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- Palestina
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Un silencio repugnante
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A veces el silencio es
atronador. En estos días el mutismo de los sedicentes defensores de la
democracia liberal, el mundo libre y la economía de mercado resuena con
estrépito. El régimen genocida de Israel, siniestro heredero de su
verdugo nazi, está perpetrando un crimen incalificable contra el pueblo
palestino.
di Atilio A. Borón, 12/07/2006, fuente: ALAI
AMLATINA |
ALAI AMLATINA, 10/07/2006, Buenos Aires.- A veces el
silencio
es atronador. En estos días el mutismo de los sedicentes
defensores de la democracia liberal, el mundo libre y la economía
de mercado resuena con estrépito. El régimen genocida de Israel,
siniestro heredero de su verdugo nazi, está perpetrando un crimen
incalificable contra el pueblo palestino. Cuando Bush caracterizó
al gobierno de Hamas como “terrorista” y la Unión Europea avaló
esa infamia Tel Aviv se sintió respaldado y abrió las puertas del
infierno. El bombardeo a mansalva de poblaciones civiles
indefensas, los atentados contra autoridades democráticamente
electas de Palestina y la destrucción de todo lo que encontraban a
su paso fue la voz de orden del gobierno israelita. Las oficinas de
los principales ministerios fueron destruidas; ministros,
parlamentarios y altos funcionarios de la Autoridad Palestina
encarcelados; el suministro de electricidad para la mitad del millón
y medio de habitantes que se apiñan en Gaza fue inutilizado por la
aviación israelí, paralizando escuelas, hospitales, talleres y
comercios, dejando a los hogares sin ese vital recurso.
En pocos días más ya no habrá agua potable, porque las
estaciones de bombeo dejarán de funcionar. Caminos
intransitables, campos abandonados, la frágil infraestructura de
Gaza está siendo metódicamente arrasada ante la indiferencia del
mundo. Noche tras noche la aviación israelí sobrevuela ese
pequeño territorio arrojando bombas de estruendo, y de las otras.
La orden del valiente y honorable Primer Ministro israelí, Ehud
Olmert, fue terminante: “que nadie duerma en Gaza.” El pretexto
de esta barbarie: la captura por parte de la resistencia palestina
del cabo del ejército israelí Gilad Shalit -captura, no secuestro,
dado que Shalit era miembro de un ejército invasor y fue capturado
por sus enemigos en combate. Ante ello, Tel Aviv se negó a
negociar con sus captores un intercambio de prisioneros políticos
–hay unos 900 niños y adolescentes palestinos presos en Israel, y
más de 5000 adultos, todos calificados como terroristas. Las
cárceles de Israel, como las de Guantánamo, no recluyen a seres
humanos.
Cuando el presidente iraní exhortó a “borrar Israel del mapa” el
mundo fue conmovido por una oleada de justificada indignación.
Pero cuando el gobierno de Israel lleva a la práctica esa amenaza
y borra literalmente del mapa a Palestina los líderes de las
“naciones democráticas” y sus paniaguados - los Vargas Llosa,
Montaner, Zoe Valdéz y compañía- guardan un repugnante
silencio. Su duplicidad moral es ilimitada. Pueden justificar con
su silencio cualquier cosa: inclusive, un genocidio como el que
está practicando Israel en Palestina. Por supuesto, no dudaron un
instante de calificar como “terroristas” las imperdonables palabras
del presidente iraní; pero cuando el terrorismo de estado no es
declarado en un discurso insensato sino sistemáticamente
practicado por un peón de los Estados Unidos como Israel su
conciencia moral padece de un súbito adormecimiento.
El propósito del gobierno israelí es bien claro: apoderarse
definitivamente de Gaza, para lo cual primero se requiere,
siguiendo el Manual de Operaciones del Departamento de Estado,
precipitar un “cambio de régimen” que deje el campo libre para las
fuerzas invasoras. En pos de tal objetivo todas las
consideraciones morales y todos los escrúpulos son arrojados por
la borda. La imposición de penalidades colectivas en represalia
por acciones individuales como las de la resistencia palestina
constituye un crimen de guerra y se encuentra expresamente
prohibida por la Convención de Ginebra.
No está demás recordar que los precursores en la aplicación de
tan infames tácticas fueron las SS de Hitler. Cuando algún
soldado alemán era muerto por la resistencia tomaban al azar a
diez personas y las fusilaban en el acto. Israel no los fusila en
Gaza. Hace como los nazis con el Ghetto de Varsovia: los sitia,
los deja sin agua, pan, luz, trabajo. Los priva de toda esperanza y
los extermina de a poco, con la complicidad de los grandes
defensores de la democracia y la libertad, preocupados como
están por la amenaza que los cohetes norcoreanos representan
para la civilización. |
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