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Venezuela: posibles
causas del revés del
SÍ
Por Narciso Isa
Conde
El
SI perdió y
ciertamente fue
derrotado por la
abstención de unos
tres millones de
electores que en las
elecciones pasadas
votaron por la
reelección del
comandante Hugo
Chávez.
Perdió por un punto,
por muy pocos votos;
pero igual hubiera
perdido si se
hubiera registrado a
su favor una ventaja
similar o
simplemente muy
pequeña.
El
SI necesitaba
remontar y no lo
hizo. Por eso el
voto duro por el
NO de la derecha
y de la
contrarreforma logró
sobrepasarlo sin que
eso implique
crecimiento de sus
componentes. Más
bien expresó su
estancamiento.
Pero
desde una óptica
revolucionaria el
análisis no debería
quedarse en lo
relativo a ese
precario triunfo de
las derechas, sino
que tenemos el deber
de incursionar en
los porqués de esa
abstención que tanto
afectó la viabilidad
de las avanzadísimas
reformas propuestas
por el Presidente
Chávez.
Perdimos una pequeña
batalla, sufrimos un
revés después de una
larga cadena de
triunfos. Y lo digo
incluyéndome, porque
me siento parte de
ese proceso hacia la
revolución y de sus
anunciadas y
refrescante
perspectivas
socialistas.
No
se trata de algo
catastrófico, ni de
una derrota
estratégica, sino de
un revés en el
intento de dar un
paso de avance de
mucho valor, pero no
decisivo para el
destino del proceso.
La propia CIA fue
sorprendida
El
fenómeno es de todas
maneras digno de
estudio y
reflexión.
Los
resultados, tal y
como se presentaron
la noche del domingo
2 y la madrugada del
lunes 3 de
diciembre, no eran
ni siquiera
esperados por el
jefe de la
Estación de la CIA
en Venezuela, que en
su “Memorando
Confidencial”
del 20 de noviembre
del 2007 dirigido al
director de la
Agencia en
Washington planteaba
lo siguiente:
“Tal como lo
puntualicé en el
informe precedente,
las tendencias de
intenciones de voto
se mantienen. Hasta
ahora las distintas
mediciones
realizadas,
incluidas las
nuestras, le dan al
SI una ventaja entre
10 y 13 puntos (57 %
SI, 44% NO).Tal
estimación
porcentual se dan en
el marco de una
abstención que ronda
el 60% de los
votantes inscritos.”
“Nuestros análisis,
observan que esta
tendencia es
irreversible en el
corto plazo, es
decir, en los
próximos quince (15)
días no se pueden
modificar esos
porcentajes de una
manera
significativa.”
“Por otro lado, la
campaña publicitaria
promovida por el
Plan y las
deserciones de las
filas
gubernamentales
(Podemos- Baduel,
por ejemplo) han
logrado quitarle a
Chávez 6 puntos en
su posición de
arranque inicial,
tal como NO había
ocurrido en otras
campañas, donde ha
partido con una
ventaja entre 15 y
20 % Sin embargo, se
puede esperar un
congelamiento del
impacto esperado, ya
que tales tendencias
tocaron piso.”
“En tal sentido,
esta oficina
recomienda ejecutar
lo previsto en el
Plan para la
Operación Tenaza en
el caso de
consolidarse en los
próximos días este
escenario.”
“Como es de su
conocimiento hemos
propuesto un abanico
de respuestas, entre
las que están:”
“Impedir el
referéndum o
desconocer sus
resultados aún
cuando se llame a
votar por el NO. “
“En términos de
orientación táctica
estas bisagras
pueden dar la
impresión de ser
contradictorias,
pero para el momento
político coyuntural
es necesaria su
combinación. En los
días que quedan
podemos seguir
fortaleciendo las
actividades que
apuntan a impedir el
referéndum y al
mismo tiempo
preparar las
condiciones para
desconocer los
resultados del
mismo.”
“En el
acondicionamiento
político del no
reconocimiento de
los resultados del
referéndum, ha
resultado importante
la creación de la
matriz de opinión
sobre un triunfo
seguro del NO y en
tal sentido
seguiremos
trabajando con las
encuestadoras que
hemos contratado. Al
mismo tiempo que
mantenemos una
sostenida campaña
por el NO, se viene
trabajando en la
crítica al CNE y su
conexión con una
serie de trampas, lo
cual genera en la
opinión pública la
sensación de
fraude.”
“En este contexto,
empantanar el acto
de votación el día 2
de Diciembre es
consustancial con la
premisa de VOTA Y
QUEDATE para poder
producir una
implosión que nos
permita ejecutar la
directiva ya
establecida en la
Operación Tenaza.”
“La premisa de la no
violencia y las
exigencias
operacionales que se
contemplan en el
Plan”
“Particular
importancia tiene
los contactos y
reuniones con los
oficiales de los
diversos
componentes,
particularmente de
la Guardia
Nacional.”
(Memorandum
Confidencial. De
Michael Midleton
Steere, US Embassy a
Michael Hayden,
Director Agencia
Central de
Inteligencia.
Asunto: Avance de la
Fase Terminal de la
Operación Tenaza)
La
Operación
Tenaza
incluía tambien un
dispositivo militar
conspirativo con
base
fundamentalmente en
la Guardia
Nacional,
movilizaciones
violentas y
operaciones
militares
encubiertas desde
Colombia y desde
Brasil.
El triste rol de
Baduel y de Podemos
Es
claro que la
posición asumida por
el ex-Ministro de la
Defensa, general (R)
Isaías
Baduel y por el
partido Podemos,
quienes hasta hace
unos meses
participaban en el
Gobierno de Chávez,
le restó un puntaje
pequeño pero
decisivo al SI
y fortaleció en
una forma limitada,
pero importante, el
No. Y además,
posiblemente, junto
a otros factores
todavía mucho más
influyentes,
contribuyeron a
desplazar hacia la
abstención a muchos
electores que
votaron rojo rojito
en las pasadas
elecciones.
Ese
desprendimiento, esa
disidencia, que pudo
tener inicialmente
fuertes motivaciones
en el interés de
crear una especie de
centro político,
ubicado entre Chávez
y la derecha dura;
que pudo tener
motivaciones
generadas por
factores secundarios
(entre ellas afanes
de principalías,
visiones mas
moderadas etc.),
objetivamente se
desplazó hacia la
derecha y le hizo el
juego a sus planes,
aportándole ciertos
flujos de los que
antes no disponía.
Ese
desprendimiento
actuó inicialmente
contra la
profundización del
proceso hacia la
revolución, contra
el marco referencial
de las nuevas
perspectivas
socialistas, y
finalmente, por
múltiples motivos,
hizo causa común con
lo peor del país.
En
procesos polarizados
entre revolución y
contrarrevolución,
las diferencias
iniciales de ese
tipo deberían ser
tratadas con sumo
tacto y fina
inteligencia para no
servir al campo
contrario y evitar
quedar entrampado en
sus redes, tal y
como le pasó a estos
señores.
No
pocas veces el cruce
de acciones y
reacciones negativas
contribuye a
rupturas
irreversibles, que
sirven de caldo de
cultivo a
renegaciones y
virajes
imperdonables a
favor de la
contrarrevolución.
De
todas maneras el
volumen de la
abstención de
electores que el año
pasado ya habían
dado el apoyo a la
reelección de Chávez
y a su fuerte
discurso
anticapitalista y
pro-socialista, es
demasiado grande
para explicarlo solo
a partir de esos
hechos.
Por
eso creo muy útil,
continuar la
reflexión y la
búsqueda que
permitan detectar
las fallas propias,
los errores gruesos
en las políticas
ejecutadas y en los
énfasis de la
campaña.
Pienso que
atribuirle estos
resultados al
poderío mediático de
la reacción y la
campaña sucia de los
medios escritos y
electrónicos es un
juicio superficial,
puesto que esa
realidad imperó
tambien en otras
elecciones y se
lograron mejores
resultados.
Considero que
podrían existir
causas más
importantes
vinculadas a ese
revés coyuntural.
El tema de la
reelección sucesiva
o continua.
Este
tema fue sin dudas
el más controversial
y el más manipulado
de todos, y
ciertamente toca
fibras y
sentimientos muy
sensibles en
sociedades como las
nuestras. Esto
independientemente
de que en Venezuela
exista uno de los
sistemas electorales
más pulcros,
eficientes e
invulnerables a las
trampas y fraudes y
de que tenga plena
vigencia el
principio de la
revocación del
mandato, lo que
minimiza sus
aspectos negativos
Pero
de todas maneras la
reelección sucesiva,
continua, o
infinita… tiende a
despertar demasiadas
suspicacias, porque
se presta a
especular sobre la
intención de fundir
a perpetuidad la
presidencia
república con el
liderazgo político
del proceso.
Da
la sensación
–independientemente
de los recursos
institucionales que
garanticen la
competencia
democrática- de
perseguir siempre el
cargo desde el
cargo, de pretender
usar el poder para
permanecer en él, de
acaparar, de negar
oportunidades,
incluso a otros
potenciales líderes
revolucionarios.
Se
presta a reiterar
siempre y de por
vida
–independientemente
de sus méritos- la
misma candidatura, a
polarizar con la
derecha desde el
mismo liderazgo y
desde el mismo cargo
público.
Además tiende a
generar
incondicionalidades
dañinas y tiende a
limitar la búsqueda
de hegemonía a
través de un abanico
de opciones y
métodos, que si bien
deben incluir en
forma relevante el
liderazgo principal,
su despliegue
exitoso no debe
depender solo de ese
factor.
Peor
aun si esa propuesta
se convierte en un
tema exagerado de
campaña, si se le
estruja el liderazgo
(aun muy bien
ganado) a los
adversarios, a
sectores intermedios
y a aliados débiles,
y se da la impresión
de transformar la
potencia en
prepotencia; si se
habla no solo de
posibilidad de
reelegir, sino
además de
postulaciones
sucesivas y de
futuras victorias
sucesivas, esto es,
de permanencia en la
presidencia por
largo plazo. (“Ocho
años más y después
hablamos”, “Chávez
hasta el 2050”).
Esto, repito, toca
fibras sensibles en
sociedades con
fuerte cultura
caudillista y
permite hacer
comparaciones
odiosas; muchas
veces infundadas,
pero siempre
eficaces para
sembrar dudas y
confundir.
Liderazgo y
funciones estatales
y partidarias
Esto
no lo digo ahora.
Sobre este tema
inicié una reflexión
que fue recogida en
un extenso artículo
publicado en
Kaosenlared y
otros importantes
medios digitales a
partir del 28 de
agosto del 2006,
bajo el título “Liderazgos,
Cargos y Reelección”.
Y creo ahora
oportuno volver
sobre sus pasos,
incluyendo aquí
algunos fragmentos
sobresalientes del
mismo:
“Las grandes
revoluciones
políticas y sociales-
subrayaba entonces-
generalmente
tienen grandes
líderes o liderezas.”
“Ellos, ellas, por
lo que han
significado y
significan dentro
de esos
acontecimientos
históricos para las
clases y sectores
explotado y
excluidos (as),
tienen un profundo
calado, son muy
queridos(as) y
respetados(as) y
son, en
consecuencia,
sumamente
necesarios(as). Y
mientras más se
profundiza el cambio
social, político y
cultural, enfrentado
a poderosísimas
fuerzas enemigas, y
más consecuentes son
con los anhelos de
la sociedad, más
necesarios(as) se
tornan y más se
entiende la
necesidad de su
permanencia en cargo
relevantes”
“Es formidable
contar en tales
procesos con líderes
brillantes, audaces,
visionarios(as).”
“A ellos, a ellas,
hay que
preservarlos,
ayudarlos,
acompañarlos (as) y
respaldarlos (as)
desinteresadamente.”
“Sin embargo, no
creo- a la luz de la
experiencia
histórica- que sea
beneficioso para
ellos(as), para los
pueblos y los
procesos que
lideran, cargarlos
de funciones,
asignarles roles
diferentes y
superpuestos, y
auspiciar que se
reelijan de por vida
en la más altas
funciones de Estado;
a veces, por demás,
acompañadas de las
más altas funciones
del partido o del
movimiento
político.”
“Y esto es todavía
más improcedente
cuando no existen
mecanismos para
revocarlos al margen
de las elecciones
ordinarias y cuando
las competencias
electorales pueden
ser vulnerables a
métodos
antidemocráticos.”
“Pienso que no es
malo, sino bueno,
que un líder pueda
ser hoy presidente
de la república y
mañana primer
ministro.”
“Hoy presidentes y
mañana solo
secretario general o
dirigente del
partido…”
“Si es líder de
verdad siempre lo
será, sobretodo si
no comete errores
graves que lo hagan
perder su influencia
bien ganada.”
“Ellos, ellas-
independientemente
de las funciones
temporales que
ejerzan
(partidistas,
sociales o
gubernamentales…)-
tienen la virtud de
influir y de crear
hegemonías. Y pueden
hacerlo en función y
en favor de otras
personas, de otros
(as) candidatos,
cuando presentan
condiciones para
lograrlo.”
“Ellos y ellas
pueden ser mejores
si se rotan en las
funciones y
contribuyen a la
creación de reales
direcciones
colectivas, a pesar
de su enorme e
indiscutida
gravitación política
y social.”
“Las reelecciones
sucesivas e
indefinidas no son
las únicas fuentes
del caudillismo y de
la anti-democracia,
pero pueden
favorecer tendencias
negativas; además
dar la apariencia de
lo imprescindible y
crear resistencia,
voluntaria o no, a
la rotación en las
funciones públicas
más importantes y a
la participación
colectiva en las
decisiones.”
“La fusión del
partido con el
Estado es todavía
peor,
independientemente
de que coexista o no
con la reelección
presidencial
indefinida o las
reelecciones
sucesivas en otras
funciones
públicas.”
“El estatismo
burocrático integral
(político,
económico,
ideológico,
comunicacional…) por
igual es altamente
perjudicial, puesto
que genera un alto
grado de
uniformización de
los medios de
comunicación; un
alto grado de
censura y
autocensura que
afecta sensiblemente
la libre discusión,
el debate
democrático y la
auto-superación del
proceso.”
“Y esto sin ponerme
ahora a analizar la
gran perversidad
encubierta de la
llamada democracia
representativa,
porque en este
trabajo me he
propuesto
reflexionar
fundamentalmente
sobre los problemas
históricos y
actuales que pueden
deformar los
procesos
revolucionarios; sin
entrar en el examen
y la denuncia del
carácter
antidemocrático de
la hegemonía de las
oligarquías
capitalistas y del
gran capital
transnacional, del
despotismo
neoliberal y la
dictadura mediática,
con o sin pluralismo
partidocrático.”
Y
refiriéndome al caso
venezolano agregué:
“En Venezuela
existen elecciones
democráticas no
adulterables
sustancialmente
desde el gobierno.
Pocos sistemas
electorales en el
mundo son tan libres
y tan invulnerables
al fraude.”
“Pero además en
Venezuela existe la
figura
constitucional del
referéndum
revocatorio.”
“En ese país incluso
consagrar
constitucionalmente
la reelección
indefinida y
sucesiva no es
sinónimo ni garantía
de su imposición por
factores ventajosos
de poder.”
“La consagración
constitucional de
tal posibilidad
parece estar
sobretodo motivada
por la necesidad de
asegurar la sucesiva
derrota electoral de
las derechas e
impedir en próximas
coyunturas
electorales la
victoria
contrarrevolucionaria
desde el gran poder
competitivo del
liderazgo del
comandante Chávez.”
“Esto así porque al
parecer existe la
inseguridad o el
temor de que si no
es con Chávez
candidato, no se
gana o es mucho más
difícil ganar. Y
perder la
presidencia del país
en trance de
revolución es perder
demasiado.”
“Esta es sin duda
una razón fuerte,
porque el proceso de
cambios debe de
estar por encima del
factor que
analizamos a pesar
de toda su
validez.”
“De ser así esta
debe considerarse
como una de las
debilidades del
proceso que amerita
ser pensada y
superada, buscando a
futuro próximo
soluciones que
eliminen o minimicen
el riesgo.”
“De todas maneras es
muy importante no
convertir la
necesidad temporal
en ley del proceso,
más cuando a todo
proceso
revolucionario
desatado le conviene
no depender
permanentemente del
gran liderazgo
individual que lo ha
encarnado.”
En cuestión la
oportunidad de la
propuesta sobre la
reelección
indefinida
Además de estas
consideraciones,
todo hacía pensar
que esta no era la
oportunidad para
someter al debate
otro u otros
periodos más para el
presidente Chávez.
Chávez esta recién
reelecto y tiene de
ahora hasta 2012
amplias
posibilidades de
ejercicio de poder
en función de las
transformaciones
planteadas.
El
tema, por demás,
podría esperar y ser
tratado más
limitadamente y más
puntualmente (otro
periodo), sobre todo
sí resultaba
imperioso hacerlo;
amén de la
posibilidad de crear
nuevas situaciones
que lo hicieran
innecesario y
posibilitaran el
ejercicio de ese
inmenso liderazgo
independientemente
del cargo y de la
función de Jefe de
Estado o presidente
de la república.
Convenía a mi
entender dejar a un
lado la consagración
de la reelección
indefinida, sucesiva
o continua; que por
demás fue vinculada
a la extensión del
periodo presidencial
a 7 años; dando pie
a una contracampaña
que en cierta medida
colocaba la
propuesta a la
defensiva.
En
tales circunstancias
era menos vulnerable
a la crítica y menos
proclive a la
manipulación no
mezclar el tema de
la reelección
sucesiva con las
trascendentes
transformaciones
institucionales,
sociales, económicas
y culturales que
contiene el paquete
de reformas.
Pienso que era más
conveniente
centrarse en el
debate del tránsito
al socialismo, del
nuevo socialismo, de
las formas de
propiedad en ese
proceso, de la
geometría del poder,
de la
descentralización
del poder, del poder
popular, de la
soberanía de los
recursos naturales,
de los derechos de
la mujer, los
pueblos originarios,
los(as) jóvenes, la
nueva democracia...
En
torno a esos temas
la oposición podía
ser fácilmente
situada a la
defensiva. El debate
podría tener menos
ruidos y la
manipulación perder
espacio, porque así
lo programático de
alto interés popular
y nacional -y no la
presencia indefinida
del presidente en el
cargo- pasaba a ser
lo dominante.
Ese
debate, el debate
relacionado con el
contenido del
proceso tránsito al
socialismo en el
Siglo XXI, a mi
entender debió darse
sin otras
interferencias,
sobre todo después
que el presidente
Chávez había sido
reelecto con las
banderas del
socialismo
bolivariano en alto.
Retrasos en la
depuración, la
renovación y los
cambios
estructurales
“Cuando el rio suena
es porque agua
trae”.
Y
hago referencia a
este refrán popular
porque desde hace
algunos años amplios
sectores populares
pro-Chávez y
pro-revolución
bolivariana, vienen
planteando, más o
menos
soterradamente, más
o menos
abiertamente, su
gran preocupación
por la creciente
presencia en el
aparato
gubernamental y
estatal de
funcionarios, que
tras su expresión de
lealtad a Chávez,
esconden el uso
indebido de sus
funciones públicas y
de su poder,
encubren la
reproducción de
prácticas similares
a la partidocracia
tradicional y muy
propias del periodo
de la llamada “IV
República”
La
queja se generalizó
bastante y desde
ella se señalaba a
determinadas figuras
relevantes del nuevo
régimen.
En
septiembre del 2006,
a propósito del
proceso hacia la
construcción del
“partido
único” de la
revolución
escribimos lo
siguiente sobre ese
y otros temas
importanres:
“El
proceso hacia la
Revolución
Bolivariana -
definido su curso
antiimperialista, y
cada vez más
encausado hacia
orientaciones
anticapitalistas y
pro-socialistas por
la extraordinaria
influencia del
liderazgo de Chávez
– necesita avanzar
más aceleradamente
en cuando a la
conformación de su
vanguardia
colectiva, de su
programa, de su
estrategia y el
proyecto de
socialismo y
sociedad que
enarbole. “
“Tiene un gran
líder, firme,
inteligente,
sensible, capaz,
valiente, audaz y
cada vez más
apropiado de las
ideas
revolucionarías.”
“Tiene un pueblo
humilde cada vez más
conciente,
revolucionario y
combativo.”
“Tiene muchas
organizaciones,
grupos y personas
revolucionarias,
partidarias de las
democracias
participativas y
protagónica y de las
ideas socialistas,
que a la vez están
afectados por altos
grados de división,
dispersión y
sectarismo.”
“Tienen también,
dentro de la
avalancha
bolivariana, no
pocos dirigentes y
militantes políticos
oportunistas,
proclives a la
corrupción y a la
politiquería
tradicional.”
“Entre ellos los hay
que definen el
socialismo del siglo
XXI en términos
socialdemócratas, e
incluso están
influido por ideas
neoliberales.”
“Los
hay simplemente
desarrollistas, y en
el fondo,
pro-capitalistas;
aunque expresando
formal lealtad al
liderazgo de
Chávez.”
“Existe además,
mucha dispersión y
escasa elaboración
respecto al tema del
socialismo del siglo
XXI, junto a una
gran debilidad
formativa.”
“Esto pasa en el
plano militar y en
las fuerzas
civiles.”
“Aun
con una derecha
torpe y declinante,
es todavía fuerte la
influencia de los
antivalores que
predominaron durante
la llamada IV
República bajo el
liderazgo adeco y
copeyano
(clientelismo,
carrerismo,
facilismo,
amiguismo,
nepotismo…)”
“Esa
“cultura” ha
infectado parte de
las filas
pro-Chávez, sobre
todo en el gran
partido electoral
que es el Movimiento
V República (MVR), y
no solo.”
“A
esa “cultura” se le
agrega el enorme
peso de la “cultura
petrolera”, hija de
la abundancia de
dinero, del
predominio abrumador
de la renta
petrolera en su
economía (en el
Estado y en a
sociedad);
generadora de un
alto grado de
parasitismo, de la
práctica del “dao”,
de las salidos
fáciles, del
derroche y el
dispendio de
recursos.”
“Esto infecta en
alto grado el
quehacer político,
fomenta el
paternalismo y
estimula el
menosprecio al
sacrificio
individual y
colectivo, embotando
el aporte
voluntario. Mella la
conciencia y la
moral
revolucionaria.”
Y
luego agregué:
“La
Constitución de la
República
Bolivariana de
Venezuela se
convirtió así en el
programa del primer
tramo de este nuevo
proceso
revolucionario. Su
empleo como tal ha
contribuido a elevar
extraordinariamente
el protagonismo de
amplios sectores de
la sociedad.”
“Pero esa
avanzadísima
constitución ha
coexistido con un
aparato estatal,
leyes y normas que
reproducen viejas
prácticas y viejos
vicios; normas y
prácticas que
garantizan la
convivencia con la
burocratización y
las ineficiencias, y
facilitan bloqueos y
sabotajes que
afectan la buena
marcha y la
velocidad de los
cambios.”
“De
esto resulta una
mediatización de la
renovación de la
gestión de gobierno
y de la hegemonía
revolucionaria en el
aparato estatal,
tanto en órganos
elegibles como en
instancias
permanentes
(aparatos de los
ministerios, cuerpo
diplomático, poder
judicial, fuerzas
armadas, policías,
órganos de
seguridad…)”
“Y
mezclado con la
notable influencia
de las “culturas
política” de la
Cuarta República y
del Estado rentista
petrolero, recicla
prácticas de
corrupción y otros
males del pasado.”(Hacia
la Nueva Democracia
y el Nuevo
Socialismo. Págs.
118-122. Narciso Isa
Conde. Editora
Tropical)
A
raíz de las
elecciones
presidenciales de
diciembre del 2006
todo parecía indicar
que el Presidente
Chávez estaba listo
para enfrentar de
inmediato esa
situación.
Su
discurso se
fortaleció en cuanto
a su determinación
de erradicar la
corrupción, de
fortalecer la ética
revolucionaria, de
renovar las
prácticas de
gobierno, de
impulsar los cambios
necesarios y
urgentes.
La
respuesta del pueblo
fue formidable y eso
explica la reducción
de la abstención en
esos comicios y el
enorme respaldo que
recibe la
re-postulación de
Chávez.
No
se trataba, claro
está, de un “cheque
en blanco”, sino de
un compromiso de
doble vía.
Pienso que ese
compromiso se
debilitó
parcialmente en el
corto plazo por
varias razones.
Porque los
protagonistas y
beneficiarios de la
corrupción no fueron
enfrentados a lo
largo de todo un
año.
Porque los cambios
estructurales hacia
la socialización,
los cambios que
podían debilitar aun
más a la derecha
(que de todas
maneras en esas
elecciones logró
unificarse y
alcanzar más de
cuatro millones de
votos), fueron
relegados para
después de la
esperada
consagración de las
reformas
constitucionales que
ampliarían su
horizonte
estratégico y su
profundidad, a pesar
de que no pocos de
ellos podían ser
implementados
apoyándose en la
Constitución
vigente.
En
ese orden me parece
que se perdió un
tiempo precioso, se
desaprovechó el rudo
golpe dado a la
oposición de
derecha, se le dio
oportunidad a su
recomposición, se
dio pie a un cierto
desaliento popular y
se concedió tiempo a
las fuerzas
oportunistas, a las
partes blandas del
régimen, para seguir
actuando con su
vieja lógica
degradante.
Entonces, se
descansó casi
únicamente en el
inmenso liderazgo
popular del
comandante Chávez,
se le impuso
demasiada carga,
tanto que la campaña
por SI a las
reformas
constitucionales
(contentivas de
valiosos e
impactantes fórmulas
de socialización y
democracia de base)
fueron cruzadas por
el tema de la
permanencia
indefinida del
presidente-líder y
no fueron
acompañadas de
inmediato por el
cumplimiento de las
promesas y
oportunidades de
acción contra la
corrupción, ni por
renovación
institucional, ni
por al reducción del
poder real de las
derechas en materia
de propiedad,
usurpación de
grandes medios de
comunicación social
y control de
universidades…
Igual fue la actitud
posterior al golpe
de Estado del 11 de
abril del 2002,
cuando se abrió la
posibilidad de pasar
a la ofensiva sin
tregua en varias de
esas
vertientes.¡Demasiada
generosidad y
demasiada
tolerancia!
El
liderazgo de Chávez,
con todas esas
cargas negativas
innecesarias, no
pudo evitar el
desgaste en votos
para las reformas
planteadas de esa
manera, dado que tan
valioso componente
necesita siempre ser
acompañado de otros
factores
revolucionarios que
no fueron
desplegados tal y
como mandaba la
situación; más
cuando está
planteada su
periódica y obligada
legitimización a
través de del
sufragio universal.
La cuestión del
partido unificado
tambien tuvo sus
traspiés
Si
bien las debilidades
y retrasos en el
proceso de
construcción del
partido o fuerza de
vanguardia tuvieron
presente tambien en
procesos electorales
previos y eso no
gravitó tan
negativamente en el
terreno electoral,
en este periodo el
retraso anterior fue
en cierta medida
abordado con una
aceleración algo
atropellante, con
evidentes
desviaciones
derivadas de su
construcción desde
el propio Estado y
el empleo de métodos
propios de la
función
gubernamental, con
un relevante
protagonismo de
figuras
controversiales y,
en consecuencia, con
resultados limitados
en su conformación y
cohesión.
Los
errores cometidos
por los que
asumieron el mandato
del líder sin asumir
plenamente las
concepciones
definidas por él en
los aspectos más
relevantes de ese
proceso, las
reacciones
refractarias (unas
válidas o
justificables, otras
no) de una buena
parte de los
componentes de los
partidos de la
revolución
diferenciados del
Movimiento V
República (MVR), los
efectos de las
respuestas drásticas
del propio Chávez a
esas actitudes, las
divisiones y
contradicciones
creadas…no pudieron
ser aisladas ni
neutralizadas por la
amplia participación
de base ni por el
entusiasmo de pueblo
impregnado de un
interesante espíritu
constructivo y una
firme contestación a
las manipulaciones
ejecutadas desde
ciertos enclaves de
mando.
El
resultado ha sido un
proceso defectuoso e
inconcluso.
La
maquinaria
electoralista
denominada MVR se
desmontó sin que se
lograra completar la
creación de la nueva
criatura antes del
referéndum y sin que
lo alcanzado
respondiera
plenamente a la
necesidad contenida
en la propuesta
inicial, dejando de
paso una estela de
problemas y
disidencias
maltratadas dentro
de las filas de la
revolución.
Todo
esto, claro está,
afectó sensiblemente
tambien los
resultados
electorales.
Universidades-Estudiantes
captados para la
contra.
El
tema de las
universidades
privadas y de la
propia Universidad
Central de Venezuela
(Autónoma del
Estado), viene
siendo abordado con
enormes
insuficiencias, que
se traducen en un
costo político
significativo.
Es
notable la ausencia
de una propuesta de
reforma
universitaria
integral a tono con
el proceso hacia la
revolución.
La
visión respecto al
predominio de lo
público, aunque
autónomo y
autogestionado,
sobre lo privado, ha
estado bastante
ausente; y eso ha
dado pie a una
segregación hostil
de las universidades
privadas bajo
control de la
oligarquía
tradicional y
trabajadas
intensamente por la
inteligencia
estadounidense.
Ese
espacio no ha sido
disputado desde la
revolución y desde
las juventudes
revolucionarias.
Y no
se trata de que allí
participe un volumen
grande de
estudiantes bajo esa
influencia y
conducción
privada-oligárquica,
sino de su capacidad
para hacer ruido y
desgastar imágenes
después de ser
incorporados al plan
de la derecha y de
EEUU.
En
el caso de la UCV el
tratamiento ha sido
más inadecuado
todavía, porque en
lugar de emplear la
gran influencia
revolucionaria en la
sociedad y el peso
significativo de
esas ideas a su
interior, para así
revertir el control
temporal de esa
histórica academia
por una combinación
de “clase media
intelectual” adversa
al proceso y de un
sector estudiantil
renegado de la
izquierda, se optó
por abandonarla y
fundar nuevas
universidades bajo
control oficial.
Al
parecer predomina el
facilismo en medio
de la abundancia de
recursos económicos:
formar tienda aparte
en lugar de disputar
hegemonía dentro de
un planteo de
reforma
universitaria y
educativa a tono con
la revolución. Otra
vez hizo algo de la
suyas la “cultura
petrolera”.
¿Como proceder
entonces?
No
trato de presentar
aquí un recetario,
sino de estimular el
debate y la búsqueda
de respuesta
superadora, lo que
precisa potenciar el
espíritu crítico y
auto-crítico desde
el liderazgo y desde
todos (as) los
protagonistas de ese
trascendente proceso
de cambios.
Las
consideraciones
vertidas aquí, que
de ninguna manera
agotan el tema ni
pretenden
infalibilidad,
permiten sí pautar y
privilegiar algunos
ejes de opinión
destinados a
detectar causas y
apuntar soluciones.
Este
revés puede ser
transformado en
victoria, en la
medida devela fallos
más o menos
importantes dentro
del proceso.
La
intervención del
presidente Chávez al
conocer los
resultados del
referéndum, sienta
las bases para dar
inicio al examen
profundo de esa
situación.
Chávez se creció
frente al revés.
Potenció sus
profundas
convicciones
democráticas e
impactó
positivamente la
sociedad venezolana
y el mundo.
Desnudó en forma
ejemplar la
naturaleza de la
oposición, al poner
en evidencia que
ésta hubiera actuado
en sentido
totalmente inverso
si hubiera perdido
por poco margen.
La
emplazó a respetar
algo a lo cual se
había resistido
tercamente y solo
asumió
hipócritamente, la
emplazó a respectar
la Constitución
bolivariana vigente.
Ahora se tata de
volver a
reconquistar al
confianza de los(as)
integrantes de la
gran abstención de
esencia chavista y
revolucionaria que
derrotó el SI.
Y
eso no puede hacerse
sin autocrítica y
hechos contundentes
que la respalden.
En
ese orden pienso que
el paquete de
reformas económicas,
institucionales,
sociales,
estructurales que
están llamadas a
ampliar el marco
constitucional para
el tránsito al
socialismo, debe ser
liberado del planteo
de la reelección
indefinida.
Al
tema presidencial
debería dársele otro
trato.
Una
parte importante de
las reformas
socializante pueden
ser implementadas en
el marco de la
actual constitución
y eso debería
hacerse sin pérdida
de tiempo.
El
problema de los
enclaves de
corrupción y las
violaciones a la
ética revolucionaria
merece ser abordado
con determinación y
de inmediato.
La
depuración, la
renovación de
cuadros, es urgente
al interior del
Estado y del
proyecto de partido
unificado.
La
unidad de todos(as)
los(as)
revolucionarios
socialistas y el
proceso de
construcción y
reconstrucción del
PSUV debería
replantearse en
dirección a superar
sus evidentes
defectos y
obstáculos.
La
reforma
universitaria
amerita un capítulo
especial, así como
la política juvenil
para conquistar más
espacios y derribar
cotos reaccionarios.
El
ataque de la
oposición
envalentonada y del
imperialismo, que
aspiran a revertir
ese proceso
generador de grandes
esperanzar a escala
continental y
mundial, no se hará
esperar.
Pero
existen fuerzas para
contrarrestar esa
ofensiva con una
contraofensiva mayor
basada en el
criterio de que la
mejor defensa es el
ataque.
Y
unido a esto nos
toca ir en auxilio
del proceso
boliviano acorralado
por una brutal
acción sediciosa de
la
contrarrevolución,
contribuir a la
renovación de la
revolución y del
tránsito al
socialismo en Cuba,
darle aliento al
proceso ecuatoriano
y procurar el avance
hace el cambio
democrático, hacia
la superación del
uribismo y el
dominio
oligárquico-imperialista,
en Colombia.
Sin
duda han crecido los
riesgos de retroceso
continental y se
impone replantear y
reunificar
estrategias
transformadoras a
escala nacional y
continental.
5
de diciembre del
2007, Santo Domingo,
R.D. |