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Cuando duelen las
derrotas…
No puedo negarlo que
estoy dolido, y
aclaro que no es la
derrota electoral la
que me afecta, y eso
es producto que he y
hemos comprobado
siempre, que somos
profundamente
democráticos.
Ahora les
manifestaré los
motivos de mi dolor
y los puntualizaré
así: Hoy en
Venezuela existe más
gente que lee, y
recuerdo que hace
muy poco gritaba
“Yo si Puedo”.
¿Esa gente no
supo leer que se
reformaba la
constitución por
ellos y ellas?
Ahora hay más gente
que recibe atención
médica en su barrio,
casa, urbanizaciones
e incluyendo
sectores altos de la
sociedad con
Centro de
Diagnóstico Integral
y Centro de
Rehabilitación
Integral, pero
no fueron lo
suficientemente
agradecidos para
reafirmar que esta
reforma le
consolidaba sus
logros sociales y le
daba rango
constitucional al
programa BARRIO
ADENTRO.
Me pregunto!!! La
gente no se dio
cuenta que MERCAL le
llevaba los producto
de la dieta diaria a
su mismo vecindario
y pensaron con el
estómago, porque los
hambreadores del
pueblo escondieron
los alimentos para
que un sector de la
población votara en
contra de sus propio
beneficio, (ahorita
hay de todo esos
productos)
¿que vagabundería
hasta cuándo debemos
soportar?
Este gobierno
siempre se ha
esforzado y lo
seguirá haciendo,
pregonando el
ejemplo de Cristo de
multiplicar los
panes, en procura
de saciar el hambre
que por más de
cuatro décadas los
Oligarcas de este
país sometieron a
este pueblo y como
lo siguen haciendo
con otros pueblos de
nuestra continente y
el mundo.
Los de la tercera
edad, hoy viajan
gratis en el
transporte público,
eso se llama
HUMANISMO Y
JUSTICIA, por los
que entregaron los
mejores días de su
vida activa al
servicio de sus
familias y de la
patria.
Ahora mi vecina y su
vecino recibe en su
casa todas las
semanas con amor y
dedicación, la
pastilla que le
regula su presión
sanguínea de manos
del mismo médico
cubano, que ella y
usted lo maldice y
desea que se vaya
del país, sin pensar
por un instante que
estos galenos y más
que eso unos
verdaderos
humanistas al
servicio de la salud
de los pueblos,
dejan a sus familias
sus seres más
queridos su tierra
para estar junto a
ti cuando lo
necesitas.
Dolor da ver a una
mujer de mi barrio
votar en contra de
Chávez, después de
haber recibido los
recursos necesarios
para salvar la vida
de sus hijos,
recursos que jamás
le dieron sus
dirigentes cuando
fueron gobierno.
Y
aquellos
revolucionarios que
viven en casas de
lujo en villas
privadas, alejadas
de los barrios por
murallas y cercados
eléctricos, que
visten ropas
espléndidas y se
mueven en carros
últimos modelos,
empleados de PDVSA y
funcionarios de la
Revolución, que
tuvieron un miedo
infinito de perder
todo lo que esta
revolución les ha
brindado. “Es más
fácil que entre un
camello por el ojo
de una aguja, que un
rico entre al Reino
de los Cielos”.
Se convirtieron
muchos y muchas
conscientemente en
financistas de la
campaña contra la
Reforma.
Un joven, recibió su
casa a un precio que
se ajustaba
perfectamente a sus
pocas entradas. Un
técnico hizo su
taller por un
crédito blando que
nunca recibió de
ninguna banca
privada, ni de
ningún gobierno
anterior al
revolucionario,
ambos votaron contra
Chávez y festejaron
por sus calles
nuestras calles,
burlándose y
agrediendo a quienes
fuimos y seremos por
siempre, fieles al
Comandante. El
mundo al revés de
Eduardo Galeano.
Amigos y amigas del
alma, que fueron
testigos en carne y
hueso de primera
fila de lo que las
Misiones podían
hacer e hicieron por
la gente más
humilde. Ellos y
ellas fueron
instrumentos para el
amor de la
Revolución llegara
al pueblo, hoy se
olvidan de las
sonrisas de la gente
agradecida.
Maestras, maestros,
profesores y
profesoras que nunca
les habían pagado
completo y
dignamente sus
sueldos y pensiones,
con que odio se
expresan contra el
único Presidente que
en justicia valoró.”Padre,
perdónalos no saben
lo que hacen”.
Estudiantes que
nunca tuvieron
oportunidad de
entrar al sistema
educativo
universitario y que
por ellos y ellas se
crearon
universidades, que
recibieron la
oportunidad de
estudiar de forma
gratuita, lanzaban
consignas contra el
Comandante,
llamándolo dictador.
¿Acaso un Padre
amoroso cuando su
hijo le pide un
pescado, le da un
alacrán?.
No me dolió perder
en las urnas, SOY UN
DEMÓCRATA a carta
cabal. Me dolió la
ingratitud de muchos
y muchas, que han
comprobado en carne
propia que ahora
Venezuela es de
todos y todas.
“Por sus frutos los
hemos conocidos”.
Un dolido POR AHORA,
pero siempre y por
siempre comprometido
con mi Revolución y
mi Pueblo.
Pedro Marillán
Sánchez
Caracas, 06 de
diciembre del 2007 |