|
| |
- MÉXICO
- ¿CORNUCOPIA O
PUNTO DE INTERROGACIÓN?
|
|
Frente
al actual momento histórico que México atraviesa, los italianos que
vivimos aquí dedicándonos a la educación o al periodismo, nos quedamos
pasmados.¿ Logrará el pueblo que se respeten sus derechos y sobre todo su
voluntad, que depositó tan civilmente el 2 de julio en las urnas? ¿Será
capaz Andrés Manuel de salir del pantano de la aparente derrota antes de
que lo apachurre una anaconda (con todas las que andan sueltas por ahí)?
Gianni Proiettis, il manifesto, La
patria Grande 14/07/2006 |
Frente al actual
momento histórico que México atraviesa, los italianos que vivimos
aquí dedicándonos a la educación o al periodismo, nos quedamos
pasmados.¿ Logrará el pueblo que se respeten sus derechos y sobre
todo su voluntad, que depositó tan civilmente el 2 de julio en las
urnas? ¿Será capaz Andrés Manuel de salir del pantano de la aparente
derrota antes de que lo apachurre una anaconda (con todas las que
andan sueltas por ahí)?
¿Nunca más
tendremos la satisfacción de ver a un Instituto Federal Electoral
eficiente y respetado como lo fue él de José Woldenberg? ¿Y a los
votantes contentos y seguros de que su boleta fue contabilizada? Si
se azuliza por la fuerza al país, ¿los jefes de los cárteles nos
pondrán a los corresponsales extranjeros en su nómina para que
entonemos sus alabanzas, divulgando los mejores narcocorridos?
¿Tendremos que asistir diariamente a misa? ¿Nos permitirá
TelevisAzteca transmitir nuestros articulitos, pensar nuestros
pensamientos, soñar con nuestros sueños? Podrán escribir Elena
Poniatowska y Carlos Monsivais o será considerado delito de alta
traición? Pemex será tragado por la española Repsol, que almenos
habla castellano, o por el monstruo Enron? O bien al final ganará,
terca, la sociedad de los de abajo y se le permitirá hacer tendedero
en el mero Zócalo?
En ausencia de
Octavio Paz, los sociólogos y antropólogos ya andan preguntándose si
ha ocurrido alguna mutación en la mentalidad y los comportamientos
del mexicano, de xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags"
/ 1910 a
la fecha. Setenta años de Pri, no hay duda, embrutecerían a
cualquiera, con sus leyes de Herodes y de Hidalgo, con sus
innumerables artimañas, sus estímulos a la corrupción y su
distribución clientelar de recursos y poder. Seis años de Pan han
sido más que suficientes para debilitar los ánimos y sentirse
burlados. Cambio, lo que se dice cambio, sólo unos millones de
trabajadores que se han ido del otro lado, algunos otros milloncitos
que quedaron sin empleo, algunos centenares de muertitas más en
Ciudad Juarez, pocas otras violadas por policías y algunas viudas
con el marido que sigue enterrado en la mina.
¿Aguantarán los
mexicanos el tercer maxifraude en un siglo, luego de 1910 y 1988?
Dificil de responder, visto que en 1910 se produjo la bola que
desencadenó
la Revolución
fundadora, con Ricardo Flores Magón que orientaba las masas, y en
1988, al contrario, el ingeniero Cárdenas hizo regresar todos a sus
casas y prefirió fundar un partido, que ahora finalmente ha
cosechado un buen resultado. ¿Se contentarán las tribus perredistas
con sus abundantes huesitos y se olvidarán del pueblo y de su Amlo?
¿O se sumarán a quienes están decididos y puestos para defender su
voto, contrarrestando las maniobras sucias de la derecha?
Aunque no
háyamos nacido en estas tierras, los corresponsales de otros países
que amamos a México, compartimos los temores y las inquietudes de
millones de mexicanos e, igual que ellos, hemos dormido poco y mal
esta semana – también gracias a los juegos sádicos del Ife.
Nos ha
sorprendido bastante que algunos gobiernos hayan reconocido la
presunta victoria del candidato del Pan, anticipándose al veredicto
final del Trife, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de
la Federación.
¿No se daban cuenta de que así regalaban un espaldarazo poderoso a
un contendiente en un proceso que todavía está “sub judice”? Y si es
facil entenderlo por parte de Bush – quien sin embargo, después, ha
dado un pasito atrás – quedan más misteriosas las felicidades
prematuras de
la Unión
Europea y del presidente del gobierno español
Rodriguez Zapatero. Es posible que los intereses de algunos bancos y
de Repsol se situen arriba de cualquier otra consideración de
carácter ético-político-ideológico? ¿Qué la economía prevalga sobre
los demás rubros?
Muchos sabemos
que los próximos desenlaces dependen de la capacidad de respuesta
del pueblo, esta vez sí unido, sin diferencias entre los votantes de
Amlo y los simples demócratas, los neozapatistas y los
paleomarxistas, los chavos banda y las amas de casa. Sin olvidar la
confiabilidad de las instituciones: ¿sabrá y podrá el Trife
enderezar los entuertos, curar las heridas, en una palabra “limpiar
las elecciones” – un término y un concepto que existen sólo en
México?
Un día de 1994,
el diputado perredista César Chávez, quien se volvió miembro de
la Cocopa
y luego asesor del gobernador Pablo Salazar Mendiguchía, se tomó
todo el tiempo de una comida en un restaurante de San Cristóbal de
Las Casas para explicarnos las variadas artimañas electorales
perfeccionadas por el Pri en el arco de décadas en el poder: la urna
embarazada, la taquiza, el ratón loco, el rasuramiento del padrón,
el mapachismo, la compra de votos y credenciales, el acarreo, el uso
de programas sociales, la intimidación. Llegando al postre flambé –
estábamos justo en la quema de urnas – aún no había acabado su
recuento.
Luego de esta
impresionante lección, me quedé con una idea pero nunca he tenido un
político enfrente para expresarsela. Sería útil y deseable que los
mexicanos aprendieran, por una vez, de sus pueblos indígenas, que
votan en forma manifiesta, por levantada de mano o separándose en
grupos visibles y contables al interior de una plaza. También
deberíamos – todos los “occidentales” – reconocer que la regla de la
mayoría, que tanto nos enorgullece como si fuera la cúspide de la
democracia, es menos justa y humana que la búsqueda del consenso y
la unanimidad practicada por las comunidades indígenas.
Hablando tan
sólo del voto manifiesto, que cortaría la cabeza a cualquier fraude,
se puede objetar, me imagino, que el sufragio secreto es sagrado e
intocable. Pero ¿cuál mejor defensa de la voluntad del elector que
verla publicada, computable, indestructible, expuesta sobre una
pared? Además, los dos sistemas de votación podrían tranquilamente
coexistir, dejando al votante la opción de emitir su voto secreta o
publicamente. Y la fórmula, me imagino, sería exportable a todos los
países donde las modernísimas computadoras pueden enfermarse de
plagas traídas por bichos antiguos
|
|
| |
|