El 14 de diciembre de 2004, en La Habana, Hugo Chávez y Fidel Castro firmaron una declaración conjunta que daba nombre a algo que ya funcionaba en la práctica: el intercambio de petróleo venezolano por médicos y educadores cubanos. Aquel documento bilateral es el acta de nacimiento del ALBA. Veinte años después el organismo ha tenido doce Estados miembros, ha visto salir a tres, uno de los cuales volvió, y ha suspendido al gobierno de ese mismo país, y su historia sigue de cerca los cambios de gobierno en la región.
De un acuerdo bilateral a un bloque (2004–2008)
El nombre de partida fue Alternativa Bolivariana para las Américas. La palabra alternativa tenía un destinatario claro, el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que la declaración conjunta asociaba con la profundización del neoliberalismo y con niveles inéditos de dependencia. El proyecto venezolano se presentaba como una integración basada en la cooperación y no en la apertura comercial que promovía el ALCA. El artículo de Christopher David Absell publicado en 2012 en la revista Problemas del Desarrollo describe esa primera etapa como la base institucional de un comercio que ya existía entre ambos países: personal médico y educativo cubano a cambio de petróleo venezolano subsidiado.
Durante casi año y medio, el ALBA tuvo solo dos miembros.
La primera ampliación llegó el 29 de abril de 2006, cuando Bolivia se adhirió pocos meses después de la llegada de Evo Morales a la presidencia. Con Bolivia se incorporó el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), un texto propuesto por el gobierno boliviano que añadió sus siglas al nombre del organismo. Nicaragua se sumó en 2007, tras la vuelta de Daniel Ortega al poder, y en 2008 lo hicieron Dominica y Honduras. El portal oficial del ALBA-TCP registra la adhesión nicaragüense el 23 de febrero de 2007 y la dominiquesa el 20 de enero de 2008; otras compilaciones dan fechas de enero de ambos años, una discrepancia de días que no altera la secuencia. Honduras estaba gobernada entonces por Manuel Zelaya. Para entonces, el perfil del bloque combinaba dos componentes, un núcleo continental con gobiernos que se definían como de izquierda y un grupo caribeño de pequeñas islas angloparlantes que iría creciendo en los años siguientes.
En este periodo apareció la primera institución financiera. El 26 de enero de 2008, en la sexta cumbre del bloque celebrada en Caracas, los presidentes firmaron el acta fundacional del Banco del ALBA. El convenio constitutivo lo suscribieron Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua el 5 de noviembre de ese año. Con los años se sumaron San Vicente y las Granadinas (2011), Dominica (2012), Antigua y Barbuda (2019) y Granada (2021). La sede quedó en Caracas, con una oficina en La Habana.
Maracay y Cochabamba: el año de la expansión (2009)
El 24 de junio de 2009 el bloque celebró en Maracay, en el estado venezolano de Aragua, su sexta cumbre extraordinaria. Allí se formalizó el ingreso de Ecuador, presidido por Rafael Correa, y de dos Estados caribeños, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas. En la declaración final quedó asentado el cambio de Alternativa por Alianza: el organismo pasó a llamarse Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos.
Un detalle lateral explica por qué el cambio pasó casi desapercibido fuera de los documentos oficiales: las siglas no se movieron. ALBA es también la palabra castellana para el amanecer, y tanto la fórmula de 2004 como la de 2009 la conservaban, lo que hizo que buena parte de la prensa siguiera usando el nombre corto sin reparar en la primera palabra.
Cuatro meses más tarde, el 16 de octubre de 2009, la séptima cumbre ordinaria reunida en Cochabamba (Bolivia) aprobó el tratado constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos, el SUCRE. El mecanismo no creaba una moneda física. Su unidad de cuenta, el sucre, permitía registrar las exportaciones e importaciones entre los países participantes y compensar los saldos entre bancos centrales, reduciendo el uso del dólar en el comercio intrarregional. La primera operación se hizo a comienzos de febrero de 2010: Cuba pagó a Venezuela 108.000 sucres, equivalentes entonces a 135.000 dólares, por 360 toneladas de arroz, según la crónica publicada por el semanario habanero Opciones.
La salida de Honduras y la década de meseta (2010–2017)
El golpe de Estado del 28 de junio de 2009 en Honduras, que apartó a Zelaya de la presidencia, cambió la situación del único miembro centroamericano además de Nicaragua. Al día siguiente, los gobiernos del bloque acordaron aislar diplomática y comercialmente al gobierno de facto. El Congreso Nacional hondureño aprobó el retiro el 12 de enero de 2010. Absell vincula la salida con la posición de Porfirio Lobo, sucesor de ese gobierno, que consideraba la orientación antiestadounidense de la alianza incompatible con la suya.
Los años siguientes fueron de estabilidad en la membresía y de crecimiento de programas. El ALBA-TCP impulsó los llamados proyectos grannacionales, empresas y programas conjuntos en alimentación, salud, alfabetización y comunicación. En 2012 se otorgó a Haití un estatus especial de miembro permanente y a Surinam y Santa Lucía la condición de miembros especiales en proceso de incorporación. El 14 de diciembre de 2014, en la cumbre que conmemoraba los diez años del acuerdo fundacional, Granada y San Cristóbal y Nieves pasaron a ser miembros plenos.
Conviene distinguir aquí entre participación y adhesión formal, porque el caso de Santa Lucía produce fechas distintas según la fuente. Varias compilaciones sitúan su ingreso en julio de 2013, mientras que la lista oficial del organismo registra su adhesión el 14 de diciembre de 2021. Ambas fechas pueden corresponder a etapas diferentes de un mismo proceso, y las fuentes consultadas no aclaran el detalle.
El SUCRE, por su parte, seguía en uso en 2015 para el comercio entre Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
Salidas y regresos (2018–2020)
El 23 de agosto de 2018 el canciller ecuatoriano José Valencia anunció en el Palacio de Carondelet, en Quito, que Ecuador abandonaba el ALBA. Lenín Moreno había declarado semanas antes que el organismo llevaba tiempo sin funcionar. Valencia invocó la independencia de Ecuador frente a cualquier grupo regional con una visión política determinada y expresó frustración por la falta de colaboración del gobierno venezolano ante el éxodo de sus ciudadanos; según el diario El Universo, afirmó que solo la estabilidad democrática de Venezuela evitaría que continuara la salida masiva de migrantes.
Bolivia fue el siguiente caso. Tras la crisis política de noviembre de 2019 y la renuncia de Evo Morales, el gobierno interino de Jeanine Áñez puso fin a la participación boliviana en el ALBA, así como en la CELAC y en la UNASUR. La interrupción duró un año: después de las elecciones de octubre de 2020, el gobierno de Luis Arce retomó la participación del país en los tres organismos. La página sobre Bolivia en el siglo XXI resume esa secuencia política.
| País | Adhesión | Retiro o suspensión |
|---|---|---|
| Cuba | 14 dic. 2004 | – |
| Venezuela | 14 dic. 2004 | – |
| Bolivia | 29 abr. 2006 | Cese de participación nov. 2019; regreso en 2020; gobierno suspendido 24 oct. 2025 |
| Nicaragua | 23 feb. 2007 | – |
| Dominica | 20 ene. 2008 | – |
| Honduras | 2008 | Retiro aprobado 12 ene. 2010 |
| Ecuador | 24 jun. 2009 | Retiro anunciado 23 ago. 2018 |
| Antigua y Barbuda | 24 jun. 2009 | – |
| San Vicente y las Granadinas | 24 jun. 2009 | – |
| Granada | 14 dic. 2014 | – |
| San Cristóbal y Nieves | 14 dic. 2014 | – |
| Santa Lucía | 14 dic. 2021 (registro oficial; otras fuentes: 2013) | – |
Veinte años y la suspensión de Bolivia (2021–2026)
Tras el regreso boliviano, el bloque volvió a sumar diez gobiernos. En diciembre de 2024 se celebró en Caracas la cumbre del vigésimo aniversario. En febrero de 2025 hubo una cumbre extraordinaria, la duodécima, y el portal oficial publica la declaración de una vigésima quinta cumbre ordinaria y el anuncio de una Comisión de Paz, además de reuniones sectoriales de ministros de agricultura, pesca y turismo.
La relación con Bolivia se rompió de nuevo tras las elecciones bolivianas de 2025. El presidente electo Rodrigo Paz, que debía asumir en noviembre, había hecho declaraciones críticas hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua. El 24 de octubre de 2025 el ALBA-TCP difundió un comunicado en el que suspendía al gobierno entrante por lo que calificó de conducta antibolivariana y proimperialista. El texto, según la Agencia de Noticias Fides, precisaba que la suspensión no afectaba los lazos con el pueblo boliviano. El organismo sigue incluyendo a Bolivia en su lista de miembros, de modo que la situación es la de un Estado miembro cuyo gobierno no participa, algo distinto de un retiro.
El resultado es un bloque con nueve gobiernos activos: Cuba, Venezuela y Nicaragua en el núcleo continental y caribeño hispanohablante, y seis Estados insulares del Caribe oriental: Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Granada, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía. El peso de estos últimos se nota en la agenda reciente que publica el propio organismo, con reuniones de ministros de turismo, agricultura y pesca y prioridades declaradas en salud, educación y soberanía alimentaria, temas lejanos de la disputa comercial de 2004 contra el ALCA.
Qué queda del SUCRE y del banco
Los dos instrumentos financieros han seguido caminos distintos. El Banco del ALBA siguió operando como banco de desarrollo; a finales de 2017 declaraba activos por unos 330 millones de dólares y una cartera de créditos cercana a 78 millones, concentrada en comercio, infraestructura y sector agroalimentario, según la información recopilada sobre la entidad.
El SUCRE, en cambio, dejó de tener peso. En 2026 el asunto llegó al parlamento ecuatoriano, a pesar de que Ecuador había salido del ALBA ocho años antes, porque nunca había denunciado el tratado del sistema de pagos, que es un instrumento jurídico separado. El 9 de junio de 2026 la Asamblea Nacional aprobó con 86 votos la denuncia del tratado constitutivo, alegando que el sistema no registraba operaciones relevantes desde 2019 y que por él se habían canalizado operaciones cuestionadas vinculadas a empresas relacionadas con Álex Saab. La resolución ordenó notificar la decisión al presidente Daniel Noboa.
La trayectoria del ALBA está ligada a la figura de Hugo Chávez, cofundador del organismo, y su nombre remite a Simón Bolívar y a la idea de integración continental que se trata en la página sobre la Patria Grande. Sus efectos prácticos dependieron sobre todo de la renta petrolera venezolana y de la coincidencia política entre gobiernos. Cuando cualquiera de los dos factores cambió, cambió también la lista de miembros: Honduras en 2010, Ecuador en 2018, Bolivia en 2019 y otra vez en 2025.
Queda por ver qué hará el gobierno de Noboa con la notificación de la Asamblea, y si algún otro Estado parte del SUCRE, un sistema que el parlamento ecuatoriano describe como inactivo desde 2019, seguirá el mismo camino.