En abril de 2009, en la V Cumbre de las Américas celebrada en Trinidad y Tobago, el presidente venezolano Hugo Chávez entregó a Barack Obama un libro con una dedicatoria escrita a mano: «Para Obama, con afecto». Según explicó, era su respuesta al saludo cordial que Obama le había dirigido en la apertura de la cumbre. Era un ejemplar en español de «Las venas abiertas de América Latina», publicado en 1971 por un periodista uruguayo que entonces rondaba los 30 años. En las horas siguientes el título subió en la lista de ventas de Amazon desde una posición por encima de la 50.000 hasta los primeros puestos, y la edición inglesa se agotó. Su autor, Eduardo Galeano, llevaba casi cuatro décadas escribiendo sobre la historia del continente.
La escena resume una parte de su trayectoria: un libro de juventud convertido en objeto político, leído y citado mucho más allá de su contexto original. La otra parte, menos conocida fuera de América Latina, es la de un periodista formado en las redacciones de Montevideo, un exiliado de dos dictaduras y un escritor que pasó buena parte de su vida adulta buscando una forma breve, a medio camino entre la crónica, el ensayo y el relato.
Montevideo, 1940: origen y primeros años
Eduardo Germán María Hughes Galeano nació en Montevideo el 3 de septiembre de 1940. Sus padres fueron Eduardo Hughes Roosen y Licia Esther Galeano Muñoz. Por la línea paterna descendía de un inmigrante galés, dato que recogió la revista JSTOR Daily en su nota necrológica. De adulto firmaría con el apellido de la madre.
Su entrada en el oficio fue temprana y gráfica: a los 14 años vendió su primera caricatura política a El Sol, el semanario del Partido Socialista del Uruguay.
A los 19 años atravesó una crisis personal grave, un intento de suicidio que la biografía de la Wikipedia en español sitúa como el momento en que decidió dedicarse a escribir.
Del semanario Marcha al diario Época: la carrera periodística
A comienzos de 1960 Galeano entró como jefe de redacción en Marcha, el semanario fundado y dirigido por Carlos Quijano. Tenía 19 años. Fue en esa redacción, veinticinco años más tarde, donde se formaría el núcleo que fundó Brecha. Eran también los años inmediatamente posteriores a la Revolución cubana, que había colocado a figuras como Ernesto Che Guevara en el centro del debate político de toda la región, y la prensa de izquierda del Río de la Plata seguía esos acontecimientos de cerca.
Entre 1964 y 1966 dirigió Época, un diario independiente de izquierda. Al mismo tiempo, de 1965 a 1973, estuvo al frente del departamento de publicaciones de la Universidad de la República. En ese periodo, antes de cumplir los 31 años, preparó el libro que lo haría conocido.
«Las venas abiertas de América Latina» (1971)
«Las venas abiertas de América Latina» apareció en 1971 bajo el sello de Siglo XXI. El libro repasa cinco siglos de historia económica de la región, desde la conquista hasta el siglo XX, y sostiene que la riqueza del continente fue transferida hacia las potencias coloniales primero y hacia las economías industriales después. Galeano no era economista y escribió para un público general, con una prosa de denuncia más cercana al periodismo que al tratado académico.
La traducción inglesa salió en 1973 en Monthly Review Press, con una edición de 25 aniversario en 1997. Según El Espectador, las ventas acumuladas superaron el millón de ejemplares y el libro entró durante décadas en programas universitarios de la región.
Su recepción política fue inmediata. Las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile lo prohibieron durante los años setenta, y las fuentes en inglés incluyen también a Brasil en esa lista. Para sus lectores de izquierda se convirtió en un texto de referencia sobre la historia latinoamericana.
Hubo también una lectura opuesta, formulada con claridad en 1996. Ese año Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa publicaron el «Manual del perfecto idiota latinoamericano», un ensayo escrito desde posiciones liberales que se presentaba como antítesis del libro de Galeano. Sus autores sostenían que las explicaciones basadas en la dependencia y el nacionalismo económico contribuían a perpetuar el subdesarrollo, en lugar de explicar sus causas. La polémica entre ambas lecturas, la que ve en «Las venas abiertas» un diagnóstico y la que ve en él un error de método con consecuencias políticas, siguió abierta en las décadas siguientes y volvió a encenderse en 2014.
Exilio en Argentina y la revista Crisis
En mayo de 1973 apareció en Buenos Aires el primer número de Crisis, una revista de cultura y política impulsada por el empresario Federico Vogelius. Según la reconstrucción publicada por Infobae en 2018, Vogelius había intentado primero que la dirigiera Ernesto Sabato; ante las demoras, la periodista Julia Constenla lo puso en contacto con Galeano, que asumió la dirección, mientras ella fue jefa de redacción de los once primeros números.
Un mes después, el 27 de junio de 1973, un golpe de Estado disolvió el Parlamento uruguayo. Galeano fue detenido y, al salir, se estableció en Argentina, donde permaneció hasta 1976.
Crisis tuvo una acogida poco habitual para una revista de su tipo. La primera tirada, de 10.000 ejemplares, se agotó en una semana, y las ventas medias rondaron los 22.000 ejemplares mensuales, con un máximo cercano a 25.000 en julio de 1974, el mes de la muerte de Juan Domingo Perón. Publicó textos de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Pablo Neruda o Jean-Paul Sartre. En la misma nota, uno de sus editores recordaba que entre todos esos autores el único que cobró por sus colaboraciones fue Jorge Luis Borges, dato curioso en una revista que se definía por su compromiso político y que Borges no compartía. Las portadas, por decisión de la redacción, llevaban texto en lugar de imágenes.
La revista sacó 40 números. Tras el golpe militar del 24 de marzo de 1976 en Argentina, la censura exigió aprobar cada contenido antes de su publicación, y Crisis cerró en agosto de ese año. Según varias biografías, el nombre de Galeano figuraba ya en las listas de los escuadrones de la muerte, y ese mismo año se trasladó a España.
España, 1976–1985: la escritura de «Memoria del fuego»
Galeano vivió en Cataluña durante casi nueve años. Allí escribió la obra que él consideraba central en su producción, la trilogía «Memoria del fuego», formada por «Los nacimientos» (1982), «Las caras y las máscaras» (1984) y «El siglo del viento» (1986). Los tres volúmenes recorren la historia de América desde los mitos de origen indígenas hasta 1984, divididos por épocas: hasta 1700, de 1700 a 1900 y el siglo XX.
La forma era distinta de la de «Las venas abiertas». En lugar de un ensayo continuo, cada volumen reúne cientos de episodios breves, fechados y localizados, que combinan documentos, crónicas y leyendas. La ficha de EBSCO Research Starters cuenta las fuentes que el autor citó al final de cada tomo: 227 en el primero, 361 en el segundo y 475 en el tercero. Galeano explicó su propósito como un intento de contribuir a rescatar la memoria de América, y definió sus libros como una mezcla de documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.
Antes de la trilogía había recibido dos veces el Premio Casa de las Américas: en 1975 por la novela «La canción de nosotros» y en 1978 por «Días y noches de amor y de guerra», un libro de testimonios sobre los años de represión en el Cono Sur. La traducción inglesa de «Memoria del fuego» obtuvo en 1989 el American Book Award, que concede la Before Columbus Foundation.
Regreso a Montevideo y el semanario Brecha
Con el fin de la dictadura uruguaya, Galeano volvió a Montevideo en abril de 1985. En octubre de ese año participó, junto con Mario Benedetti, Hugo Alfaro y otros antiguos redactores de Marcha, en la fundación del semanario Brecha, de cuyo consejo asesor formó parte hasta su muerte. Fundó además una pequeña editorial, El Chanchito.
Entre 1987 y 1989 formó parte de la Comisión Nacional pro Referéndum, que promovió la consulta contra la ley de caducidad, la norma que impedía juzgar a militares y policías por delitos cometidos durante la dictadura.
Obra posterior: fútbol, espejos y fragmentos
Los libros de las décadas siguientes profundizaron la forma breve. «El libro de los abrazos» (1989) reúne relatos mínimos y dibujos. En 1995 Siglo XXI publicó «El fútbol a sol y sombra», un recorrido por la historia del fútbol que alterna capítulos sobre jugadores y mundiales con una crítica de la comercialización del deporte. Siguieron «Patas arriba. La escuela del mundo al revés» (1998), «Espejos» (2008) y «Los hijos de los días» (2011).
En el terreno político, apoyó la candidatura de Tabaré Vázquez, que ganó las elecciones uruguayas de 2004, y en 2005 aceptó integrar el comité asesor de la cadena Telesur. Se definió en alguna entrevista como un marxista peculiar y expresó a la vez simpatía por la Revolución cubana y críticas a lo que consideraba sus errores. Su interés por la integración regional lo acercaba a una tradición rioplatense que había tenido en Manuel Ugarte a uno de sus nombres tempranos y que el debate sobre la Patria Grande recupera periódicamente.
Montevideo lo nombró ciudadano ilustre en 2008, y ese mismo año fue el primer ciudadano ilustre del Mercosur. En 2011 recibió el premio José María Arguedas por «Espejos».
Brasilia, 2014: lo que dijo sobre su propio libro
En abril de 2014, durante la II Bienal del Libro y la Lectura de Brasilia, a los 73 años, Galeano respondió a una pregunta del público sobre «Las venas abiertas». Dijo que no sería capaz de volver a leerlo, que la prosa de la izquierda tradicional le resultaba muy pesada y que, cuando lo escribió, no tenía la formación necesaria en economía y política. Según la crónica de Perfil, aclaró también que no se arrepentía de haberlo escrito y que lo consideraba una etapa superada.
Conviene distinguir entre lo que se publicó y lo que se interpretó. Las palabras se difundieron en muchos medios como una retractación. Carlos Alberto Montaner, uno de los autores del «Manual del perfecto idiota latinoamericano», tituló un artículo en su blog con la idea de que Galeano se corregía y de que los «idiotas» perdían su «biblia»; el comentarista brasileño Rodrigo Constantino se expresó en términos parecidos. Desde otras posiciones, lectores y escritores como Isabel Allende manifestaron sorpresa, y varios comentaristas defendieron que la crítica del autor se refería al estilo y a la formación con que escribió, no a la tesis central del libro. La entrada sobre el libro en la Wikipedia en inglés recoge esa misma división: una parte de la prensa la leyó como renuncia a los argumentos, y otra como una revisión de la escritura.
El libro cumplía entonces 43 años desde su primera edición.
Enfermedad y muerte
En 2007 Galeano fue operado de un cáncer de pulmón. La enfermedad reapareció en sus últimos años. Según la nota de Rosario3, un encuentro con el presidente de Bolivia en marzo de 2015 ya le supuso un gran esfuerzo físico. Ingresó en el Sanatorio Casmu 2 de Montevideo un viernes de abril y murió allí el lunes 13 de abril de 2015, a los 74 años. Le sobrevivieron su tercera esposa, Helena Villagra, y tres hijos de sus matrimonios anteriores.
En 2016, un año después de su muerte, apareció «El cazador de historias», el último título de su bibliografía.
| Año | Hecho |
|---|---|
| 1940 | Nace en Montevideo el 3 de septiembre |
| c. 1954 | Publica sus primeras caricaturas en el semanario El Sol |
| 1960–1964 | Jefe de redacción del semanario Marcha |
| 1964–1966 | Dirige el diario Época |
| 1971 | Publica «Las venas abiertas de América Latina» (Siglo XXI) |
| 1973 | Dirige Crisis en Buenos Aires desde mayo; golpe en Uruguay el 27 de junio; detención y exilio |
| 1975 | Premio Casa de las Américas por «La canción de nosotros» |
| 1976 | Cierre de Crisis tras el golpe argentino; traslado a España |
| 1978 | Premio Casa de las Américas por «Días y noches de amor y de guerra» |
| 1982–1986 | Publica la trilogía «Memoria del fuego» |
| 1985 | Regresa a Montevideo en abril; cofunda Brecha en octubre |
| 1989 | American Book Award por «Memoria del fuego» |
| 1995 | Publica «El fútbol a sol y sombra» |
| 1999 | Primer premio Lannan a la libertad cultural |
| 2009 | Chávez regala «Las venas abiertas» a Obama en la Cumbre de las Américas |
| 2010 | Premio Stig Dagerman, entregado en Suecia el 12 de septiembre |
| 2014 | Declaraciones sobre «Las venas abiertas» en la Bienal de Brasilia |
| 2015 | Muere en Montevideo el 13 de abril |
El jurado del Premio Stig Dagerman, dotado con 50.000 coronas suecas, justificó su decisión en 2010 citando su poesía, su periodismo y su prosa, y lo describió como alguien situado siempre del lado de los condenados. Entre los galardonados anteriores figuraban Elfriede Jelinek y J. M. G. Le Clézio, que recibieron el Nobel de Literatura el mismo año que el Dagerman. Otras biografías de autores latinoamericanos del siglo XX están reunidas en el índice de biografías.