Intervista in
italiano
No hay solución sin
integración
latinoamericana
Por Gennaro
Carotenuto
Desde Caracas
La construcción de
la unidad
latinoamericana es
el sueño frustrado
desde la derrota
política del
libertador Simón
Bolívar, hace ya
casi dos siglos.
Para liquidar este
sueño, proyecto
político que ha sido
derrotado en varias
circunstancias, en
ningún lugar como en
Latinoamérica el
imperio
estadounidense ha
utilizado la
herramienta del
divide et impera del
antiguo imperio
romano.
-Usted vuelve a
proyectar y a
presentar, como un
paso fundador de su
programa político,
la necesidad
ineludible de un
proceso integrador,
de la construcción
de una patria grande
latinoamericana
desde el Río Grande
hasta Tierra del
Fuego.
-Hay mucho de sueño
en esto de la
integración
latinoamericana.
Pero nosotros
creemos que es un
sueño posible. Una
utopía realizable.
Yo creo que este es
un buen momento para
realizar sueños.
Nosotros estamos
avanzando hacia este
objetivo en varias
direcciones, por
varios frentes. Y
creo que ningún otro
sueño puede ser
realizado si no se
empieza por un
proceso unitario
latinoamericano.
-Sin embargo ya una
serie de siglas
quedan para la
historia, desde
ALALC, ALCAN y el
Mercosur. Ahora en
Cusco se acaba de
crear la Comunidad
Sudamericana de
Naciones, a la que
es necesario dar
contenido.
-La Comunidad
Sudamericana de
Naciones es un paso
importante: no
importa que
avancemos un
milímetro en el
camino, siempre y
cuando sea en la
dirección correcta,
porque podemos andar
como un avión en la
dirección
incorrecta. Tengamos
clara la brújula, el
rumbo, el mapa y
avancemos contra
viento y marea. A
veces el viento es
muy fuerte y no
podemos avanzar, a
veces es un pie
atrás, pero esa es
la dirección. No
importa cuánto
tardemos. Dimos un
paso en esa
dirección, la
dirección correcta.
Pero fíjese cómo ha
cambiado, al menos
el discurso, en
estas cumbres. Antes
cuando yo llegaba
decían: “Ahí anda el
loco de Chávez”.
Recuerdo que en una
de las primeras
cumbres en las
cuales nos
encontramos, yo
intervengo, Fidel
interviene. Luego
Fidel me manda un
papelito que dice:
“Chávez, siento que
ya no soy el único
diablo en estas
reuniones”. Es que
nosotros tenemos una
propuesta
integradora, para
los pueblos y los
trabajadores. No van
a poder con
nosotros, unidos
como estamos.
Tenemos un proyecto,
tenemos una
estrategia y mil
tácticas, mil
regimientos en
ofensiva. No habrá
quién pare este
movimiento
revolucionario por
todas estas tierras.
Ahora hay que darle
forma a este
movimiento
internacional y esto
es urgente, porque
la agresión que Cuba
ha resistido por más
de 40 años, y sigue
resistiendo, con la
amenaza allí
creciente, y las
agresiones que
Venezuela lleva más
de cinco años
resistiendo, igual
serán lanzadas
contra cualquier
gobierno o cualquier
país que se deslinde
del imperio.
-Sin embargo la
construcción de la
patria grande
latinoamericana que
usted ha vuelto a
llevar a la agenda
política es un sueño
tan grande que ni
siquiera muchos
latinoamericanos,
especialmente en el
sur del continente,
se atreven a
soñarlo. Hay
gobiernos
progresistas que
hacen apenas
referencias pálidas
y rituales. Sería
interesante para los
lectores de BRECHA
enmarcar su sueño
bolivariano en el
marco de una agenda
política concreta.
-Nosotros estamos
aprendiendo muchas
cosas. El pueblo
está aprendiendo
estas cosas. Y hemos
aprendido que la
técnica tiene que
servir a la
política. La
política tiene que
ser la reina, arriba
de la técnica y de
la economía. Y
bueno, de aquí nace
la idea de Petrosur.
Por primera vez
Petrosur o
Petroamérica, o
Petrocaribe,
imagínese sumar el
potencial
petrolífero que
tiene México, con el
que tiene Argentina,
Venezuela, Bolivia,
Colombia. En todos
estos países hay
petróleo, donde más,
donde menos. Y el
gas natural. Cuba
tiene mucho
petróleo. Fidel dice
que va directo a la
OPEP.
-Se entiende que
para usted la vía de
acercamiento pasa
por la integración
económica, según un
modelo parecido al
de la Unión Europea.
-Nosotros propusimos
la creación de un
Banco Central
Latinoamericano.
¿Dónde están las
reservas de
Venezuela? En los
bancos del Norte.
Oro, dólares, euros.
Y más allá: un fondo
monetario
latinoamericano.
Nosotros queremos
salir del Fondo
Monetario
Internacional. Pero
en todo el
continente no hay
nadie más que Cuba y
Venezuela de acuerdo
con esta propuesta.
Y como Cuba no está
en el Fondo
Monetario
Internacional, nos
quedamos nosotros.
Pero no es sólo
esto. En lo que
concierne a las
propuestas concretas
para frenar también
en materia cultural
el dominio
imperialista,
nosotros proponemos
una televisión del
Sur. Este es un
proyecto concreto en
el cual trabajamos
desde hace tres años
y que está a punto
de salir a la luz.
Y en fin está el
ALBA (Alternativa
Bolivariana para
América), una
integración basada
en la colaboración y
no en la
competencia, que
además tomaría en
cuenta a los
sectores sociales
más desprotegidos y
que se movería sobre
las bases del
desarrollo endógeno
ya impulsado por
nuestra Constitución
Bolivariana. Todos
estos son sueños
posibles. Todo es
atreverse.