El 7 de diciembre de 1958 votó el 93,42 % de los 2.913.801 venezolanos inscritos, y Rómulo Betancourt ganó la presidencia con el 49,18 % de los votos. Once meses antes, el 23 de enero, había caído la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Aquella jornada abrió la serie de elecciones en Venezuela que llega hasta hoy: quince elecciones presidenciales, seis referendos nacionales, una elección constituyente muy discutida en 2017 y un resultado, el de julio de 2024, que el organismo electoral proclamó sin publicar el desglose por mesas.
La serie completa figura a continuación en orden, con el resultado oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la participación de cada consulta, cada dato con su fuente. Donde los resultados han sido impugnados con datos propios (la Asamblea Nacional Constituyente de 2017, las presidenciales de 2018 y las de 2024) se presentan tres columnas: lo que anunció el CNE, lo que publicaron fuentes independientes y lo que dijeron los observadores y los gobiernos extranjeros. Ninguna de las tres columnas se presenta como la verdadera.
Historia de las elecciones en Venezuela: el sistema de 1958
La historia de las elecciones en Venezuela como rutina estable empieza con un documento firmado fuera del calendario electoral. El 31 de octubre de 1958, en la casa de Rafael Caldera en Caracas, representantes de Acción Democrática (AD), del partido socialcristiano COPEI y de Unión Republicana Democrática (URD) suscribieron el llamado Pacto de Puntofijo. Se comprometieron a respetar los resultados, a evitar la hegemonía de un solo partido y a colaborar contra cualquier intento de volver a la dictadura.
La elección de diciembre de ese año enfrentó a Betancourt (AD) con Wolfgang Larrazábal, candidato de URD y del Partido Comunista, que obtuvo el 34,61 %, y con Caldera, que llegó al 16,21 %. URD abandonó la coalición de gobierno en 1962. Desde entonces el poder se repartió, con pocas excepciones, entre AD y COPEI.
Las cifras de las dos décadas siguientes muestran un electorado que votaba casi en su totalidad. En 1963 Raúl Leoni (AD) ganó con apenas el 32,81 % en una contienda muy fragmentada, con una participación del 92,21 %. En 1968 Caldera se impuso por unos 33.000 votos a Gonzalo Barrios, 29,13 % frente a 28,24 %, y en marzo de 1969 un gobierno entregó el poder por primera vez a un candidato de la oposición elegido en las urnas. Ese año votó el 96,73 % del registro, la cifra más alta de toda la serie. En 1973 Carlos Andrés Pérez (AD) ganó con el 48,71 %, y en 1978 Luis Herrera Campíns devolvió la presidencia a COPEI con el 46,64 %.
Conviene detenerse un momento en la papeleta. En las estadísticas electorales de aquellas décadas, el voto presidencial aparece con un nombre propio: «tarjeta grande». La votación válida de la tarjeta grande se contabilizaba aparte del voto para los cuerpos legislativos, y las series oficiales entre 1963 y 1993 la recogen partido por partido, de modo que un mismo candidato podía sumar apoyos de varias organizaciones que presentaban listas distintas al Congreso. En 1988, por ejemplo, la votación válida de la tarjeta grande superó los 7,3 millones de votos, frente a unos 2,9 millones en 1963.
En 1983 Jaime Lusinchi (AD) obtuvo el 56,72 %, el mayor porcentaje de un candidato en aquel periodo, y en 1988 Pérez volvió a ganar con el 52,91 %. La participación ya había empezado a bajar: 87,55 % en 1978, 87,75 % en 1983 y 81,92 % en 1988.
1989–1998: el fin del bipartidismo
El segundo gobierno de Pérez empezó con el programa de ajuste de febrero de 1989 y con las protestas y la represión conocidas como el Caracazo. En 1992 hubo dos intentos de golpe militar, el primero encabezado por el teniente coronel Hugo Chávez, y en mayo de 1993 Pérez fue suspendido del cargo. Las elecciones de diciembre de 1993 rompieron el esquema de Puntofijo: Rafael Caldera ganó con el 30,45 % al frente de Convergencia, una coalición ajena a los dos partidos tradicionales, por delante de Claudio Fermín (AD, 23,60 %), Oswaldo Álvarez Paz (COPEI, 22,73 %) y Andrés Velásquez (La Causa R, 21,95 %). La participación cayó al 60,16 %.
Cinco años más tarde, en diciembre de 1998, Hugo Chávez ganó con 3.673.685 votos (56,20 %) frente a Henrique Salas Römer (39,97 %), según los datos del CNE. El politólogo Héctor Briceño, en un estudio publicado en 2009 en Cuadernos del Cendes, describe el paso de niveles de participación superiores al 80 % en las primeras décadas a cifras en torno al 60 % en 1993, 1998 y 2000, y sitúa a Venezuela entre los países de mayor volatilidad electoral de la región.
Referendos: de la Constituyente de 1999 a la enmienda de 2009
Con Chávez llegaron los referendos, una figura casi desconocida en la etapa anterior. El 25 de abril de 1999 se preguntó a los electores si querían convocar una Asamblea Nacional Constituyente. El Sí obtuvo alrededor del 88 % (un boletín parcial del CNE, con el 95,5 % escrutado, le daba el 92,36 %), pero la abstención rondó el 62 %. La Asamblea elegida el 25 de julio de 1999 quedó dominada por los candidatos afines al gobierno, que según Prodavinci obtuvieron 125 de los 131 escaños con alrededor del 65 % de los votos.
El texto que redactó se aprobó el 15 de diciembre de 1999 con el 71,37 % de votos afirmativos y una abstención del 54,74 %. Ese mismo día ocurrió la tragedia de Vargas, las inundaciones y deslaves que arrasaron buena parte del litoral central. La nueva Constitución fijó un mandato presidencial de seis años con una sola reelección inmediata (artículo 230), creó el Poder Electoral y abrió la posibilidad de revocar cualquier cargo electivo a mitad de su mandato, si lo pedía al menos el 20 % de los inscritos (artículo 72). Como todos los cargos debían relegitimarse, en 2000 hubo nuevas elecciones generales: Chávez obtuvo el 60,3 % de los votos válidos frente a Francisco Arias Cárdenas (37,5 %), con una participación del 56,31 %.
El 15 de agosto de 2004 se aplicó por primera vez ese artículo a un presidente, en el referendo revocatorio contra Chávez. Con el 94,49 % de las actas, el CNE atribuía al No (es decir, a la permanencia de Chávez) el 58,26 %; el resultado final lo situó en torno al 59 %, con una participación del 69,92 %. El Centro Carter y la OEA observaron la votación. Jimmy Carter declaró que los hallazgos de sus observadores coincidían con los resultados parciales del CNE, y el secretario general de la OEA, César Gaviria, dijo que no habían encontrado elementos de fraude. La Coordinadora Democrática rechazó el resultado; Henry Ramos Allup afirmó que lo rechazaban «categórica y absolutamente» y se apoyó en un sondeo a boca de urna que daba la victoria al Sí. El Centro Carter publicó el 26 de agosto de 2004 un informe sobre la auditoría posterior.
En diciembre de 2006 Chávez fue reelegido con 7.309.080 votos (62,84 %) frente a Manuel Rosales (36,90 %), con una participación del 74,70 %. Un año después sufrió su primera derrota en las urnas. El 2 de diciembre de 2007 se votó una reforma de 69 artículos dividida en dos bloques, que entre otras cosas alargaba el mandato presidencial a siete años y eliminaba el límite de reelección. En el primer boletín el No ganó en el bloque A con el 50,70 % y en el bloque B con el 51,05 %; la participación rondó el 56 %.
Catorce meses más tarde, el 15 de febrero de 2009, una enmienda de solo cinco artículos eliminó el límite de mandatos para todos los cargos de elección popular. El Sí obtuvo el 54,85 % en el segundo boletín del CNE, con 6.310.482 votos. La oposición reconoció el resultado, aunque denunció ventajismo oficial durante la campaña. La historia completa, con la pregunta y las cifras de cada boletín, se sitúa en esta misma cronología electoral.
El Consejo Nacional Electoral y el sistema de votación
La Constitución de 1999 elevó la organización electoral a poder público. El Poder Electoral lo ejerce el CNE como ente rector, con tres organismos subordinados: la Junta Nacional Electoral, la Comisión de Registro Civil y Electoral y la Comisión de Participación Política y Financiamiento (artículo 292). El artículo 296 dispone que el CNE esté integrado por cinco personas no vinculadas a organizaciones con fines políticos: tres postuladas por la sociedad civil, una por las facultades de ciencias jurídicas y políticas de las universidades nacionales y una por el Poder Ciudadano, con un mandato de siete años. Entre sus funciones figuran reglamentar las leyes electorales, organizar las elecciones y los referendos y declarar la nulidad total o parcial de una elección.
Esa es la norma. En la práctica, la designación de los rectores ha sido uno de los puntos más discutidos de la vida política venezolana. El Centro Carter señala en su informe final sobre 2024 que la directiva vigente asumió en agosto de 2023, tras la renuncia anticipada de la anterior, y que la mayoría de sus interlocutores la percibían como menos independiente que en procesos anteriores.
El voto se emite en máquinas. Según ese mismo informe, Venezuela utiliza un sistema de votación totalmente automatizado desde 2004. El elector se identifica con su huella dactilar en un lector conectado a una máquina de pantalla táctil, marca su opción y la máquina imprime un comprobante de papel que se deposita en una urna. Al cerrar la mesa, cada máquina imprime un acta con sus resultados y los transmite a los centros nacionales de totalización; después se imprimen copias del acta para los testigos de los partidos. En al menos la mitad de las máquinas, escogidas por sorteo en el propio centro de votación, se abre la urna y se cuentan en público los comprobantes. La empresa Smartmatic operó el sistema hasta que abandonó el país tras su desacuerdo con el CNE sobre la participación anunciada en 2017; un incendio en 2020 destruyó casi todas sus máquinas, y el CNE diseñó con la empresa ExCle un equipo nuevo que se usó en 2021 y en 2024.
Pueden votar los venezolanos mayores de 18 años que no estén sujetos a interdicción civil ni a inhabilitación política (artículo 64). El registro electoral para 2024 sumaba 21.392.464 personas, de las que solo unas 69.000 estaban inscritas para votar en el exterior, según el Centro Carter, en un país del que habían emigrado millones de ciudadanos.
Cronología de las elecciones en Venezuela desde 1958
La tabla siguiente condensa la historia de las elecciones en Venezuela desde 1958 en veinte filas: las elecciones presidenciales y los referendos nacionales, sin las regionales, municipales y parlamentarias, que merecerían una tabla propia. La participación de las presidenciales hasta 2013 procede de la serie oficial publicada por Efecto Cocuyo; la de 2018 y 2024, de las cifras del CNE citadas por el panel de la ONU. Para los referendos se indica si la cifra procede de un boletín parcial.
| Año | Tipo | Resultado según el CNE | Participación | Notas |
|---|---|---|---|---|
| 1958 | Presidencial | Rómulo Betancourt (AD), 49,18 % | 93,42 % | Primera elección tras la caída de Pérez Jiménez |
| 1963 | Presidencial | Raúl Leoni (AD), 32,81 % | 92,21 % | Campo muy fragmentado |
| 1968 | Presidencial | Rafael Caldera (COPEI), 29,13 % | 96,73 % | Primera alternancia hacia la oposición |
| 1973 | Presidencial | Carlos Andrés Pérez (AD), 48,71 % | 96,52 % | |
| 1978 | Presidencial | Luis Herrera Campíns (COPEI), 46,64 % | 87,55 % | |
| 1983 | Presidencial | Jaime Lusinchi (AD), 56,72 % | 87,75 % | Mayor porcentaje del periodo |
| 1988 | Presidencial | Carlos Andrés Pérez (AD), 52,91 % | 81,92 % | Segundo mandato de Pérez |
| 1993 | Presidencial | Rafael Caldera (Convergencia), 30,45 % | 60,16 % | Fin del bipartidismo AD-COPEI |
| 1998 | Presidencial | Hugo Chávez, 56,20 % | 63,45 % | |
| 1999 | Referendo consultivo | Sí a convocar la Constituyente, en torno al 88 % | ≈38 % | 92,36 % en un boletín con el 95,5 % escrutado |
| 1999 | Referendo constitucional | Sí, 71,37 % | 45,26 % | Abstención del 54,74 % |
| 2000 | Presidencial | Hugo Chávez, 60,3 % de los válidos | 56,31 % | Relegitimación tras la nueva Constitución |
| 2004 | Referendo revocatorio | No a la revocatoria, en torno al 59 % | 69,92 % | Oposición rechazó el resultado; Centro Carter y OEA lo avalaron |
| 2006 | Presidencial | Hugo Chávez, 62,84 % | 74,70 % | |
| 2007 | Referendo de reforma | No: 50,70 % (bloque A) y 51,05 % (bloque B) | ≈56 % | Primer boletín |
| 2009 | Referendo de enmienda | Sí, 54,85 % | ≈70 % | Segundo boletín; fin del límite de reelección |
| 2012 | Presidencial | Hugo Chávez, 55,07 % | 80,49 % | Capriles reconoció la derrota |
| 2013 | Presidencial | Nicolás Maduro, 7.587.161 votos (50,6 %) | 79,68 % | Margen de 224.742 votos |
| 2018 | Presidencial | Nicolás Maduro, 67,85 % | 45,74 % | Disputada; ver tres columnas |
| 2024 | Presidencial | Nicolás Maduro, 51,95 % (segundo boletín) | 59,97 % | Disputada; sin resultados por mesa publicados |
Resultados de las elecciones en Venezuela: la participación en cifras
Leídos en serie, los resultados de las elecciones en Venezuela cuentan dos historias a la vez: quién ganó y cuántos fueron a votar. La segunda es menos discutida que la primera y dice bastante del clima de cada época. El gráfico reúne la participación oficial en las quince elecciones presidenciales.
La curva tiene tres tramos. Hasta 1973 casi todo el registro votaba. Entre 1978 y 2000 la participación descendió de forma continua hasta tocar el 56,31 % en las elecciones generales de 2000, celebradas pocos meses después de un referendo constitucional y de la elección de la Constituyente. Luego volvió a subir con la polarización: 74,70 % en 2006, 80,49 % en 2012 y 79,68 % en 2013.
La caída de 2018 al 45,74 % coincide con el boicot de la principal coalición opositora. Con la elección constituyente de 2017 y la presidencial de 2018 empieza una etapa en la que los resultados de las elecciones en Venezuela se discuten, dentro y fuera del país, no solo por el recuento sino por la legitimidad del proceso entero. En 2024, con un candidato opositor unitario en la papeleta, la participación oficial volvió a situarse cerca del 60 %.
Entre las presidenciales de 2012 y 2013 pasaron solo seis meses. El 7 de octubre de 2012 Chávez obtuvo el 55,07 % frente al 44,31 % de Henrique Capriles, que reconoció la derrota esa misma noche. Chávez murió el 5 de marzo de 2013 y la Constitución obligaba a elegir sucesor. El 14 de abril Nicolás Maduro obtuvo 7.587.161 votos y Capriles 7.362.419, una diferencia de 224.742 votos, la más estrecha del siglo según PolitiKa UCAB. Capriles pidió el recuento de todos los comprobantes de papel. El CNE amplió la verificación ciudadana y, en una segunda fase realizada entre mayo y junio de 2013 sin presencia opositora, informó de una coincidencia del 99,98 % entre comprobantes y actas electrónicas. Capriles acudió al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) con dos recursos de nulidad. Según la misma fuente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló a su favor en 2024 por la vulneración de sus derechos políticos.
Elecciones con resultados disputados: 2017, 2018 y 2024
Tres votaciones recientes no tienen un resultado aceptado por todas las partes. Para cada una se exponen por separado el dato oficial, las cifras publicadas de forma independiente y las valoraciones de observadores y gobiernos. Las tres columnas proceden de fuentes distintas y no son intercambiables.
| Elección | CNE (cifra oficial) | Cifras publicadas de forma independiente | Observadores, organismos y gobiernos |
|---|---|---|---|
| Asamblea Nacional Constituyente, 30 de julio de 2017 | Algo más de 8,08 millones de votos; participación del 41,53 %. Los candidatos oficialistas ocuparon todos los escaños. | Smartmatic, operadora de las máquinas, afirmó el 2 de agosto de 2017 que la participación había sido manipulada en al menos un millón de votos. Documentos internos del CNE analizados por Reuters registraban 3.720.465 votos a las 17:30. Estimaciones de encuestadoras: 2,2 millones (Ratio-UCAB), 3,1 millones (Delphos). | La UE (2 de agosto de 2017), Estados Unidos, Canadá, Mercosur y el Grupo de Lima (Declaración de Lima, 8 de agosto de 2017) declararon que no reconocían la Asamblea. El gobierno defendió la validez de la votación. |
| Presidencial, 20 de mayo de 2018 | Nicolás Maduro 6.248.864 votos (67,85 %); Henri Falcón 20,93 %; Javier Bertucci 10,75 %. Participación del 45,74 %. | No se publicó un recuento independiente de actas. La Mesa de la Unidad Democrática no participó; Falcón rechazó los resultados alegando irregularidades. | El Grupo de Lima cuestionó la legitimidad de la elección y sus catorce miembros llamaron a consultas a sus embajadores. La UE, Estados Unidos y la OEA rechazaron el proceso. Rusia, China, Cuba, Irán, Nicaragua y otros países reconocieron el resultado. |
| Presidencial, 28 de julio de 2024 | Primer boletín (29 de julio, 80 % de actas): Maduro 51,2 %, Edmundo González 44,2 %. Segundo boletín (2 de agosto): Maduro 6.408.844 votos (51,95 %), González 5.326.104 (43,18 %). No se publicaron resultados por mesa. | La oposición publicó actas de 24.533 de 30.026 mesas (81,7 %): González 7.156.462 votos (67,1 %), Maduro 3.241.461 (30,4 %), según el recuento del Centro Carter sobre esos datos. El gobierno calificó las actas de falsas. | Centro Carter: la elección «no puede ser considerada democrática». Panel de la ONU: la gestión de resultados no cumplió las medidas básicas de transparencia. UE: sin actas oficiales, los resultados del CNE «no pueden ser reconocidos». El TSJ convalidó el resultado oficial el 22 de agosto. Rusia y China felicitaron a Maduro. |
La Asamblea Nacional Constituyente de 2017
El 30 de julio de 2017, tras meses de protestas, se eligieron los miembros de una Asamblea Nacional Constituyente convocada por el Ejecutivo sin referendo previo. La oposición, que entonces controlaba la Asamblea Nacional elegida en 2015, no presentó candidatos y dos semanas antes había organizado una consulta simbólica en la que, según sus organizadores, votaron unos 7,6 millones de personas contra la iniciativa. El CNE anunció una participación del 41,53 %, algo más de 8 millones de votos. Antonio Mugica, director ejecutivo de Smartmatic, empresa con sede en Londres, declaró que la empresa sabía «sin ninguna duda» que la cifra de participación había sido manipulada; el gobierno rechazó la acusación. Voice of America recordó que, aun con 8 millones de votos, habría votado menos de la mitad del registro.
La elección presidencial de 2018
La votación de mayo de 2018 se celebró con varios partidos opositores inhabilitados y con la Mesa de la Unidad Democrática fuera de la contienda. El CNE atribuyó a Maduro el 67,85 %. Henri Falcón había roto la línea de abstención y concurrido de todos modos; tras conocer los resultados los calificó de viciados por irregularidades. En enero de 2019, según recuerda el Centro Carter en su informe de 2024, la Asamblea Nacional de mayoría opositora se negó a reconocer el nuevo mandato y juramentó como presidente interino a su presidente, Juan Guaidó. Esa disputa de legitimidad marcó los años siguientes.
La elección presidencial de 2024
La de 2024 es la elección mejor documentada de las tres porque hubo observación internacional acordada. En los Acuerdos de Barbados, firmados el 17 de octubre de 2023, el gobierno y la Plataforma Unitaria pactaron condiciones mínimas, y el CNE invitó al Centro Carter y a un panel de cuatro expertos de Naciones Unidas. María Corina Machado ganó las primarias opositoras del 22 de octubre de 2023 con más del 90 % de los votos, pero estaba inhabilitada, y el candidato inscrito fue Edmundo González Urrutia. Hubo diez candidatos en total.
Poco después de la medianoche del 29 de julio, con el 80 % de las actas, el presidente del CNE, Elvis Amoroso, proclamó a Maduro y atribuyó los retrasos a un ciberataque. El CNE no publicó los resultados por mesa y canceló tres auditorías posteriores. El panel de la ONU escribió en su informe provisional del 9 de agosto que anunciar un resultado sin publicar sus detalles ni entregar los resultados tabulados a los candidatos «no tiene precedentes en elecciones democráticas contemporáneas». El Centro Carter revisó una muestra de cien actas publicadas por la oposición sin encontrar discrepancias con los datos transcritos y comprobó en copias físicas los elementos de seguridad. El panel de la ONU, que no revisó totales, indicó que las actas examinadas presentaban todos los elementos de seguridad de las originales. El TSJ, a petición del propio Maduro, realizó una peritación sin presencia de testigos opositores y convalidó el resultado oficial el 22 de agosto. El recorrido completo está en la página de las elecciones presidenciales de 2024.
De 2025 al presente
El 25 de mayo de 2025 se eligieron la Asamblea Nacional y los gobernadores, en una fecha que el CNE había trasladado desde el 27 de abril. Según el organismo electoral, votó el 42,66 % de los inscritos, y la alianza oficialista obtuvo 256 de los 285 escaños de la Asamblea y 23 de las 24 gobernaciones. María Corina Machado y Edmundo González llamaron a no votar; Henrique Capriles, en cambio, rompió con esa línea y resultó elegido diputado en las listas de Un Nuevo Tiempo. Para esta votación no se incluyen aquí cifras independientes porque no se ha localizado un recuento alternativo verificable.
El 3 de enero de 2026 una operación militar estadounidense capturó en Caracas a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, que fueron sacados del país; ambos afrontan una acusación por narcotráfico en el Distrito Sur de Nueva York. El 5 de enero la vicepresidenta Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta encargada, amparada en una decisión del TSJ que calificó la situación de «ausencia forzosa», una figura que no aparece en la Constitución. La Unión Europea, en una declaración del 4 de enero apoyada por 26 de sus 27 Estados miembros, pidió una transición democrática conducida por los propios venezolanos y reiteró que, a su juicio, Maduro carecía de la legitimidad de un presidente elegido democráticamente.
A mediados de septiembre de 2026 el CNE no había convocado elecciones presidenciales. El 16 de septiembre, Día Internacional de la Democracia, ciudadanos de diez estados participaron en una votación simbólica llamada «Quiero Elegir» para reclamar un calendario electoral y un nuevo CNE.