La Escuela clásica
del pensamiento
económico y algunos
de sus
principales
exponentes: William
Petty, Adam Smith,
David Ricardo,
Thomas Malthus y
John Stuart Mill,
concluyeron en sus
análisis de mercado;
que en este existía
competencia perfecta
y flexibilidad de
precios incluyendo
los salarios, por lo
que la economía
estaba siempre en
equilibrio perfecto,
había pleno empleo o
paro voluntario por
inconformidad de los
trabajadores con los
salarios que ofrecía
el mercado.
Algunos de sus
planteamientos
aseguraban que la
producción ofrecida
por las empresas
venia determinada
por el nivel de
empleo,
la oferta
dominaba sobre la
demanda; es decir
“toda oferta
creaba su propia
demanda”.
La oferta en base a
un concepto sencillo
se entiende que “es
la cantidad de una
mercancía o servicio
que entra en el
mercado a un precio
dado en un momento
determinado”. La
oferta es, por lo
tanto, una cantidad
concreta, bien
especificada en
cuanto al precio y
al período de tiempo
que cubre, y no una
capacidad potencial
de ofrecer bienes y
servicios.
La demanda es la
cantidad de una
mercancía o
servicios que los
consumidores desean
y pueden comprar a
un precio dado en un
determinado momento.
La demanda, como
concepto económico,
no se equipara
simplemente con el
deseo o necesidad
que exista por un
bien, sino que
requiere además que
los consumidores, o
demandantes, tengan
el deseo y la
capacidad efectiva
de pagar por dicho
bien.
Cuando hay una alta
demanda aumentan los
gastos del
consumidor y de la
producción
y a su vez la
demanda de trabajo,
lo que se traduce en
una reducción el
desempleo. Esto se
debería cumplir en
las economías donde
hay plena capacidad
instalada, alta
productividad, libre
ley de la oferta y
la demanda.
Si observamos lo que
es el desarrollo en
las economías
industrializadas;
este se mide entre
otros factores por
la capacidad
productiva, la
productividad, los
procesos
tecnológicos
avanzados, el nivel
de educación, el
bienestar social y
su clase media.
Sin embargo, estas
economías con todo
las bondades que
ofrecen, presentan
niveles de desempleo
sobre todo en la
fuerza de trabajo
necesaria en los
sectores con mas
ofertas de trabajo
no satisfechas como
servicios;
limpieza, cocineros,
camareros, ayudantes
de enfermería,
carpinteros,
peluqueros,
especialistas en
tratamiento de
belleza, oficiales y
operarios de
construcción,
plomería,
electricistas de
obras y afines,
pintores,
soldadores,
carniceros y afines,
operadores de
maquinas y
herramientas,
conductores de
camiones pesados,
operadores de
maquinas de
movimiento de
tierra.
Prácticamente es
escasa esta mano de
obra y hasta no
disponible,
teniéndose
que recurrir a la
importación
excedente de las
economías menos
industrializadas
donde abunda esta
mano de obra con
calificación y menos
calificadas
a
muy bajos precios,
elemento que
claramente vemos que
contradice la Ley de
la Oferta y la
demanda
(Esta Ley
establece que
“Cuando aumentan las
cantidades
demandadas aumenta
el precio del
producto y que
cuando bajan las
cantidades
demandadas baja el
precio del
producto”).
La Ley de la oferta
y la demanda
es el mecanismo de
formación de
precios;
establece que el
precio en el
mercado
de un bien o
servicio es aquel
para el que se
igualan la
oferta y
la
demanda.
Consideramos que
esta es una de las
dificultades que
debe avocarse a
estudiar la Teoría
Económica y aun más
si consideramos que
el objetivos del
mercado es el
consumo.
También debe
destacarse con mucho
interés, que además
de los niveles de
desempleo que
presentan las
economías
industrializadas hay
el fenómeno de la
desigualdad entre
regiones,
unas
mas desarrolladas y
otras menos
desarrolladas o
atrasadas con
respecto a otras,
inclusive hay hasta
algunas regiones
mucho mas atrasadas
que algunas regiones
de los países no
industrializados o
subdesarrollados
como se les suele
decir.
Un ejemplo de este
fenómeno lo podemos
observar en los
distintos países
europeos; el Norte
de Italia con un
gran desarrollo si
se compara con el
incipiente Sur del
mismo país, igual
ejemplo
aplica para Francia,
España, Alemania y
en América Los
Estados Unidos.
Un factor para el
análisis de la
Teoría Económica
seria elementos
miden el desarrollo
de un país.
Analizamos
seguidamente algunos
de los factores que
inciden para que en
las economías
industrializadas
exista el paro, y a
su vez la carencia
de mano de obra en
el sector de
servicios básicos
elementales.
Con toda seguridad
la formación
académica de su
población es más
alta, esto implica
para que el trabajo
que se demande sea
de nivel intelectual
y de exigencias más
complejas, es
paradójico que la
formación académica
crece mientras la
preparación técnica
básica y no es
incentivada o
promovida.
Otra consecuencia
inmediata es la
escasez de
especializaciones,
lo que ocasiona el
exceso de oferta en
algunos casos y el
desempleo en otros.
Este factor esta
relacionado también
con la movilidad
laboral, hay que
agregar la
dificultad en la
movilidad laboral de
un trabajador que no
sólo se refiere al
cambio de región o
país, sino también
la movilidad
laboral, es decir,
la frecuencia de
cambio de su
actividad
profesional
En el mercado
laboral de la UE,
marcado por un alto
índice de desempleo
en algunas regiones
o sectores de la
industria hay una
escasez de destrezas
y mano de obra en
otras.
A este problema se
ha avocado la Unión
Europea facilitando
la movilidad de los
trabajadores y la
vida de los
ciudadanos de la UE
que decidan cambiar
de empleo o país.
Una mayor movilidad
de mano de obra,
tanto entre trabajos
como dentro de
países y entre
ellos, ciertamente
contribuirá a
aumentar el empleo.
Es de observar que
en la UE la
movilidad laboral es
bastante estática,
con trabajadores que
permanecen en el
mismo empleo una
media de 10,6 años,
comparado con los
6,7 años de promedio
en los EEUU.
Mientras las
estadísticas de la
UE reflejan que un
8,2% del total de la
mano de obra en la
UE cambió de trabajo
tras un año, se
observan diferencias
significativas entre
los Estados
miembros, con una
movilidad laboral
anual de
aproximadamente un
13% en el Reino
Unido y Dinamarca a
un 5% en Grecia y
Suecia.
Otro fenómeno que
también ha comenzado
a percibirse es la
movilidad laboral de
fuerza de trabajo
especializada a
nivel universitario,
proveniente de los
mercados emergentes
hacia las económicas
desarrolladas, estos
trabajadores están
altamente
calificados, laboran
jornadas de trabajos
mas extensas y
perciben un menor
salario al de la
fuerza laboral
existente.
Finalmente otro
punto de reflexión,
en los países
subdesarrollados,
emergentes o
industrializados
como se les ha
denominado, ya
comienza a
percibirse el
fenómeno analizado a
lo largo de este
articulo, la mano de
obra menos
calificada es
insuficiente para
atender la alta
demanda que exige el
mercado, las
especialidades y
trabajos altamente
calificados
comienzan a ser
pocos demandados, es
así que se requiere
revisar los
postulados y
planteamientos de la
teoría económica que
desde hace tiempo
hacen del
capitalismo un modo
de producción que
presentan profundas
desigualdades en el
seno de su sociedad.
Econ. Cecilia Laya
de Folliero