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En
el año 1492 ya la
tribu local arawak
era prospera, todos
vivan en torno a su
Dios "El Samán de
Güere" el Samán
estaba rodeado con
13 piedras algo
esféricas y
achatadas en su
parte superior las
piedras no invadían
la sombra del
follaje y estaban en
perfecta ubicación
circular al Samán de
Güere, detrás de
cada piedra a su vez
estaba sembrada una
planta de
Chaguaramos (Roystonea
venezuelana)
que los arawak
llamaban (araugua
/ arawuac/ arawuak)
el Samán de Güere
simbolizaba al
Dios Chamán
encarnado, y los
chaguaramos a los
indígenas arawak
ante el universo,
los indígenas
caribes adoptaron
dicha palabra
recordando sus
guerras en contra de
los arawak.
La parte chata de
las piedras eran
usadas para cortar
la carne, triturar
los huesos y
extraerle el tuétano
de los animales
cazados, el tuétano
era condimentado con
"Capsicum
frutescens" en
Venezuela "aji
chirel",
y se usaba para
comerlo junto al una
especie de galleta
redonda de yuca hoy
conocida como
casabe.
Se podían preparar
los alimentos en su
entorno, pero estaba
prohibido hacerlo
bajo su sombra,
debajo de él sólo
era permitido
alimentarse,
previamente bañado
en el Sagrado
Río Tuelaw
(hoy río de
Turmero), los
integrantes de la
etnia que estuviesen
amonestados por
algún motivo no
podían comer debajo
del Samán, lo hacían
a su alrededor sin
pasar el limite de
las piedras, era el
lugar donde nacían
todos los niños
arawak, por contar
con protección
divina, Se permitía
la visitas a jefes
de otras etnias para
pactar acuerdos
diplomáticos debajo
de su sombra.
Los arawuak cuentan
que había una
indígena de su tribu
llamada Hirimay que
debajo del Samán
entraba en suave
trace y con voz
profética contaba
historias a los
niños arawak:
"Cuando ya no
estemos con vida en
esta tierra todavía
vivirá nuestro Dios,
aunque con el tiempo
caerá por el olvido
de los nuevos
hombres, algunas
manos de gente buena
le levantará, el
quedará en el alma
de todo de quien le
conozca nuestro
dios árbol, el
Samán de Güere nunca
morirá..."
Canto arawuak que
recuerda a la india
Hirimay.
El genocidio en
manos de los
conquistadores.
Ya para los años
1524/1526 llegaron
los españoles, en su
afán por la
conquista y
adueñarse de las
nuevas tierras,
atacaron a los
arawak atando a
cientos de hombres
mujeres y niños
entorno al tronco
del Samán de Güere,
allí fueron
fucilados, los que
más resistencia
ofrecieron fueron
decapitados en las
piedras y otros
colgados de las
ramas del Samán de
Güere.
Unos pocos
escaparon y decían
que desde ese mismo
día en las noches
las almas de los
niños, mujeres y
hombres arawak
asesinados, se
posaban sobre el
follaje del Samán en
forma de luz, y que
desde ese entonces
el Dios Árbol
lloraba todas la
noches dejando caer
una especie de
lluvia.
El Samán estaba
cubierto de miles de
cocuyos, luciérnagas
que alumbraban al
árbol como si fuera
hoy día un árbol de
navidad.
474 años después
fueron encontradas
en su corteza balas
de la misma
antigüedad que
corroboran las
historia contada por
los últimos arawak,
así como muchas
osamentas de
animales y
fragmentos humanos
entorno a sus
raíces.
En el año 1559 bajo
la sombra del Samán
hubo un
enfrentamiento entre
el cacique Maracay y
el Cacique
Guaicaipuro, venció
Guaicaipuro y
observaba el cacique
Güere quien había
apostado su Oloc y
el Guayuco de Mando,
sin los ritos de
costumbre los
entregó y se marchó
visiblemente enojado.
Fuente:
http://www.samandeguere.com/sub-web/conquista.html |