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El Cumpleaños 91
de Pinochet La
metástasis está
esparcida, callada
duerme expectante,
callada vigila.
Y el día de ayer, el
tumor maligno más
conocido, su divina
excelencia,
estuvo de
cumpleaños. Y no se
arrepintió de nada.
A lo hecho, pecho.
Y la verdad es que
es más listo no
arrepentirse de
nada. Así, nuestro
Dictadorsaurio se
evita, sentimientos
nuevos y molestos.
Arrepentimiento,
perdón,
explicaciones,
misericordia.
Porque a esta
altura, le queda
alguna duda a
alguien sensato que;
¿El plan Pinochet no
se ha realizado a la
perfección?
El asunto fue de una
sencillez impecable.
Un conglomerado
político en ciernes
le reclama por el
latigazo brutal que
azota sobre las
espaldas Chilenas,
más aún, el hachazo
de plomo sobre los
que reclaman.
Cuando todo eso se
podría hacer de una
manera más “sutil y
elegante” le
dicen, y le prometen
la renovación e
innovación del
esclavismo imperante
en
Chile.
Pinochet es claro,
(como vocero de los
que están en las
sombras)
Me voy. Pero,
(siempre hay un
pero). Si se vuelven
locos, colectivizan
las
instituciones y peor
aún, a la gente, ya
saben. Me saco la
corbata, me pongo
el sable a la
cintura, me monto en
el macho y dejo la
mansa cagada.
Tampoco
se les ocurra
pasarse de listos si
yo no estoy, hay
cientos de hombres
en el
ejército que me
idolatran (Todo esto
con el tono de voz
tan característico
que Pinochet tenía)
Entonces, esa
Amalgama fresca de
políticos venidos de
distintas
fundiciones,
se organiza y acepta
el trato o quizás
fueron ellos los que
propusieron un
trato. (Que ante los
hechos cotidianos,
da lo mismo.)
Los puntos más
conocidos y famosos
del trato fueron:
Él se va de la
Presidencia, previo
preludio
amoroso-electoral
llamado
Plebiscito.
Se le reconocen
todos sus “méritos”
Senador,
ex-presidente, Gran
toqui
etcétera.
Se le ayuda en caso
de cualquier
necesidad y por
sobre todas las
cosas, se
le declara el dios
Ra de Chile, o sea
Intocable. (Todo
esto pa´ callado, de
eso se trata el
plan)
Dicho y hecho, el
hombre se va a su
mansión a las
orillas de un Cerro
en
Santiago, y cada
mañana, aparte de
tomar el sol y
escuchar a los
pajaritos,
vigila atento desde
su balcón como andan
las cosas en el
país.
Antes de retirarse,
el conglomerado le
insinúa que tendrán
que hacer un par
de tramoyas con
respecto a eso de…
(Y ahí les tiembla
la voz y fingen una
mirada distraída)
bueno, con respecto
de eso de…
De los Derechos
humanos y uno que
otro abuso. (Perdón,
dicen a coro, mal
uso
rectifican) Pinochet
responde desde el
Olimpo:
-Por mi, digan y
hagan lo que
quieran, mientras no
me toquen, cacareen
todo
lo que quieran.
Lo que no sabía este
Dictadorsaurio es
que desde ese
preciso momento,
todos
los que firmaron,
cantaron y sellaron
el pacto, deseaban
más que nada en
este mundo que el
viejo se muriera de
una puta vez, lo más
pronto posible.
Pero no, no se murió
a los tres años
después, como
avizoraban los más
intuitivos.
Tampoco se murió a
los cinco años,
menos a los diez. Y
pasamos los quince
años y este…
O sea, el Comandante
en jefe parece
sacado de un
personaje de Unamuno.
El
trato era que se
moría luego y borrón
y cuenta nueva, aquí
no ha pasado nada
o por último, lo que
pasó, pasó y para
que seguir llorando
sobre la sangre
derramada.
Volviendo a los del
conglomerado hay que
ser enfáticos,
cumplieron su
promesa al pie de la
letra. Jamás una
doncella o doncello
en este caso,
había tenido tantos
héroes anónimos.
En el momento más
álgido y
problemático para el
viejo, le bastó una
llamada
por teléfono y no
cabían más personas
en los aviones para
ir a rescatarlo.
Un boeing 777 lleno
de representantes
del Gobierno, creo
que hasta iba gente
de pie camino a
Inglaterra en su
rescate.
Uno de los emblemas
más altos de la
Democracia Cristiana
sintió un nudo en
la garganta al saber
de su situación. Y
fue así como Eduardo
Frei envió a su
mejor hombre (Un
socialista) a
reclamar la
Independencia
política y
judicial, soberanía,
territorialidad,
nacionalidad,
idiosincrasia, en la
casa se lavan los
uniformes sucios y
un festival de
etcéteras más como
argumento para
“procesar” algún
desliz cometido por
el ex-presidente en
territorio nacional.
Como si esto fuera
poco, le cayó un
saco de demandas al
viejo.
Habría que haberle
hecho un poder
judicial para el
solito con tanta
causa
acumulada.
Y algunos folios,
expedientes más
parecían guía de
teléfonos que una
causa
ordinaria. Pero, que
importaba eso, todo
el mundo sabía que
no pasaría más
allá de una
escenografía
periodística por
parte del Gobierno y
nada más.
Además, la gran
mayoría de los
ilustrísimos jueces
fueron atornillados
por
él mismo, entonces
las resoluciones
quedaron, quedarían,
para la tabla
anecdótica de las
estadísticas
solamente.
Y así fue, así es y
así será.
La muerte mientras
tanto, buscando un
sustituto. Porque en
la empresa de la
muerte no hay
subcontratación, ni
rompehuelgas, ni
personal a contrata.
Entonces, la muerte
esgrime eso de
Hierba mala nunca
muere y se muestra
muy
ocupada con otros
clientes, además de
estar tremendamente
estresada.
Y ahí está el
Comandante,
celebrando sus 91
años, haciendo
declaraciones
como si tuviera 19.
“Cerca del final de
mis días, quiero
manifestar que no
guardo rencor a
nadie, que amo mi
patria, y que asumo
toda la
responsabilidad
política de
todo lo obrado”
Y realmente “obró”
bastante a Chile.
A sabiendas que en
cualquier momento
expira su fecha de
vencimiento y aparte
de estar
convencidísimo, una
vez más, que es
intocable, se da el
lujo de
jactarse de sus
fechorías.
Que vergüenza, que
derrota, que fiasco.
Y repito una
consigna escrita
muchas
veces en los muros
de Chile.
“Malditos los
Chilenos, sí
Pinochet se muere de
Viejo”
Y así no más será,
esté será su último
cumpleaños tal vez.
Muchos se quedarán
con las ganas de
encender una vela
sobre su torta.
Una vela de
amóngelatina eso sí.
Eso de que el bien
siempre triunfa
sobre el mal no
recuerdo en que
película
de ciencia ficción
lo oí.
Una sala de torturas
con el afiche de
Augusto sobre las
paredes.
Sus ojos azules como
los de Lucifer,
observarán
tranquilos el
accionar de la
nueva camada.
El torturador hará
un brindis con la
sangre de los
muertos a la salud
del
icono militar. Los
helicópteros tendrán
un augustito chico
colgando en el
parabrisas, el cual
se moverá gracioso
animando en la dura
jornada de
arrojar cuerpos a
las fauces del mar a
esos valientes
soldados.
Por último, hay que
tomarlo con mejor
ánimo, ser más
positivos. Cuando
muera
se sumará otra
fiesta al calendario
para dicha, jarana y
gozo de los
chilenos.
Todas las
carnicerías,
cerrarán por día de
duelo.
Será la gran noticia
el día de su muerte,
dos días ocupara los
noticiarios.
Unos llorarán de
impotencia. ¿Cómo no
fuimos capaces de
matarlo, estuvimos
tan cerca, por
último haberlo
encarcelado por
tanto crimen
cometido?
Otros llorarán de
tristeza, pero se
consolarán, La bala
que sembró Pinochet
tarde o temprano se
percutará sobre los
corazones del
Pueblo.
Otros, ustedes saben
quienes, dirán:
Chucha por Fin. Un
problema menos.
Pinochet, hematoma
de la historia.
Hermano de la hiel.
Parásito Parricida
del Pueblo.
Esas dos últimas
líneas eran el
final, pero mientras
prendía un
cigarrillo
me asaltó una
pregunta.
¿Pinochet será
cremado y arrojado
al mar?
Con lo contaminado
que está el mar,
habrá que pedirle a
los del Green-peace
que le pasen un
colador gigante a
las costas chilenas.
¿Pinochet será
enterrado en algún
cementerio cercano a
Chile?
Porque van a tener
que hacer cola para
tocar una palada
para cuando lo vayan
a exhumar y querer
desenterrar algunos
interesados.
Y es que hay un
montón de Gilipollas
que son onda
satánica y de seguro
pensarán con que
frotando un huesito
del Dictadorsaurio
tendrán llamada
directa y pago
revertido al
infierno.
En una de esas, la
Concertación de
Partidos le pone un
par de policías de
escolta perpetua.
Y me da pena
imaginarme a esos
dos pobres diablos
haciendo guardia de
noche
en la tumba de
Pinochet cagados de
miedo.
Yo propongo que se
le embalsame y se le
haga un lugarcito en
la casa del
horror
Que se extraigan un
par de células, se
haga un clon,
esperemos a que
crezca
y ahí lo juzguemos
por los delitos de
lesa humanidad
perpetrados y que en
el
Chile actual son una
bicoca. Entonces,
quizás, a lo mejor,
tenemos un
Gobierno de gente
decente.
Sin embargo, y muy
serio lo escribo,
una de las cosas que
más me aterra
cuando veo su muerte
cercana, es pensar
que si existe algo
más allá de la
muerte y me imagino
cientos de hombres,
niños y mujeres
asesinados que
caminan a paso lento
al encuentro de
Pinochet.
Que horrible
bienvenida les darán
los muertos a sus
asesinos.
Y de seguro, no sólo
a sus asesinos,
también a sus
encubridores.
Andrés Bianque
Noviembre 28, del
2006
andresbianque@hotmail.com |