|

Seis o siete
millones de trabajadores, en su mayoría Latinos – y sin representación
sindical – se lanzaron hoy a la huelga y el boicot de sus trabajos en todo
los EEUU reclamando plenos derechos para los inmigrantes. Unos tres
millones marcharon por las calles de las principales ciudades.
Una verdadera huelga general activa y sectorial – la
primera en la historia de los EEUU – y la más masiva manifestación de
masas combativa por el Día de los Trabajadores – también la primera en la
historia de los EEUU – que ha desatado una crisis política quizá superior
a la de la derrota militar norteamericana en Iraq.
Un Bush lacónico y deprimido solo atina a comentar “no
soy un admirador de las huelgas y boicots.” Muchos dirigentes Demócratas y
altos miembros de la Iglesia Católica – que de palabra apoyan el
movimiento por los derechos de los inmigrantes, aunque en forma limitada –
pusieron el grito en el cielo diciendo que las acciones eran prematuras.
Funcionarios de muchas ONGs plantearon algo similar
mientras dirigentes de la derecha Republicana llamaban a una respuesta
contundente y dura contra los que osaron desafiar el poder del imperio en
su propio seno.
De hecho, en lo más profundo del imperialismo, ha surgido hoy el
Movimiento de Liberación de Latinos e Inmigrantes, reflejo del proceso de
descomposición del gobierno y régimen de este país y que constituye el
fenómeno político – por donde y por quienes esta protagonizado – y de la
lucha de clases más importante en lo que va de este siglo. Sus alcances y
efectos son aun incalculables.
Primero los números: son impresionantes
Aunque los informes de los miles de acciones,
manifestaciones, paros y ausentismo exigiendo plenos derechos para los
trabajadores inmigrantes no han sido todos computados y siguen llegando
nuevos a cada instante– podrían ser muchísimo mayores ya que al conocerse
están motivando nuevas manifestaciones y paros – los que obran en nuestro
poder hasta ahora indican que no menos de 6 millones de trabajadores, la
enorme mayoría Latinos e inmigrantes, pero también cientos de miles de
norteamericanos y de otras nacionalidades, pararon este 1ro de Mayo en los
EEUU.
Mas de 3
millones de inmigrantes, trabajadores y jóvenes, mayoritariamente Latinos,
marcharon en cerca de 100 ciudades en los 50 estados del país. Alrededor
de 100,000 empresas y negocios paralizaron sus tareas en solidaridad con
la causa de los inmigrantes o sencillamente porque sus trabajadores no se
presentaron a trabajar.
Mas de 400.000 estudiantes de secundarias y
universidades de todo el país suspendieron sus estudios por el día y se
unieron a las manifestaciones de masas. Cerca de 100.000 lo hicieron solo
en Los Angeles.
Un ejemplo: Los Angeles, la ciudad industrial y
comercial más grande de los EEUU fue hoy completamente paralizada. Sus
negocios y empresas cerradas, el complejo portuario San Pedro-Long Beach
(el mas grande del mundo) cerrado y un millón de personas marchando en las
calles de la ciudad en la primera de dos manifestaciones llamadas para
este Día de los Trabajadores.
En California, el 40% del transporte, el 70% de las
empresas agrícolas, el 80% de los talleres de costura, el 50% de los
centros de educación, el 60% de la industria de la construcción, un tercio
de los restaurantes y hoteles pararon.
En Minneapolis, reportes de la propia patronal indican
que el paro en la industria de frigoríficos y de la carne, una de las mas
importantes del medio oeste norteamericano había sido casi total.
Bill
Spann, Vice-Presidente de la Asociación de Contratistas de la Construcción
del Condado de Miami-Dade dijo “la mitad de los trabajadores no se
presentaron a realizar sus tareas.” Casi ningún trabajador rural de
California, Georgia, South Dakota, Florida y otra docena de estados se
presento a trabajar. En Iowa y Nebraska, la mayoría de las industrias de
la alimentación permanecían hoy cerradas por ausencia de sus trabajadores.
Mas de
500.000 personas marcharon por las calles de Chicago, 35.000 en San
Francisco también en la primera de dos manifestaciones, mas de 150.000 en
San José, 80.000 en Denver, 30.000 en Houston, igual numero o más en San
Antonio, decenas de miles en Florida, 25.000 en Sacramento, mas de 100.000
en Nueva York en diferentes actos y marchas, 50.000 en Las Vegas donde los
propietarios de la mayoria de los casinos se pronunciaron a favor de sus
empleados inmigrantes... y la cuenta sigue y llevaría el espacio de este
articulo detallarla completa, incluyendo centenares y centenares de
pueblitos donde tambien se manifestaron centenares de trabajadores.
Contactada la policía de dos docenas de ciudades por la
Associated Press, la agencia de noticias emitió un comunicado diciendo que
las autoridades “reconocieron que al menos 1.1 millones de personas
marcharon en esas localidades.” La cifra real en todo el país asciende a
mas de 3 millones. Todas las usinas del imperialismo hoy están tratando de
controlar el daño a través de controlar la información, pero la masividad
de los eventos no se puede ocultar.
El cruce de fronteras mas transitado del mundo esta
ubicado entre la ciudad mexicana de Tijuana y la de EEUU San Isidro (muy
cerca de San Diego.) Por allí atraviesan todos los días miles de camiones
de ambos países transportando miles de millones mensuales de mercancías de
maquiladoras, exportaciones de ambos países y lo utilizan millones de
personas al mes.
Manifestantes de ambos países marcharon hacia el paso
fronterizo y lo cerraron por completo con acciones de bloqueo. Al escribir
estas notas, la policía de EEUU y México y la guardia fronteriza del
imperialismo estaban agrupando fuerzas y se mantenían a la expectativa.
Miles de automóviles y camiones se hallan detenidos.
Las causas del estallido
El estallido de los millones de inmigrantes,
particularmente de origen Latino, ha tomado por sorpresa a todos los
observadores políticos, al gobierno, a los dos partidos de la burguesía y
a la prensa. Pero si la explosión de la masividad del movimiento fue
sorprendente, no lo fueron sus causas que se fueron incubando durante
años.
Ya antes de los atentados a las torres gemelas el 11 de
Septiembre del 2001 se venía gestando un movimiento, particularmente entre
los inmigrantes mexicanos y Latinos en su conjunto – pero también entre
los de origen chino y del Medio Oriente – por la amnistía de todos los
trabajadores indocumentados.
Ese movimiento cobró mucho mayor impulso cuando la AFL-CIO
votó una declaración histórica rompiendo con más de 100 años de hostilidad
hacia los inmigrantes. En efecto, ese año la central de los trabajadores
anunció su apoyo decidido a la campaña por una amnistía general.
Organizaciones como el Movimiento por los Derechos de
los Inmigrantes (MDI) y el Partido de Izquierda, así como decenas de otros
movimientos en todo el país vienen de una década de organización y
politización de las comunidades inmigrantes de origen Latino. En San
Francisco, el MDI había organizado eventos, como el Día del Orgullo
Inmigrante con cerca de 60.000 participantes.
La campaña “Papeles para Todos” lanzada por el MDI y el
Partido de Izquierda había suscitado el apoyo de decenas de miles de
activistas y dirigentes sindicales, organizaciones comunitarias y
políticas del todo el país y se le había adjudicado en su momento una
importancia critica en la decisión de la AFL-CIO de apoyar la propuesta de
amnistía.
Un proyecto de referéndum en San Francisco para
permitir el voto en las elecciones locales a los inmigrantes,
independientemente de su status inmigratorio, obtuvo cerca del 50% de los
votos. Movimientos similares se venían gestando en Nueva York, Amherst y
otras ciudades del país.
Los sindicatos, particularmente el Service Employee
International Union (SEIU) recluto y organizo durante entre 1996 y el
2000, decenas de miles de trabajadores inmigrantes, particularmente en Los
Angeles y Chicago en luchas muy militantes.
A esto se deben sumar otros dos factores. El primero de
ellos es el crecimiento demográfico de los inmigrantes y los Latinos en
general. En California, Nuevo México y otros estados ya constituyen el
segmento de la población mas numeroso, y en muchas ciudades de primera
magnitud, como Los Angeles, son la mayoría. Con ese crecimiento sobrevino
una inserción de los Latinos e inmigrantes en decenas de industrias como
el transporte, los servicios, metalúrgicos, sanidad, maestros,
construcción, agrícolas que los integró definitivamente en el corazón de
la clase obrera del país y demostró el poder económico y en números de la
comunidad.
Los medios de difusión de idioma español en California,
por ejemplo, son las radios mas escuchadas, las estaciones de televisión
mas vistas y los diarios mas leídos. En el punto inicial de este nuevo
movimiento, estos medios de difusión tuvieron una influencia espectacular
en ayudar al salto inicial de las movilizaciones al propagandizarlas en
incentivarlas agresivamente.
Aquí, vale la pena explicar una diferencia entre dos
grandes grupos entre los trabajadores inmigrantes Latinos – que compone el
80% del actual movimiento. Por un lado están los mexicanos, que bajo la
piel de hasta el más moderado de los cuales, existe el sentimiento de que
viven despreciados en territorios que les fueron arrebatados en México y
el resto de los inmigrantes para quienes esta lucha es meramente una de
obtener derechos civiles.
Luego está el hecho fenomenal que Latinoamérica esta
atravesando un periodo de gran radicalización que ha tenido y seguirá
teniendo un impacto determinante en la conciencia y los deseos de lucha de
los casi veinte millones de latinoamericanos que viven y trabajan en los
EEUU.
Los ataques de un gobierno acorralado
Por ultimo, están las provocaciones y ataques de que
han sido objeto los inmigrantes en la última década por parte de los
dirigentes del Partido Republicano y sectores de derecha del propio
Partido Demócrata.
Cada vez que uno o los dos de estos sectores políticos
se hallaban en aprietos, recurrían a levantar campañas y propuestas de
leyes reaccionarias en el ámbito local, estatal o nacional contra los
inmigrantes, confiando en que el miedo y la desorganización política
harían que estos sectores no respondieran a estos ataques.
Solo en la ultima época, los votantes blancos de
dieciséis estados pasaron o intentaron pasar legislaciones recortando aún
más los derechos de los inmigrantes, haciendo del idioma inglés el único y
obligatorio, prohibiendo la reunificación familiar de inmigrantes con sus
familias directas en otros países, lanzando redadas y campañas de
persecución masivas, campañas dirigidas a relacionar falsamente a los
inmigrantes con el terrorismo y el tráfico de drogas, etc.
Acosado por una guerra en Iraq que no puede ganar, los
precios del petróleo que no puede controlar, desastres naturales como el
Katrina que ha sido impotente para paliar, el Presidente George W. Bush
encuentra su popularidad en el punto mas bajo que cualquier otro
presidente de la posguerra.
Ante esa crisis, Bush lanza dos campañas contra chivos
expiatorios que pudiesen distraer la atención del pueblo norteamericano de
sus verdaderos problemas: una contra Irán a quien amenaza con la guerra y
otra contra los inmigrantes, acusándolos de criminales y proponiendo a
través de su diputado Sensenbrenner una ley que lleva su nombre o es
conocida como HR4437, entusiastamente apoyada por la mayoría de la Cámara
de Diputados que la aprobó.
La ley propone tratar a los trabajadores indocumentados
como criminales y a quienes los ayuden o alienten, incluso las iglesias,
serian castigados con multas y hasta la cárcel.
Cuando la ley pasó para su ratificación al senado, sin
embargo, los Demócratas objetaron algunas partes de ella, pero dejaron
otras intactas. Esta división en las alturas y el sentimiento general
entre los Latinos – y toda la población del país - que Bush se ha
convertido en una administración débil y vulnerable fueron las gotas que
derramaron el vaso. Hace unas semanas comenzaron manifestaciones masivas
por todo el país que fueron el pre-anuncio de la huelga general y las
marchas millonarias de este 1ro de Mayo.
La dirección política del movimiento, ¿qué dirección
política?
Todos se colgaron de las manifestaciones tratando de
controlarlas y dirigirlas hacia su propio programa. La iglesia católica
que se rehúsa a ser acusada de complicidad y tiene que proteger la mayoría
de sus feligreses en la mitad del país; los medios de difusión en español
que defienden sus audiencias, los Demócratas que vieron una oportunidad
más de hundir a los Republicanos...
Todos ellos, no nos engañemos, tienen una influencia
notable en el movimiento. Pero ninguno de ellos propone sino “un camino
justo y equitativo hacia la legalización” que se traduce en el apoyo de
las enmiendas propuestas por el Senador Edward Kennedy y otros que se
limitan a proponer un programa de braceros o trabajadores temporarios, el
reforzamienmto de las fronteras, una amnistía muy parcial a viejos
residentes en el país acompañadas de nuevas restricciones en algunos
derechos que habían sobrevivido ataques anteriores.
Proponiendo, claro esta, borrar las calificaciones de
delincuentes expresadas en la ley aprobada por la Cámara de Diputados.
Poco a poco, sin embargo, se esta abriendo paso en las comunidades
inmigrantes la consigna de “Amnistía ya. Sin condiciones. Para todos.”
Los Demócratas y la iglesia no querían lo que ellos
llaman “boicot a los empleos” y que fué en realidad la huelga general de
un sector de la clase obrera mas poderoso de la posguerra. Propusieron en
cambio ir a misa y marchar después de las horas de trabajo. Los
trabajadores indocumentados y Latinos no les escucharon y ríos de gente
abandonaron empleos y escuelas y marcharon desde las primeras horas del
día.
Tanto es así, que los dirigentes del Partido Demócrata
y la iglesia debieron abandonar los palcos que habían preparado para sus
actos, como en Los Angeles, e ir a hablar a los actos de la huelga
general.
Una lucha sorda, lenta pero sin cuartel, se viene
librando en el seno del movimiento por una dirección propia, independiente
y que demande los mismos derechos, plenos, inmediatos, incondicionales y
para todos. Las manifestaciones masivas de las ultimas semanas y ahora el
éxito de la jornada del 1ro. de Mayo han envalentonado y dado bríos al
movimiento y abierto una brecha para que se vaya formando ese tipo de
dirección, obrera, latina y más radical.
Los próximos días y semanas serán decisivos en esto. La
izquierda norteamericana, si quiere dejar de ser marginal y convertirse en
un factor político, debe apoyar con todo esta tendencia a la independencia
política y al programa mas radical y colaborar a fondo, sin maniobras ni
aparatismos, a su creación.
Nace un movimiento de liberación de Latinos e
inmigrantes dentro del imperialismo
Es muy difícil para la burguesía norteamericana y su
régimen político bipartidario aceptar los reclamos más radicales del
movimiento por una amnistía general, inmediata y para todos, sin
condiciones. Una conquista tal, ganada por la fuerza de la movilización
que hiciera retroceder los planes Republicanos de criminalización de los
indocumentados y las tibias reformas de los Demócratas, abriría el juego
para la creación de un vasto movimiento de masas independientes y el
camino hacia la “infección” de radicalismo en la juventud y sectores
obreros norteamericanos.
Por otro lado, no son uno sino dos movimientos los que
se han formado al calor de estas movilizaciones de masas. Un movimiento
por los derechos democráticos y civiles de los inmigrantes en general –
que abarca a los Latinos, pero también a los asiáticos, del Medio Oriente,
de los países del Este, del Caribe, de Africa y hasta los canadienses – y
un movimiento de Liberación de los Latinos e Inmigrantes, potencialmente y
mayoritariamente compuesto por el grupo mas grande de inmigrantes: los de
origen mexicano y capas de aquellos que provienen de Centroamérica.
Para los mexicanos, y los centroamericanos en cierta
medida, los anhelos antiimperialistas, con la posible conexión de sus
luchas con luchas revolucionarias en sus países, abriría nuevas sendas de
lucha, más radicales, mas profundas y que amenazarían al imperialismo
desde dentro.
La derecha norteamericano entiende esto y por esto
están empujando a un enfrentamiento racista con este nuevo movimiento.
Puede ser que en estos momentos se hallen en retirada, pero volverán al
ataque ni bien el movimiento se calme un poco. No esta para nada
descartado que comience una etapa de acción de bandas armadas de racistas
y nacionalistas de derecha que repitan, en este caso con los mexicanos y
Latinos en general, lo que intentaron en el pico de la lucha de masas de
los negros en su lucha por sus derechos civiles.
Aquí es donde interviene la creación de organizaciones
de base, democráticas y de masas de este nuevo movimiento de liberación y
donde los revolucionarios pueden cumplir un rol excepcional de
organización y preparación de las tareas, desde programáticas hasta las de
autodefensa, que se necesitarán en el curso de las luchas que se avecinan.
Demás esta decir que la izquierda dentro de los
sindicatos debe luchar para que se abran las puertas de los mismos a todos
los trabajadores indocumentados y que sean los sindicatos quienes
extiendan la lucha y solidaridad con los inmigrantes al resto de la clase
obrera norteamericana.
La izquierda mundial debe abandonar su presente actitud
de observadora asombrada de los acontecimientos que se suceden en los EEUU
y amenazan desde dentro la propia integridad del imperialismo y volcarse
decididamente a apoyarlo, rodeando las embajadas norteamericanas
dondequiera, bloqueando al imperialismo y sus planes de la forma que sea
posible y presionando a los sindicatos, particularmente en Latinoamérica a
dar apoyo y solidaridad activa al movimiento de los inmigrantes en los
EEUU.
Fuente:
http://www.izquierda.info |