Crueldad
martedì, 10 giugno 2008 17:30:56
Edito por Asociación Civil "LPG"
Responsable: Attilio Folliero

Firmar Libro

Leer Libro

MailingList

Principal Arriba Un loro artista Derechos del animal Diritti degli animali Spirito della DUDA Crueldad Loro artista español artiste de perroquet Ein Papagei Künstler 鹦鹉艺术家 A Parrot artist Portobello di Apicella
de 26/05/2006

Principal
Arriba

素材RANKING

Click here to vote for us at the best Syrian websites

DOSSIER PATRIAGRANDE

Petrodolares Dossier

  Emigración Ceseiv
Indígenas
de América
Dossier Haití

Sabrina Santopinto

CRUELDAD SIN BARRERAS

“Sostengo que cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida por el hombre contra la crueldad del hombre” Mahatma Gandhi

Largas horas de encierro en pequeños cubículos oscuros, marchas de extensos kilómetros a grandes velocidades, pinchazos, golpizas, exposición a las drogas, y un inimaginable maltrato físico y psicológico que los lleva hasta la locura, forman parte del tortuoso entrenamiento que sufren los animales que son empleados con el trágico fin de actividades y combates clandestinos.
Estas prácticas ilegales tomaron mayor impulso en los últimos años y preocupan, no sólo en la Argentina, sino que cada vez afectan a más lugares del mundo. El furor de las apuestas en luchas de animales moviliza sumas millonarias y se ha convertido en un despiadado espectáculo, que atrae cada vez mayor número de espectadores.
A pesar que en la Argentina existe una ley que penaliza esta cruel actividad, son más las noticias que salen a la luz denunciando peleas clandestinas. Según lo estipula la Ley de Protección Animal (14/346) “realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias, en que se mate, hiera u hostilice animales” será considerado maltrato y podrá ser reprimido con prisión desde 15 días hasta un año.
Lamentablemente, la legislación existente no es suficiente para frenar este delito puesto de moda, por lo que grupos proteccionistas y asociaciones de defensa de los derechos animales toman posición activa en la lucha contra este crimen y lanzan campañas para manifestarse en contra de la barbarie que, en estos casos, afecta a los animales. Pero aún así existen sitios como Oklahoma y Nuevo México, entre otros, donde no hay prevista legislación que castigue los enfrentamientos organizados de animales los más populares en estas zonas son las riñas de gallos.

Esta problemática también preocupa a nivel mundial: en Italia se mueven alrededor de 800 millones de euros al año en combates ilegales, según datos de la Liga Protectora de Animales del país. En tanto, en Madrid ha crecido notablemente la denuncia de robo de perros de los establecimientos municipales que luego se presume serían utilizados para este negocio, según se informa en noticias locales. Otro ejemplo tiene lugar en Estados Unidos que suma decenas de miles de seguidores.

Prácticas crueles con fines inhumanos

Todas aquellas actividades que tengan como fin “diversiones” a partir del sufrimiento de un animal, son desalmadas actividades que pueden terminar en la muerte de un ser vivo y en todos los casos deberían ser penadas por la ley ya que los derechos de estos seres vivos, que están estipulados en la Ley de Protección Animal, no son tenidos en cuenta.
La mejor manera de ayudar a que se cumplan las legislaciones y de luchar para que estos actos delictivos, y sobre todo inhumanos, sean castigados y erradicados por completo de la sociedad, es abrir los ojos y tomar conciencia ante la existencia de estos terribles sucesos que causan el miedo y sufrimiento de los animales a cambio de lograr el placer morboso de quienes presencian estas contiendas. Estar informado es una manera de formar parte de una opinión pública capaz de hacer presión para que el problema del maltrato animal sea más tenido en cuenta.

Algunos ejemplos de actividades ilegales:

· Riñas de Gallos Criados y entrenados específicamente para pelear, se los manipula genéticamente para lograr una mayor agresividad. El doloroso evento consiste en la lucha casi desesperada de dos animales que se enfrentan en un combate a muerte. Para este tipo de actividad a los gallos se les atan cuchillas filosas a sus patas, para poder atacar a su oponente con mayor intensidad.

· Corridas de Toros. Este brutal acto es tal vez uno de los más conocidos. Se le clavan banderillas al toro para lograr que se debilite por el dolor y la pérdida de sangre y no pueda así atacar de forma violenta al torero. Pasado un tiempo donde el torero hace gala de su condición de superior, aprovechándose del sufrimiento de un animal debilitado, todo llega a su fin cuando cruelmente se le clava al vacuno un estoque y agoniza hasta la muerte.

· Tiro al Pichón. Consiste en disparar contra aves indefensas que son arrojadas frente a los tiradores con las plumas de sus colas cortadas, de modo tal que su vuelo sea lento e irregular. Esta es tal vez una de las actividades más crueles existentes, ya que no sólo se trata de animales indefensos sino que también son apenas “pichones”.

· Peleas de perros. Este brutal evento merece un capítulo aparte, ya que en los últimos años este juego clandestino entró en auge e incrementó su número de seguidores.

Un doloroso entrenamiento

El adiestramiento de un perro de pelea está ligado a una persistente tortura. Consta de una parte psicológica que consiste en enloquecer al perro hasta convertirlo en un animal agresivo y dispuesto a matar a su oponente.
Pero la parte física es la más brutal: reciben golpizas, pinchazos, arañazos y hasta son drogados para incentivar un comportamiento feroz. Pasan largas horas encerrados, por lo que cuando son liberados tienden a querer atacar a todo lo que se ponga frente suyo. Son atados a los paragolpes de autos y arrastrados así grandes cantidades de kilómetros, fortalecen su dentadura colgándoles gomas de ruedas de autos que los animales muerden y no sueltan durante horas. También suelen organizarse combates de práctica donde se arroja en el cuadrilátero al futuro combatiente y se lo enfrenta a un cachorro, para que lo ataquen y de esa manera se vaya acostumbrando a la modalidad.

Muchas más son las fases del atroz entrenamiento que sufren estos inocentes animales que son obligados por personas sin escrúpulos a formar parte de un enfrentamiento que tiene como fin la muerte. Sus dueños los destinan desde que nacen a una vida de sacrificio y dolor, les generan un carácter inestable y fomentan el instinto asesino, sin importarles que esas mascotas que criaron desde pequeñas vayan a morir en una batalla que sirvió como comercio y divertimento para un grupo de personas crueles.
Según informes psicológicos de distintas entidades protectoras de animales, las personas que toman parte en estas luchas morbosas y clandestinas pertenecen a un perfil con trastornos de personalidad que apunta a la agresividad y a complejos de inferioridad. Según un informe de la Universidad de Harvard (realizado en base a estados sureños de EE.UU) se llega a la conclusión que, en su mayoría, son hombres quienes participan de estas prácticas sangrientas.

Hagan sus apuestas

A la hora de llegar al cuadrilátero es importante partir de una premisa: los perros no atacan sin motivo. Antes de ser encerrados en el campo donde enfrentarán a su contrincante, son drogados y golpeados para lograr que adopten una conducta de desenfreno y agresividad. Una vez adentro del foso todo se torna fatal. Los animales se muerden y se provocan cantidad de heridas que les generan grandes pérdidas de sangre. Son obligados a combatir en más de una pelea por jornada y en caso de que el dueño considere que su perro ha perdido un encuentro a causa de un mal desempeño, son los mismos amos quienes terminan con la vida del animal.

Estos concursos sádicos que encierran una cantidad inimaginable de monstruosidades y mueven grandes sumas de dinero, por lo general se producen en círculos muy cerrados a los que no es fácil acceder. La promoción de una nueva pelea muchas veces se logra mediante mensajes cifrados en los avisos de los diarios o por Internet.
La manera de protegerse para no ser una víctima más de este delito es estar alerta y cuidar bien de las mascotas. Hay que prevenirse ante los posibles robos, ya que de esta manera los delincuentes obtienen la mayoría de los perros que serán utilizados para los enfrentamientos. En caso que se noten movimientos extraños en los barrios o de sospechar que se pueden estar organizando peleas ilegales en las zonas cercanas, es importante recurrir a organizaciones protectoras de animales o a la policía para realizar la correspondiente denuncia.

Como ya se ha intentando demostrar a través de este artículo, estas peleas constituyen las formas más crueles de abuso de los animales. Estos actos suelen ir acompañados de actividades criminales, como juegos ilegales, narcotráfico, abuso de menores y violencia doméstica, según investigaciones publicadas en distintos medios.

“…el respeto hacia los animales por el hombre está ligado al respeto de los hombres entre ellos mismos, que la educación debe enseñar desde la infancia a observar, comprender, respectar y amar a los animales”, así lo estipula el Preámbulo de la Declaración Universal de los animales adoptado por la Liga Internacional de los Derechos del Animal.

Lamentablemente hoy en día existen peleas en la calle organizadas por chicos que, tomándolo como un juego, tratan de medir que perro es más agresivo y dejan que sus mascotas se crucen en riñas callejeras. Pero este es el primer paso a que, según explican los psicólogos, esa juventud forme una insensibilidad hacia los animales y promueva la violencia que puede terminar en muchos casos con violaciones de la ley.
El sufrimiento y el pisoteo de los derechos de los animales no es algo que sólo suceda en la actualidad, sino que se remonta a tiempos históricos. Desde entonces existen personas que luchan por preservar estos derechos y llevan adelante la ardua tarea de concientizar a la sociedad. Fueron muchos los logros alcanzados, pero frenar este delito no es tarea fácil. Los animales al igual que las personas experimentan sentimientos como la felicidad, el temor o el dolor. Los animales al igual que las personas viven y tienen el derecho a hacerlo ajenos al sufrimiento que les pueden generar algunas conductas abusivas del hombre. Los animales simplemente tiene el derecho a vivir como lo haces vos…como lo hago yo.
Como periodista tengo la obligación de ser objetiva y de calificar lo menos posible. Como persona me es muy difícil despegarme de la opinión y del sentimiento de pensar que no son humanos aquellos individuos que puedan encontrar diversión en el sufrimiento de otro ser viviente. Es tarea de todos abrir los ojos, ya que estas prácticas dolorosas e ilegales existen en todo el mundo y ayudar a concientizar sobre estas crueldades es una forma de empezar a combatir un “crimen contra la vida”.

Por: Sabrina Santopinto, periodista
insertado 27/05/2006
 

Hit Counter

Sitios Amigos

Intercambio Link

Inserta gratis
Hotel y Posada

Colaboradores

Servicios

DEBATE ABIERTO
promovido por
La Patria Grande
Diario Vea
Grupos sociales
Con
Adán Chávez
 G. García Ponce
R. Hernández

Vota Antonio

Censo
italianos bolivarianos
de Venezuela
Italianos por parroquia
Censo 2001

Música y canciones