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PCP: LA JUVENTUD ES
UN RETO
Teófilo Bellido
www.pcperuano.com
Durante el periodo
de lucha contra la
dictadura
fujimorista y el
proceso de
resurgimiento del
movimiento
estudiantil
universitario, los
jóvenes comunistas
no lograron
posesionarse como
dirección. Nuestra
presencia aún es
débil y no está
acompañada de una
propuesta política
de trabajo sostenido
y permanente. Es
pequeño el núcleo de
jóvenes que militan
en las filas del
Partido, haciendo
evidente una brecha
generacional,
problema que en
mayor o menor grado
lo vemos en otras
organizaciones
políticas de la
izquierda.
Resulta pues de
urgente necesidad
incrementar la
militancia de
jóvenes hombres y
mujeres en los
organismos del
Partido, forjar un
frente político y de
masas que, desde el
punto de vista
estratégico para la
acumulación de
fuerzas, priorice su
acción en la
juventud
universitaria.
Hoy, los dirigentes
estudiantiles,
incluidos los de la
FEP, no están
presentes en la
política nacional.
Ni sus opiniones ni
sus acciones forman
parte del escenario
político. Como
izquierda, el aporte
estudiantil no es
suficiente ni
alcanza los niveles
que alguna vez lo
tuvo. El asunto es
mas grave al
comprobar que en el
ascenso unitario de
las luchas sociales
no figura ningún
tipo de liderazgo
orgánico de este
espacio que
contribuya en la
construcción de un
referente más sólido
de las luchas
populares, en cuyo
eje central se
consolidan los
trabajadores y el
movimiento sindical
clasista.
EL PCP Y LA JUVENTUD
Para el Partido
Comunista Peruano
es urgente y de
vital importancia el
tema de la juventud.
Su entusiasmo,
energía y natural
rebeldía es un
caudal para jugar un
importante papel en
la transformación
democrática y
revolucionaria de la
sociedad.
Potencialmente y por
naturaleza, la
juventud aspira al
cambio, es el sector
de la población que
expresa rebeldía y
porta ansias de
cambio y
transformación por
ser ellos sobre
quienes pesa con mas
fuerza la
preocupación por el
futuro y las
expectativas de lo
que vendrá. No es
para menos, serán
ellos los
principales
protagonistas del
futuro, razón
suficiente para que
sean los más
sensibles e
interesados.
El proyecto de
transformaciones
sociales tendrá
futuro si nos
dedicamos con
particular interés
en difundirlo entre
la juventud,
haciendo que se
integren en la
política y en la
militancia
partidaria como la
forma de participar
en la lucha por una
nueva sociedad más
justa y solidaria,
que abracen y hagan
suya la causa por el
socialismo. Si los
comunistas no
elaboramos una
correcta estrategia
para el trabajo del
Partido en la
juventud, será
difícil atraerlos.
La lucha por el
socialismo, “Por un
Perú Nuevo dentro de
un Mundo Nuevo”,
involucra a jóvenes
y viejos, hombres y
mujeres de todas las
edades en un solo
manojo, bajo una
ideología y un
programa
revolucionario. Sin
embargo ese
enunciado es
insuficiente y de no
aplicarlo
correctamente, corre
el riego de quedarse
como simple
enunciado.
Parte del
crecimiento
partidario es
desarrollar una
política de
asimilación y
formación de cuadros
jóvenes como
garantía de
continuidad y
vigencia del
proyecto socialista
y comunista que
propugnamos. De
hecho los jóvenes en
el Partido son el
relevo generacional
que debe rescatar lo
mejor de la
tradición histórica,
corregir los errores
del pasado y luchar
mirando el futuro
con las banderas del
socialismo invocado
por Mariátegui…creador,
sin calco ni copia.
El PCP debe promover
el ingreso de los
jóvenes a sus filas
y a los cargos de
dirección. En los
próximos años
debemos priorizar la
construcción de
partido en la
juventud
trabajadora, en los
estudiantes y
jóvenes desocupados.
Un partido que no
apuesta por la
juventud es un
partido que no está
convencido de la
renovación ni del
cambio, no entiende
de su capacidad
innovadora.
TIEMPOS DE
NEOLIBERALISMO
Las contradicciones
del sistema
capitalista y la
llamada
globalización han
aumentado fisuras
sociales,
desigualdades y
exclusiones que
golpean con fuerza
a los jóvenes.
Muchos derechos le
son negados, desde
su incorporación al
mundo del trabajo y
a la vida económica,
hasta su
participación en la
actividad política
y social.
La sociedad
capitalista y el
devastador modelo
neoliberal que les
ha tocado
vivir es un mundo
que cercena sus
inquietudes y
posibilidades, pero
es a la vez un
estímulo que impulsa
a la juventud en
busca de horizontes
con mejores
condiciones, con
mayores
posibilidades, un
mundo mejor.
Para contrarrestar
su espíritu rebelde,
el sistema promueve
su enajenación
cultural, política e
ideológica,
intentando
entornillarlos en el
aparato y status quo
del Estado y la
sociedad, procurando
que en su gran
mayoría rechacen o
sean indiferentes a
la política,
alimentando el
individualismo,
alejándolos de las
ideas de
transformación, de
justicia social y
solidaridad. No
debemos olvidar que
el liberalismo en
los últimos años ha
desplegado ingentes
recursos en formar
jóvenes liberales en
las universidades
del país. En igual
forma los partidos
políticos de la
derecha pugnan por
incorporarlos a sus
propósitos.
El papel del PCP es
hacer comprender a
los jóvenes que todo
aquello que les
preocupa en relación
a su futuro y a los
problemas de la
sociedad está
vinculado a su
participación
política y
partidaria,
construir un gran
frente de unidad
para ser gobierno y
poder popular.
Orientar el trabajo
de los jóvenes, que
se desarrollen con
iniciativa y
creatividad,
brindarles los
mecanismos para su
capacitación
política e
ideológica son
tareas que no
debemos descuidar,
teniendo presente
que es incorrecta la
tendencia de actuar
como un Partido
controlista y de
permanente
ingerencia en los
trabajos propios de
la juventud.
El logro de ganar a
la juventud pasa por
tensar nuestra
capacidad de
renovación y
liderazgo, ganar la
plena confianza del
pueblo en los
ideales socialistas,
en la izquierda y en
los partidos
revolucionarios como
alternativa de
dirección y gobierno
del país. El XIII
Congreso Nacional
del PCP debe ser un
evento que nos ayude
a sentar las bases
para ese salto. |