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LA OEA AL BASURAL DE LA HISTORIA.
Por: Wilmer Ortuño
Si revisamos los acontecimientos de los
últimos días en cuanto al hecho de agresión del Gobierno de Alvaro Uribe
a Ecuador, así como los ataques desmesurados contra Venezuela y el
Presidente Chávez, no tenemos otra cosa qué pensar: la OEA ya no sirve
para nada. Razón tiene Fidel (¿y cuando no?) cuando afirma que a Cuba no
le interesa ingresar a esa cosa, que como la han definido muy bien
ciertas personas, no es más que el Departamento Neocolonial de los
Estados Unidos para controlar a los países de América Latina, pero ya no
más.La XX Cumbre de Presidentes
realizada en República Dominicana, demostró una vez más, y de manera
aplastante, que las cosas funcionan mejor cuando el Gobierno de los
Estados Unidos no tiene injerencia (manipulación) directa sobre los
presidentes de la región.
El Gobierno de Uribe se encontró solo ante
su política militar de la Legítima Defensa, política que ha aplicado su
aliado Israel en el Medio Oriente con resultados realmente pavorosos
contra el pueblo digno y glorioso de Palestina.
Uribe, a pesar de tratar de implicar con
falsas acusaciones a los gobernantes de Ecuador y Venezuela, no pudo
manipular la situación y se vio al descubierto tal y como es: un
violador de territorios ajenos (y según palabras de la Presidenta de
Argentina) un gobernante que aplica políticas represivas ilegales contra
los insurgentes de las FARC y el ELN. Tal y como se lo ha enseñado los
asesores norteamericanos.
Sólo RCN y Globovisión defienden a
semejante sujeto, cuyos partidarios tanto del congreso y del partido han
sido acusados de relaciones con los paramilitares para sacar provecho
político dentro del gobierno.
Un narcoparamilitar gobernando a Colombia
con el apoyo de los Estados Unidos y de los medios oligárquicos de
comunicación. ¡Qué maravilla de personaje! ¡Qué ser tan preclaro e
iluminado!Los gobernantes de
Ecuador, Nicaragua y Venezuela dieron muestras de tener el total
respaldo de la comunidad Latinoamericana en cuanto a la defensa de la
integridad territorial ante el premeditado acto político y militar
(alentado por los Estados Unidos) de invasión a territorio vecino.
El presidente Correa explicó
magistralmente que el conflicto colombiano es responsabilidad del
gobierno de Colombia, y que es su responsabilidad resguardar sus
fronteras para evitar trasladar problemas que sólo le incumben a
Colombia a territorios de los países vecinos. Esa es una verdad del
tamaño de una montaña.
Si el conflicto se extiende a los
territorios vecinos, el problema se torna regional, y por tanto debe
asumirse desde este punto de vista. Uribe deberá aceptar la
intermediación de una misión regional que busque una salida política al
conflicto, por supuesto, lo primero que hay que solicitar es la salida
de todo gobierno extranjero que incentive la guerra dentro del país
hermano y a los Estados Unidos no le agrada la idea ya que sus negocios
(narcotráfico, terrorismo, vigilancia y control de vastos territorios)
se verían afectados.
La OEA ya no sirve para nada, como tampoco
sirve la ONU, y es así porque los pueblos del mundo ya no están
dispuestos a dejarse manipular por terceros, sean los Estados Unidos,
Europa o cualquier aliado incondicional de ellos.
La OEA pertenece al basural de la
historia, junto a todas aquellas políticas, doctrinas y teorías que
pretenden aún la dominación y explotación de los pueblos.
Si realmente la Cumbre de Río fue una
advertencia a los Estados Unidos y aunque no sirva de mucho tanto
palabrerío, por lo menos fue el escenario propicio para que América
Latina alzara su voz contra agresiones secundadas por el imperio.
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