El 17 de enero de 2026, en el Gran Teatro José Asunción Flores, dentro de la sede del Banco Central del Paraguay, Ursula von der Leyen y António Costa firmaron con los gobiernos del Mercosur el acuerdo comercial que ambos bloques negociaban desde 1999. Javier Milei firmó por Argentina, Santiago Peña por Paraguay y Yamandú Orsi por Uruguay; por Brasil lo hizo el canciller Mauro Vieira, porque Luiz Inácio Lula da Silva no viajó. El boliviano Rodrigo Paz asistió como presidente de un miembro pleno, aunque su país quedaba fuera del texto. Esa última asimetría dice bastante sobre cómo creció el bloque.
De Foz de Iguazú a Asunción (1985–1991)
El Mercosur empezó como un acercamiento entre dos rivales. El 30 de noviembre de 1985, los presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney firmaron la Declaración de Foz de Iguazú, que sentó las bases de una integración económica entre Argentina y Brasil. Siguieron un acta de integración en 1986, con un programa de cooperación económica, y en 1988 un Tratado de Integración, Cooperación y Desarrollo que fijaba el objetivo de un mercado común en diez años.
Paraguay y Uruguay se sumaron cuando el proyecto dejó de ser bilateral. El 26 de marzo de 1991, en Asunción, los cuatro gobiernos firmaron el tratado que creó el Mercado Común del Sur y le dio una estructura institucional básica. El texto preveía un periodo de transición hasta la conformación del mercado común, y dejaba para acuerdos posteriores buena parte de la arquitectura institucional.
Ouro Preto y la unión aduanera (1994–2011)
El tratado fundacional no creaba una organización internacional en sentido estricto. Esa pieza llegó con el Protocolo de Ouro Preto, firmado el 17 de diciembre de 1994 en la ciudad minera brasileña y vigente desde el 15 de diciembre de 1995. El protocolo otorgó al Mercosur personalidad jurídica internacional, de modo que el bloque pudiera negociar acuerdos con otros Estados y organismos, y definió seis órganos: el Consejo del Mercado Común, el Grupo Mercado Común y la Comisión de Comercio como instancias de decisión, y la Comisión Parlamentaria Conjunta, el Foro Consultivo Económico-Social y la Secretaría Administrativa. La Comisión Parlamentaria fue sustituida en 2007 por el Parlamento del Mercosur. Desde el 1 de enero de 1995 funciona además una unión aduanera, que el propio marco de Ouro Preto dejó definida como imperfecta.
Ouro Preto fijó además los idiomas de trabajo: español y portugués. En 2006 se añadió el guaraní. Es un detalle que rara vez aparece en los debates sobre aranceles, pero desde entonces una lengua de origen americano figura junto al español y al portugués en el marco lingüístico de una unión aduanera. La sede quedó en Montevideo.
Cuando el bloque cumplió veinte años, el 26 de marzo de 2011, su composición seguía siendo la de 1991. Los cambios de la década siguiente vendrían por la puerta de la cláusula democrática.
La cláusula democrática y la entrada de Venezuela (2012–2013)
El Protocolo de Ushuaia, de 1998, convirtió la plena vigencia de las instituciones democráticas en condición esencial para participar en el bloque. Se aplicó por primera vez en 2012. Tras la destitución del presidente paraguayo Fernando Lugo por el Senado de su país, en junio de ese año, Argentina, Brasil y Uruguay decidieron el 29 de junio suspender a Paraguay hasta las elecciones de abril de 2013, por considerar que se había roto el orden democrático.
La suspensión tuvo una consecuencia inmediata. Venezuela había firmado su protocolo de adhesión en 2006, pero el Congreso paraguayo nunca lo había aprobado, y eso bloqueaba su entrada. Con Paraguay fuera, los otros tres presidentes resolvieron en la cumbre de Mendoza admitir a Venezuela como miembro pleno; la cancillería argentina informó el 2 de julio de 2012 de que la decisión había sido unánime y de que los asesores jurídicos de Argentina y Brasil la consideraban conforme a los tratados. El 31 de julio de 2012, en Brasilia, Hugo Chávez, Dilma Rousseff, Cristina Fernández de Kirchner y José Mujica formalizaron el ingreso. El instrumento de adhesión rigió desde el 1 de agosto, con un proceso de incorporación gradual de cuatro años que comenzó el 13 de agosto. La cancillería paraguaya calificó la incorporación de violación inaceptable de las normas institucionales del bloque.
Paraguay volvió en 2013, tras las elecciones que llevaron a Horacio Cartes a la presidencia, y su Congreso terminó ratificando la adhesión venezolana ese mismo año.
| Estado | Ingreso | Situación |
|---|---|---|
| Argentina | 26 mar 1991 (fundador) | Miembro pleno |
| Brasil | 26 mar 1991 (fundador) | Miembro pleno |
| Paraguay | 26 mar 1991 (fundador) | Miembro pleno; suspendido de junio de 2012 a 2013 |
| Uruguay | 26 mar 1991 (fundador) | Miembro pleno |
| Venezuela | 31 jul 2012 | Suspendida desde diciembre de 2016; suspensión indefinida desde el 5 ago 2017 |
| Bolivia | Instrumento depositado en julio de 2024 | Miembro pleno, en periodo de incorporación normativa |
La suspensión de Venezuela (2016–2017)
El plazo de incorporación de cuatro años venció en agosto de 2016. En septiembre de ese año los socios fundadores dieron a Caracas tres meses para ponerse al día, y a comienzos de diciembre de 2016 los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay declararon el cese de los derechos de Venezuela como Estado Parte. El motivo invocado fue el incumplimiento de las obligaciones asumidas en el protocolo de adhesión, que el país debía haber incorporado a su legislación dentro del plazo. La canciller venezolana Delcy Rodríguez negó ese incumplimiento, dijo que su gobierno no reconocía una decisión que consideraba nula y la describió como un golpe dentro del bloque.
Ocho meses después llegó la segunda medida, de naturaleza distinta. El 5 de agosto de 2017, los cuatro fundadores suspendieron por unanimidad a Venezuela por ruptura del orden democrático, esta vez al amparo del Protocolo de Ushuaia, la sanción máxima prevista en ese instrumento. La decisión se produjo días después de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el gobierno de Nicolás Maduro y del regreso a prisión de los dirigentes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma. La suspensión cesará, según el texto, cuando se verifique el pleno restablecimiento del orden democrático. El gobierno venezolano sostuvo que ninguna de las dos medidas tenía base jurídica; los cuatro socios defendieron su legalidad. La serie de elecciones que está detrás de esa disputa se reconstruye en la cronología electoral de Venezuela.
Venezuela sigue figurando como Estado Parte en los registros del bloque, pero no participa en sus decisiones.
Por eso no forma parte del acuerdo con la Unión Europea: cuando el texto se cerró en 2024 y se firmó en 2026, la suspensión seguía vigente y el gobierno de Caracas no intervino en la negociación, que llevaron adelante los cuatro fundadores.
Bolivia, sexto Estado Parte (2012–2024)
Bolivia firmó un primer protocolo de adhesión el 7 de diciembre de 2012 y una versión revisada el 17 de julio de 2015. La ratificación de los parlamentos se alargó casi una década. El Senado de Brasil fue el último en aprobarla, el 28 de noviembre de 2023. En La Paz, la Cámara de Diputados aprobó la ley el 14 de junio de 2024, el Senado la sancionó el 3 de julio y el presidente Luis Arce promulgó la Ley 1567 el 4 de julio. El instrumento de ratificación se depositó en la cumbre de jefes de Estado celebrada en Asunción el 8 de julio de 2024, y la adhesión entró en vigor treinta días más tarde.
La membresía plena no significa todavía integración completa. Como ocurrió con Venezuela, el nuevo socio dispone de un periodo de adaptación para incorporar a su derecho interno las decisiones del Consejo del Mercado Común, las resoluciones del Grupo Mercado Común y las directivas de la Comisión de Comercio, incluido el arancel externo común. Los análisis jurídicos publicados tras el ingreso subrayan que esa tarea es la que decidirá si la membresía boliviana llega a ser plenamente operativa. El contexto político y económico del país en estos años se trata en la página sobre Bolivia en el siglo XXI.
El acuerdo con la Unión Europea (1999–2026)
Las negociaciones comenzaron en 1999 y avanzaron con largas interrupciones, en buena parte por la resistencia de los productores agrícolas europeos, sobre todo del sector de la carne. El 28 de junio de 2019, en la cumbre del G20 de Osaka, ambas partes anunciaron un acuerdo de principio. Cinco años más tarde, el 6 de diciembre de 2024, las partes anunciaron en Montevideo el cierre definitivo de las negociaciones.
Conviene distinguir dos instrumentos, porque la confusión entre ellos es frecuente en la prensa. Uno es el Acuerdo de Asociación, que abarca también el diálogo político y la cooperación y requiere la ratificación de cada Estado miembro de la Unión. El otro es el Acuerdo Comercial Provisional, limitado al comercio, que es el que se aplica de forma provisional.
El 9 de enero de 2026 el Consejo de la UE aprobó la firma por mayoría cualificada: votaron en contra Austria, Francia, Hungría, Irlanda y Polonia, y Bélgica se abstuvo. La ceremonia de Asunción se celebró ocho días después. El 21 de enero de 2026, el Parlamento Europeo aprobó por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones pedir al Tribunal de Justicia de la UE un dictamen sobre la compatibilidad de ambos instrumentos con los tratados; la Cámara decidió que solo votará su aprobación después de conocer ese dictamen. Del lado sudamericano, los parlamentos actuaron en pocas semanas: Argentina ratificó el 26 de febrero de 2026, Uruguay el 27 de febrero, el Congreso de Brasil aprobó el texto el 4 de marzo y Paraguay ratificó el 17 de marzo, el mismo día en que Brasil lo promulgó.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 1999 | Inicio de las negociaciones |
| 28 jun 2019 | Acuerdo de principio anunciado en Osaka |
| 6 dic 2024 | Cierre de las negociaciones en Montevideo |
| 9 ene 2026 | El Consejo de la UE aprueba la firma (21 a favor, 5 en contra, 1 abstención) |
| 17 ene 2026 | Firma en Asunción |
| 21 ene 2026 | El Parlamento Europeo pide dictamen al Tribunal de Justicia (334–324–11) |
| 26 feb – 17 mar 2026 | Ratificaciones de Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay |
| 27 feb 2026 | Publicación en el Diario Oficial de la UE |
| 1 may 2026 | Aplicación provisional del Acuerdo Comercial Provisional |
La aplicación provisional empezó el 1 de mayo de 2026. Según la Comisión Europea, el acuerdo elimina o reduce aranceles sobre el 91 % de los productos europeos, con rebajas inmediatas para automóviles y medicamentos y primeras reducciones para vino, bebidas espirituosas y aceite de oliva, y protege desde ese día 344 indicaciones geográficas europeas. Los contingentes arancelarios para productos agrícolas sensibles se aplican en 2026 a prorrata. El conjunto afecta a un mercado de más de 700 millones de consumidores.
La entrada en vigor definitiva depende del dictamen de Luxemburgo, que según los análisis publicados puede tardar alrededor de dos años. Si el Tribunal considerara que la vía elegida no es compatible con los tratados, el texto tendría que modificarse, aunque la parte comercial siga aplicándose mientras tanto. Otra cuestión abierta es la de Bolivia: su delegación estuvo en el teatro de Asunción el 17 de enero, pero el acuerdo se negoció antes de su ingreso y no incluye a Bolivia. Sobre el lugar del Mercosur entre los demás proyectos de integración, desde UNASUR hasta el ALBA-TCP, la página principal dedicada a la Patria Grande ofrece una cronología de conjunto.