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Un día la oscuridad emprendió un
largo viaje, en busca del “por qué de muchas cosas”, y se encontró con un
holgazán, el cual tenía muchos vicios, y le preguntó:
- ¿Quién
eres tú?
- Yo soy
el Ocio, hijo de la “Abundancia heredada”.
- Yo soy
la Curiosidad, y si tú estás dispuesto a seguirme, juntos continuaremos buscando
las energías negativas que traen problemas a nuestra existencia, para
convertirlas en positivas mediante la comprensión.
El Ocio
aceptó la propuesta, y siguiendo el viaje, encontraron a un esclavo amarrado a
la “Rutina diaria” y le preguntaron:
- ¿Quién
te amarró a esta rutina?
- Mi
mamá, respondió el esclavo.
- ¿Cómo
se llama tu mamá?
- Mi mamá
se llama Ignorancia. Entonces la Curiosidad dijo:
- Muy
bien, yo soy la madre de la Sabiduría, el Ocio es mi discípulo y vamos a
quedarnos aquí para ayudarte a romper las cadenas de la rutina para luego seguir
juntos el camino que nos conduce a la evolución.
Después
de un largo y laborioso viaje, se encontraron con la “Virtud y la Justicia”, y
les preguntaron:
-
¿Quiénes son ustedes?
-
Nosotros somos los padres de la Libertad, y si ustedes se proponen respetar
nuestros principios, pueden unirse a nosotros, para disfrutar todos los
privilegios que ofrece nuestra hija, cuyo nombre ya lo conocen. |