con siete buques propios, a los que se sumó La Fortune, del comerciante Robert Sutherland, y alrededor de 300 hombres. Entre ellos estaban Santiago Mariño, Manuel Piar, Carlos Soublette, Gregor MacGregor y Francisco Antonio Zea. Tras un combate naval en Los Frailes el 2 de mayo, la flota llegó a Margarita al día siguiente y después desembarcó en Carúpano, donde Bolívar proclamó la abolición de la esclavitud, cumpliendo lo pactado.
La imprenta merece una línea aparte. Entre los fusiles y la pólvora, Pétion incluyó una prensa completa, y la imagen de un ejército que cruza el Caribe llevando tipos de plomo para imprimir proclamas dice bastante sobre la importancia que los caudillos de la época concedían a la palabra escrita. La relación entre Bolívar y Haití figura en la biografía de Simón Bolívar.
El precio del reconocimiento (1825)
Francia no reconoció la independencia hasta 1825, y lo hizo a cambio de dinero. La ordenanza del rey Carlos X del 17 de abril de 1825 constaba de tres artículos: reducía a la mitad los derechos de aduana para el comercio francés, obligaba a Haití a pagar 150 millones de francos en cinco plazos anuales a la Caja de Depósitos y Consignaciones para indemnizar a los antiguos colonos, y solo entonces concedía la independencia plena. La Fundación para la Memoria de la Esclavitud estima que el ingreso anual del país rondaba entonces los 30 millones de francos, de modo que la suma equivalía a unos cinco años de producción. El presidente Boyer la aceptó bajo la presión de una escuadra francesa frente a sus costas.
Haití no podía pagar, y pidió prestado a bancos franceses para hacer frente a los primeros plazos. Nació así lo que la bibliografía llama la doble deuda: la indemnización y los intereses de los préstamos contraídos para abonarla. En 1838, tras años sin pagos, un tratado firmado bajo Luis Felipe redujo el total a 90 millones. El principal quedó saldado en 1883, pero los pagos derivados de aquellos créditos continuaron hasta mediados del siglo XX; las fuentes dan como fecha final 1947 o 1952. El 17 de abril de 2025, en el bicentenario de la ordenanza, el presidente Emmanuel Macron anunció una comisión mixta franco-haitiana de historiadores, dirigida por Yves Saint-Geours y Gusti-Klara Gaillard Pourchet, para estudiar esa historia y proponer recomendaciones a ambos gobiernos. El New York Times, en una investigación de 2022 citada por Public Sénat, cifró la pérdida de crecimiento para la economía haitiana entre 21.000 y 115.000 millones de dólares, una estimación que depende de los supuestos del modelo.
Durante el gobierno de Boyer, Haití ocupó también la parte oriental de la isla, desde 1822 hasta 1844, fecha en que se proclamó la República Dominicana.
La ocupación estadounidense (1915–1934)
En julio de 1915 fue asesinado el presidente Jean Vilbrun Guillaume Sam, y el presidente Woodrow Wilson ordenó el desembarco de los marines. La Oficina del Historiador del Departamento de Estado describe la justificación oficial, restaurar el orden y la estabilidad en el Caribe, y reconoce que la intervención protegía sobre todo intereses financieros estadounidenses y buscaba impedir una posible influencia alemana. El tratado haitiano-estadounidense de 1915 dio a Washington el control completo de las finanzas del país y el derecho a intervenir.
La ocupación impuso como presidente a Philippe Sudré Dartiguenave, disolvió el legislativo en 1917 e intentó imponer una constitución que permitía a extranjeros poseer tierras. La segregación racial, la censura de prensa y el trabajo forzado provocaron una rebelión campesina en 1919–1920, y en 1921 el Senado de Estados Unidos investigó las denuncias de abusos. La retirada se completó en 1934, bajo la política de buena vecindad de Franklin D. Roosevelt.
La era de los Duvalier (1957–1986)
François Duvalier, un médico conocido como Papa Doc, ganó las elecciones de 1957 frente a Louis Déjoie, en unos comicios con numerosas denuncias de fraude e intimidación. En 1964 se proclamó presidente vitalicio mediante un referéndum que arrojó un 99,9 % de apoyo. Su poder se apoyó en la milicia de los Voluntarios de la Seguridad Nacional, conocidos como tontons macoutes. Las estimaciones de personas muertas durante sus catorce años de gobierno oscilan entre 30.000 y 60.000. Murió el 21 de abril de 1971 y lo sucedió su hijo Jean-Claude, Baby Doc, de 19 años, que gobernó hasta febrero de 1986, cuando huyó del país en medio de protestas. Regresó en 2011 y murió en 2014.
Democracia intermitente (1990–2021)
El 16 de diciembre de 1990 el sacerdote Jean-Bertrand Aristide ganó las primeras elecciones consideradas libres, con el 67 % de los votos. Asumió el 7 de febrero de 1991 y fue derrocado el 29 de septiembre por un golpe militar encabezado por el general Raoul Cédras. Volvió el 12 de octubre de 1994, tras la intervención multinacional encabezada por Estados Unidos, disolvió el ejército en 1995 y entregó el poder a René Préval en 1996. Reelegido en unas elecciones boicoteadas por la oposición, dejó el país el 29 de febrero de 2004. Las versiones divergen: Aristide afirmó haber sido secuestrado por fuerzas estadounidenses; Washington sostuvo que el avión se envió a petición suya.
El 12 de enero de 2010, a las 16.53 hora local, un terremoto de magnitud 7,0 con epicentro cerca de Léogâne, a unos 25 kilómetros de Puerto Príncipe, destruyó buena parte de la capital, incluidos el Palacio Nacional y la catedral. Las cifras de víctimas difieren mucho según la fuente: el gobierno haitiano habló de entre 220.000 y 316.000 muertos, un informe no publicado encargado por USAID estimó entre 46.000 y 85.000, y un estudio de la Universidad de Michigan situó el total en torno a 160.000. En octubre de ese año comenzó una epidemia de cólera vinculada a la contaminación procedente de un campamento de cascos azules, que causó miles de muertes más.
La crisis actual (2021–2026)
El 7 de julio de 2021 el presidente Jovenel Moïse fue asesinado en su residencia. El primer ministro Ariel Henry asumió el poder en funciones mientras las bandas armadas ampliaban su control sobre Puerto Príncipe. Henry anunció su renuncia el 11 de marzo de 2024, y el 25 de abril juró un Consejo Presidencial de Transición de siete miembros con voto y dos observadores, con presidencia rotatoria cada cinco meses: Edgard Leblanc Fils, Leslie Voltaire, Fritz Jean y Laurent Saint-Cyr. El consejo nombró primer ministro a Garry Conille en mayo de 2024 y lo sustituyó por el empresario Alix Didier Fils-Aimé en noviembre.
La respuesta internacional pasó primero por una misión multinacional de apoyo a la seguridad encabezada por Kenia, aprobada en 2023 con un techo de 2.500 efectivos y que sufrió una falta crónica de fondos y de personal. El 30 de septiembre de 2025 el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 2793, con 12 votos a favor y las abstenciones de China, Pakistán y Rusia, que la transforma en una Fuerza de Supresión de Pandillas de hasta 5.550 efectivos por un periodo inicial de doce meses, con una oficina de apoyo de la ONU. En ese momento Noticias ONU contaba cerca de 1,3 millones de desplazados internos.
El mandato del consejo expiró el 7 de febrero de 2026 sin elecciones, y el poder ejecutivo pasó al gabinete del primer ministro Fils-Aimé. La misión política de la ONU en el país, BINUH, pidió a los actores nacionales centrarse en la lucha contra la inseguridad y en la preparación electoral. El 27 de julio de 2026 el Consejo Electoral Provisional fijó la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas para el 13 de diciembre de 2026 y la segunda para el 21 de febrero de 2027, condicionadas a la seguridad y a una financiación estimada en unos 120 millones de dólares. Según cifras de la ONU recogidas por The Haitian Times, más de 2.300 personas habían muerto por la violencia en los primeros meses de 2026, y los grupos armados controlaban más del 85 % de Puerto Príncipe.
Haití es miembro de la CELAC, el foro que retoma en el siglo XXI la idea de coordinación regional que Bolívar defendió en el Congreso de Panamá. Si las fechas de diciembre se mantienen, serán los primeros comicios nacionales en una década; el propio organismo electoral ha dejado escrito que dependen de condiciones que hoy no existen.