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KOSOVO Un conflicto Distinto
y Distante?
(*)Por Lic. Carlos Pereyra Mele
II Parte
En la segunda parte de este
artículo se analizará los alcances del conflicto desde la óptica de
América del Sur y el riesgo que supone el ser una región de poderosos
recursos naturales muy apetecidos por los centros del poder capitalista.
Semejante riqueza ya está en los objetivos de la poderosa maquinaria,
logística y bélica del Norte Rico: Ahora es el momento de plantear la
respuesta a tal desafío: la integración en un gran espacio
económico continental y la defensa y la utilización de los recursos para
beneficio de sus sociedades.
América del Sur después del tsunami destructor, que fueron
la aplicación de políticas neoliberales que su máxima expresión fue la
década del 90, cuyo nefasto resultado fueron las catastróficas
consecuencias económicas y sociales que afectaron a sus sociedades, ahora
Iberoamérica discurre en resistir e intentar cambios y para ello
recurrieren sus pueblos a distintos intentos, entre los caminos para salir
de la encerrona, unos lo hacen con modelos políticos que los
representantes de la globalización estigmatizan con el titulo de:
Nacional Populismo (Venezuela, Bolivia Ecuador), otros con medidas
intermedias (Brasil, Argentina) si debemos destacar la falta un
Proyecto Nacional aglutinador que opere las dos premisas fundamentales que
mencionáramos en el párrafo anterior es la gran deuda que tiene el sistema
político, de los dos Brasil es el que mas claro tiene una orientación
hacia un proyecto nacional y regional. Otros países de la región con el
barniz de una izquierda progresista consolidan los proyectos que nos ha
programado el Imperio del Norte, a pesar de la resistencia de importantes
núcleos de su población a las mismas (Chile, Uruguay y Perú) a través de
los TLC.
En nuestro continente son varios los conflictos que de
profundizarse ponen en grave riesgo la unidad del mismo. A las
dificultades por todos conocidas para afianzar el eje estratégico
Argentino Brasilero en el marco del MERCOSUR, junto a Paraguay y
Uruguay, la incorporación de Bolivia y Venezuela le han dado un marco
potencial de mayor envergadura al mercado regional, que evidentemente
afecta y afectara de consolidarse los intereses y al destino que nos han
programado el imperio y sus aliados. Por ello es necesario reconocer las
debilidades y amenazas que se están desarrollando impidiendo la concreción
de nuestro espacio continental económico y estas amenazas
son básicamente: la exacerbación de las nacionalidades aborígenes que
montados en justos reclamos históricos están siendo utilizados como
fundamentalismos étnicos para la disgregación; otro frente de conflicto es
el creado por las fuerzas secesionistas que con argumentos de una supuesta
no participación en la tomas de decisiones políticas de los estado que los
contienen, intentan en un primer paso una amplia autonomía paso previo a
una separación que apoyados por los fuertes intereses económicos ligados a
la política globalista diseñada por el imperio. Tal es el caso de los
movimientos separatistas de la “media luna boliviana” que piden la
incorporación de Bolivia a un TLC con USA. Otro conflicto es “Malvinas”,
las recientes decisiones del aliado estratégico de EEUU la Gran Bretaña en
realizar un desplazamiento geopolítico hacia el atlántico sur, que por
ello decidió unilateralmente ampliar la zona de exclusión, no solo en
Malvinas sino en las islas del atlántico sur y una proyección sobre el
continente antártico, el ultimo territorio todavía no explotado que queda
en el planeta con grandes recursos minerales.
EEUU y la OTAN han movido sus piezas en los Balcanes para
amenazar un flanco de la alianza Ruso Servia inventando un Peón que es un
por sus características es un Estado fallido, pero útil a sus fines.
Porque no utilizar el mismo remedio si sus intereses estratégicos y
económicos son puestos en peligro por la decisión de actos soberanos de
países de América del Sur: Bolivia al nacionalizar su petróleo, se
enfrenta a una doble “presión interior”, sectores fundamentalistas
indigenistas desestabilizadores y sectores secesionistas que bien pueden
utilizar el “caso” Kosovo y solicitar el apoyo de EEUU y sus aliados, esta
seria la versión local suramericana del “choque de civilizaciones” que tan
cara es a la política de Washington y así volver a controlar el recurso no
renovable. Que pasara con Las Malvinas si los Kelpers proclaman su
voluntad de independencia siguiendo el ejemplo Kosovar seguramente el
Reino Unido la aceptara y sus aliados apoyaran, pues las islas seguirán
ligadas a la Commonwealth y a la Unión Europea dependiendo de las
empresas multinacionales que explotaran el petróleo en el archipiélago.
Estamos describiendo hipótesis de conflicto potenciales y
reales, una de ella en pleno proceso de profundización como es el caso
Boliviano. El periodista Enrique Lacolla el domingo pasado escribía en su
columna de la Voz del Interior lo siguiente: “Hoy,
el escenario de este drama es el mundo. Desde los despedazados Balcanes
corren mechas que alcanzan al País Vasco, Irak, Taiwán y, por qué no, las
Islas Malvinas, sin olvidarse de las “nacionalidades aborígenes” y las
pulsiones centrífugas de Bolivia, para no hablar del mundo árabe y del
Asia central”.
América del Sur necesariamente debe tener un destino común
y para ello solo vislumbramos una sola alternativa que es profundizar el
proceso de integración del MERCOSUR (el eje
Argentino Brasilero núcleo duro de la misma),
de allí la importancia de las conversaciones mantenidas en estos días por
los Presidente Ignacio Lula Da Silva y Cristina Fernández para establecer
políticas de apoyo a nuestros vecinos que no permitan la profundización de
los separatismos y fundamentalismos de cualquier índole den argumentos a
los que pretenden la secesión, fue clave la actitud de Brasil y Argentina
ayudando al proceso Boliviano sosteniendo su gobierno y a Paraguay dando
apoyo sanitario para enfrentar la epidemia de fiebre amarilla. Y cerrar
acuerdos en los campos de energía nuclear, industria militar e
intercambio de tecnología y también tratar de eliminar por consensos
negociados las asimetrías y problemas de suministro de gas para los socios
del mercado.
La integración debe alcanzar todos los ámbitos de nuestras
sociedades hasta el militar para defender nuestros recursos, como lo
planteo recientemente Brasil, lo que permitirá establecernos como
jugadores de primer nivel en el nuevo orden multipolar conflictivo que se
esta conformando.
Por ello ratificamos que lo sucedido con el “caso”:
KOSOVO No es Un conflicto Distinto y Distante,
y por ello los dirigentes políticos del MERCOSUR deben reconocer que lo
ocurrido en los balcanes no dejara de afectar ni en lo inmediato ni en el
futuro a todo el panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar,
comprender y prever las consecuencias de las decisiones adoptadas por las
naciones implicadas y las formas en que pueden repercutirán sobre
este continente para “curarnos en salud”.
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Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político especialista en
Geopolítica Suramericana del CeeS
Córdoba, Febrero de 2008
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