Pocos minutos después de la medianoche del 29 de julio de 2024, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Elvis Amoroso, leyó ante las cámaras un boletín sin gráficos: con el 80 % de las actas recibidas, Nicolás Maduro sumaba 5.150.092 votos y Edmundo González Urrutia 4.445.978. El CNE declaró la tendencia «irreversible». Casi al mismo tiempo, los testigos de la oposición empezaban a fotografiar y subir a internet las actas impresas por las máquinas de votación en cada mesa. Esas dos series de números no llegaron a conciliarse: el CNE no publicó los resultados por mesa que habrían permitido compararlas, según el informe final del Centro Carter.
La elección puede reconstruirse a partir de fuentes consultables: los boletines del CNE, las actas publicadas por la oposición, el informe final del Centro Carter, el informe provisional del panel de expertos de Naciones Unidas y las declaraciones de gobiernos y organismos. Cada dato va atribuido a quien lo emitió. La página no establece cuál de las cifras corresponde a la voluntad de los votantes.
Antecedentes: los Acuerdos de Barbados y las primarias
Nicolás Maduro gobernaba desde 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, y podía presentarse de nuevo gracias al referéndum constitucional de 2009, que eliminó el límite de reelecciones. La elección de 2024 fue la primera en años con un candidato unitario de la oposición y con observación internacional acordada por ambas partes. El 17 de octubre de 2023 el gobierno y la Plataforma Unitaria firmaron en Barbados un acuerdo que fijaba condiciones mínimas: un calendario tentativo, libertad para escoger candidatos y la presencia de observadores internacionales, entre ellos el Centro Carter. El Centro Carter describe el pacto como frágil, y cada parte acusó a la otra de incumplirlo.
Cinco días después, el 22 de octubre de 2023, la oposición celebró unas primarias organizadas sin apoyo del CNE, con unos 2,4 millones de participantes. María Corina Machado ganó con más del 90 % de los votos. El 30 de octubre la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) suspendió los resultados de esas primarias. Machado, además, arrastraba una inhabilitación de quince años anunciada por el gobierno en junio de 2023, basada según el Centro Carter en acusaciones de apoyo a las sanciones estadounidenses y de corrupción cuyos fundamentos no se hicieron públicos. El 26 de enero de 2024 el TSJ confirmó esa inhabilitación, el mismo día en que confirmó la de Henrique Capriles, también por quince años. Según el Centro Carter, entre enero y julio de 2024 fueron inhabilitados 19 dirigentes y cargos opositores, entre ellos doce alcaldes en ejercicio.
La Plataforma Unitaria propuso entonces a la profesora universitaria Corina Yoris, pero el sistema informático del CNE no permitió inscribirla. La MUD registró como sustituto provisional a su presidente, Edmundo González Urrutia, que acabó siendo el candidato, en las tarjetas de la Mesa de la Unidad Democrática, Un Nuevo Tiempo y el Movimiento por Venezuela. En total se presentaron diez candidatos.
La campaña y el registro electoral
El registro oficial sumó 21.392.464 electores. Organizaciones civiles citadas por el Centro Carter estimaron que hasta tres millones de personas en edad de votar, sobre todo jóvenes, no figuraban en él, en parte por la brevedad del calendario de inscripción. El caso de los venezolanos en el exterior fue más marcado. En un país del que habían emigrado unos siete millones de personas, solo alrededor de 69.000 estaban inscritos para votar fuera, poco más del 1 % de quienes podrían haberlo hecho, y durante el periodo especial de inscripción se añadieron 508 nuevos electores en el exterior, cifra que el CNE confirmó al Centro Carter.
El panel de la ONU describió un periodo preelectoral con restricciones continuas al espacio cívico y político y con una campaña oficial dominante en los medios estatales. También recogió el argumento del oficialismo: su campaña insistió en las sanciones económicas y financieras impuestas al país y presentó la elección como una carrera desigual en la que el presidente estaba en desventaja. Ambos informes coinciden en que las partes confiaban en el sistema de votación electrónico, que había pasado sus auditorías previas sin objeciones.
Una digresión sobre la tecnología: las máquinas usadas en 2024 las fabricó la empresa ExCle junto con el CNE, después de que un incendio en un almacén destruyera en 2020 casi todas las máquinas anteriores de Smartmatic. Aquella empresa había dejado el país tras denunciar en 2017 que la participación anunciada para la Asamblea Nacional Constituyente estaba inflada. El equipo de 2024 identifica al elector por su huella dactilar, imprime un comprobante que va a la urna y, al cierre, un acta con código QR, código hash y firmas de los miembros de mesa y de los testigos.
El día de la elección y la transmisión
El 28 de julio transcurrió en un ambiente mayoritariamente pacífico y con una logística bien organizada, según el panel de la ONU, aunque con largas esperas y cambios de última hora en la asignación de centros. El Centro Carter registró algunos incidentes violentos y la exclusión de testigos opositores en ciertos lugares.
Según el panel, la transmisión electrónica de resultados funcionó al principio y se detuvo de forma abrupta horas después del cierre, sin explicación a los candidatos ni a los expertos. Al anunciar el resultado, Amoroso atribuyó el retraso a un «ataque terrorista» informático. El Centro Carter anota que, según la información técnica previa del propio CNE, la red de transmisión estaba aislada de internet, y que el organismo aclaró después que se refería a un ataque de denegación de servicio contra su página web. En los días siguientes el CNE aplazó y luego canceló tres auditorías posteriores: la del sistema de telecomunicaciones, la segunda fase de verificación ciudadana y la de datos electorales.
Resultados: tres fuentes, tres columnas
La tabla reúne lo que anunció el CNE, lo que publicó la oposición y lo que concluyeron los observadores y organismos internacionales. Cada columna procede de fuentes distintas.
| Concepto | CNE (cifra oficial) | Actas publicadas por la oposición | Observadores y organismos |
|---|---|---|---|
| Base del cálculo | 80 % de actas (29 de julio); casi el 97 % (2 de agosto) | 24.533 de 30.026 mesas (81,7 %), según el Centro Carter | El panel de la ONU revisó una pequeña muestra de actas y no verificó totales |
| Nicolás Maduro | 6.408.844 (51,95 %) | 3.241.461 (30,4 %) | Rusia y China lo felicitaron |
| Edmundo González | 5.326.104 (43,18 %) | 7.156.462 (67,1 %) | UE: las actas de la oposición indican que «parecería ser el ganador por una mayoría significativa» |
| Participación | 59,97 % | 60 % | La ONU anota que la oposición informó cifras de participación similares |
| Publicación por mesa | No publicada | Imágenes y datos de cada acta en línea | Centro Carter: la elección «no puede ser considerada democrática» |
El segundo boletín del CNE, del 2 de agosto, detallaba 12.386.669 votos emitidos sobre 21.321.805 electores, con 12.335.884 votos válidos y 50.785 nulos. Los otros ocho candidatos sumaron entre todos menos del 5 %: el que más, Luis Eduardo Martínez, obtuvo 152.360 votos (1,24 %). El CNE tampoco publicó los resultados en la Gaceta Electoral, como exige el artículo 155 de la ley electoral, según el Centro Carter.
Las actas de la oposición empezaron a aparecer en la madrugada del 29 de julio. El 1 de agosto estaban en línea las imágenes y los datos transcritos de 24.533 mesas. El Centro Carter comparó una muestra aleatoria de cien actas con los datos transcritos y no encontró discrepancias; también examinó copias físicas y halló los elementos de seguridad exigidos: papel de seguridad del CNE, firmas de miembros de mesa y testigos, códigos hash y firmas digitales. El panel de la ONU escribió que las actas que revisó presentaban todos los elementos de seguridad de las originales y que esos elementos parecen «muy difíciles de fabricar». El gobierno venezolano calificó las actas de falsificadas, sin presentar las que obraban en poder del CNE ni las de los testigos del PSUV.
Sobre la base de esos datos, el Centro Carter hizo un cálculo adicional. En el 18,3 % de mesas sin acta publicada había 3.576.544 electores inscritos, menos que la diferencia de 3.915.001 votos entre González y Maduro en las actas disponibles. Incluso suponiendo que todos esos electores hubieran votado por Maduro, escribe el Centro, González habría obtenido el 50,2 %. La organización calificó por eso de «estadísticamente imposibles» las cifras del CNE.
Protestas y detenciones
Las protestas empezaron el mismo 29 de julio, con cacerolazos en Caracas y manifestaciones en otras ciudades. El panel de la ONU, sin verificar las cifras, recogió informes de más de veinte muertos, entre ellos un militar, y más de mil detenidos entre el 29 de julio y el 2 de agosto. La ONG Foro Penal, citada por el Centro Carter, contabilizaba más de 1.500 detenciones al 20 de agosto. El 29 de julio el gobierno expulsó al personal diplomático de Perú, Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Uruguay, países que habían cuestionado el resultado.
El recurso ante el Tribunal Supremo
El 31 de julio Maduro presentó ante la Sala Electoral del TSJ un recurso para que el tribunal verificara los resultados. La Constitución asigna esa verificación al CNE; el TSJ tiene competencia sobre recursos contra sus decisiones. El 5 de agosto el tribunal inició lo que llamó una peritación de material electoral entregado por el CNE, sin testigos opositores ni metodología publicada, según el Centro Carter. El panel de la ONU anotó que no había información disponible sobre cómo se realizaría. El 22 de agosto el TSJ convalidó el resultado anunciado. Enrique Márquez y Antonio Ecarri, dos de los candidatos, pidieron en septiembre la anulación de la sentencia; el tribunal rechazó ambas peticiones por considerar el asunto cosa juzgada.
Reacciones internacionales
Más de veinte países y organismos, entre ellos el Centro Carter, la Unión Europea y Naciones Unidas, pidieron la publicación de las actas de todas las mesas. El 4 de agosto el alto representante de la UE declaró en nombre de los Veintisiete que, sin pruebas que los respaldaran, los resultados publicados por el CNE el 2 de agosto «no pueden ser reconocidos», y que las actas de la oposición, revisadas por varias organizaciones independientes, indicaban que González «parecería ser el ganador por una mayoría significativa». El 15 de agosto la UE reiteró su posición tras el informe de la ONU. El 29 de agosto Josep Borrell dijo que la UE no podía aceptar la legitimidad de Maduro como presidente electo, sin reconocer formalmente a González como ganador.
La Organización de los Estados Americanos aprobó el 16 de agosto una resolución que pedía al CNE publicar las actas y a los actores políticos abstenerse de conductas que pusieran en riesgo una solución pacífica. Estados Unidos expresó su convicción de que González había ganado. Brasil, Colombia y México intentaron una mediación y pidieron al CNE la publicación de las actas. Rusia y China felicitaron a Maduro por su victoria.
De septiembre de 2024 a la investidura
A comienzos de septiembre, tras recibir información sobre una posible detención, González salió del país y pidió asilo en España; el Centro Carter fecha la solicitud el 8 de septiembre. Machado pasó a la clandestinidad. El 19 de septiembre el Parlamento Europeo aprobó una resolución que reconocía a González como ganador de la elección.
El 10 de enero de 2025, fecha en que comenzaba el periodo constitucional según el artículo 231 de la Constitución, Maduro fue juramentado para un tercer mandato. El Centro Carter publicó su informe final sin cambiar su valoración: sin publicación de resultados por mesa, las cifras del CNE no podían verificarse de forma independiente.
La historia no terminó ahí. Un año después, el 3 de enero de 2026, Maduro fue capturado en Caracas por fuerzas estadounidenses, y al día siguiente la UE volvió a afirmar que, a su juicio, carecía de la legitimidad de un presidente elegido democráticamente. Lo ocurrido después, incluidos los reclamos de nuevas elecciones, se sigue en la página general sobre las elecciones en Venezuela. Para el contexto de las votaciones anteriores con Maduro como candidato, en 2013 y 2018, y del referéndum de 2009 que eliminó el límite de reelección, la misma página ofrece la serie completa.
Cuando el Centro Carter cerró su informe final, a comienzos de 2025, el CNE tampoco había publicado los resultados en la Gaceta Electoral. Según las normas descritas por el panel de la ONU, cada acta original debía quedar sellada y bajo custodia militar; las copias del CNE no se hicieron públicas.