Don
Varito Corleone
* Iván Márquez
Sábado, 26 de enero de
2008 (publicado il LPG 06/03/2008
Don
Varito Corleone es la
realización del gran sueño del capo de las drogas Pablo Escobar Gaviria, de
tomar en sus manos, el gobierno y las riendas del poder en Colombia.
Y Varito –por Alvarito-, más
exactamente el “Doptor Varito”, era el nombre cariñoso, cargado de
amor, con que el gran capo de la mafia se refería al doctor Álvaro Uribe
Vélez, actual Presidente de la República de Colombia. Es impresionante y
estremecedora la revelación de Virginia Vallejo en su betseller “Amando a
Pablo, odiando a Escobar”, sobre el pasmoso proceder delictivo con
que el actual Presidente de Colombia, en ese entonces director de la
Aeronáutica Civil, entregó una a una, centenares de licencias a la mafia para
operar pistas clandestinas en la selva, desde donde despegaban hacia los
Estados Unidos, centenares de aviones repletos de cocaína. Es posible que su
estrecha relación y hermandad con su consiglieri José Obdulio, primo de
Pablo, venga de esa época de la danza de los dólares y del imperio de los
laboratorios cocaineros de Tranquilandia.
En este contexto el calificativo de “Casa de Narquiño” que el
columnista Felipe Zuleta le da al Palacio de Nariño, sede del gobierno en
Colombia, no suena ni estridente ni discordante, pues desde allí no solamente
despacha Varito Corleone. El vicepresidente Francisco Santos,
inspirador de un bloque paramilitar que ensangrentó a Bogotá, utilizó en el
pasado la embajada de Colombia en España, encabezada por el hijo del
empresario Carlos Ardila Lulle, para realizar intensos contactos con la mafia
paramilitar. Allí recibió de Rosemberg Pabón la noticia de la conformación de
un nuevo Bloque narco-paramilitar en el departamento del
Valle. .
Si el gobierno de Álvaro Uribe Vélez o Varito Corleone, se
sostiene contra la ética y el decoro, es gracias al apoyo militar y político
del gobierno de los Estados Unidos, del Rey y el gobierno del Estado Español,
al apoyo de los dueños de RCN, de Caracol y el diario “El Tiempo”, que lo
encubren y lo protegen, a través de la imagen, la voz y la pluma de la
manipulación. Guardan silencio ante el torreón de los nexos del “doptor
Varito” con la mafia y la narco-para-política. Sólo atacan
a sus peones y a uno que otro de sus alfiles; mientras que a él
lo resguardan en un nicho forrado por el teflón de la
infamia. .
Gracias a estos últimos ya no se recuerda que Álvaro Uribe Vélez
fue el oferente en el Hotel Tequendama de un homenaje de desagravio y
exaltación, al general Rito Alejo del Río, pavoroso carnicero
del pueblo de Urabá, el mismo que embarcó en dos aviones, en el
aeropuerto Los Cedros de Apartadó, al contingente paramilitar, que días
después perpetrara la masacre de Mapiripán.
El padrino de aquella mafia, el patriarca del crimen de la extraordinaria
novela de Mario Puzo, mataba sin compasión, con diplomacia o sin ella, para
asegurar el secreto o eliminar a sus adversarios. En Colombia habrá qué
averiguar quién está tras las muertes violentas del amigo y luego enemigo
de don Varito Corleone, Pedro Juan Moreno, en un helicóptero del
narco paramilitar “don Guillo”, y del asesinato de César Villegas,
personaje del “Proceso 8.000” y testaferro de Uribe en la Aeronáutica
Civil, lo dos, muertos en el escenario preferido de las vendettas gansteriles.
.
Cada vez que don Varito Corleone sale de gira internacional escoge
el mejor disfraz de democracia de su ropero en la Casa de Narquiño.
Y lo recibe el Borbón en su resaca, también el perverso Solana, y el
presidente español, quienes debieran más bien reconocer la autodeterminación
al país vasco, en lugar de avalar sinvergüenzas …
Bush sí sabe quién es, pero sabe que es
el de ellos. Esas visitas del “doptor Varito” no las registran los
titulares de la prensa mundial. El truco consiste en llevar en el avión
presidencial a Caracol y a RCN para hacerles creer a los
colombianos que es la noticia internacional del momento. Frotémonos los ojos
porque no es tiempo de engaños. La silla presidencial de Uribe debe ser
convertida en banquillo de los acusados. .
*
Integrante del Secretariado de
las FARC
El primero de marzo el ejercito colombiano
asesinaba Raúl Reyes, numero dos de la FARC, violando el espacio territorial