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La Paz, 15 de septiembre de mayo de 2006
Don Evo Morales Ayma
Presidente Constitucional de la República Excelentísimo señor Presidente:
El 17 de mayo pasado, hice saber a su persona la urgencia que tengo de
alejarme del gabinete por razones personales. En esa oportunidad, a pedido
suyo y del señor Vicepresidente Álvaro García Linera, acepté mantenerme en
el cargo de Ministro de Hidrocarburos y Energía por un tiempo adicional.
Considero que ese lapso se ha cumplido, razón por la que presentó mi
renuencia irrevocable.
Aprovecho la oportunidad para dejar constancia del patriotismo con que
dirige los destinos del país, razón por la que siento agradecimiento por
haberme permitido acompañarlo en la histórica nacionalización del gas y del
petróleo, del primero de mayo pasado.
Es el momento de recordar que la nacionalización impulsó de forma decisiva
el proceso de recuperación de la dignidad y autoestima de nuestro pueblo
que las políticas neoliberales y racistas pretendieron aplastar de manera
definitiva.
Gracias a la nacionalización, el
país ha recuperado alrededor
de 200.000 millones de dólares en reservas de gas y petróleo, cuyo valor
pretendían anotar las compañías petroleras en las bolsas de valores como si
fueran suyas.
Si bien no logramos incluir en el decreto de primero de mayo la
expropiación de las acciones necesarias de Chaco, Andina y Transredes, a fin
de que YPFB controle de inmediato el 50 más uno del paquete accionario de
las mismas, conseguimos, por lo menos, que la empresa estatal esté
representada, aunque minoritariamente, por ahora, en sus directorios,
después que las acciones que estaban en poder de las AFPs fueran
transferidas a Yacimientos.
La Resolución Ministerial 202/206, de 25 de agosto pasado, obligó a
Petrobrás, Andina y Repsol a pagar 32 millones de dólares mensuales, en
cumplimiento del artículo cuarto del decreto de nacionalización, que dispone
la participación del 32 % adicional por la explotación de los mega campos
Sábalo y San Alberto. Por ese concepto, YPFB ha recaudado 64 millones de
dólares y en próximos meses contará con otros 96 millones.
Como lo dispone el Decreto de Nacionalización, el Ministerio organizó, con
total transparencia, las auditorias a las compañías petroleras que operan en
el país, cuyos resultados permitirán a YPFB firmar nuevo contratos en
condiciones ventajosas.
En el convenio de venta de gas a la Argentina, conseguimos que el vecino
país se comprometa a construir, mediante un crédito preferencial, una
planta separadora de líquidos en Yacuiba, de propiedad de Bolivia, que debe
procesar la totalidad del gas vendido al vecino país, la que entrará en
funcionamiento el momento en que se amplíen los volúmenes de exportación
pertinentes. Ahora Bolivia debe autorizar a la Argentina sus futuras
exportaciones de gas a terceros países.
El Ministerio ha terminado el anteproyecto de ley de reorganización
integral de YPFB, que en próximos días será remitido al Congreso de la
República. También se halla a punto de concluir el balance energético
nacional, que había dejado de elaborarse desde 1996. Se ha conseguido,
asimismo, la designación del directorio de la entidad petrolera estatal, que
debe conducir la empresa.
Nada de lo aquí mencionado hubiera podido lograrse sin la lucha heroica de
nuestro pueblo y de los movimientos sociales que el 17 de octubre de 2003,
cambiaron nuestra historia, al expulsar a los principales políticos
neoliberales que tanto daño causaron a Bolivia y que fueron aplastados con
su victoria electoral del 18 de diciembre pasado.
En la oportunidad, hago extensivo mi agradecimiento al
Vicepresidente Alvaro García Linera, a los hombres y mujeres que integran su
gabinete, así como a dirigentes y parlamentarios que respaldan el proceso
revolucionario, de cuya entrega y sacrificio he sido testigo. Finalmente,
manifiesto mi gratitud a las personas leales que trabajaron conmigo en el
Ministerio de Hidrocarburos y Energía, con cuya dedicación y amistad conté
en todo momento.
Reciba, compañero y hermano Presidente, mi abrazo fraterno.
Andrés Soliz Rada
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