|
EL MARXISMO SEGÚN HUGO CHÁVEZ
Dante
Castro
El socialismo de Chávez siempre fue una incógnita que recién ahora se
empieza a despejar. Acaban de aparecer las últimas declaraciones donde el
presidente de Venezuela deslinda con el marxismo-leninismo. Ha dicho:
"El
Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no tomará las banderas del
marxismo-leninismo porque es una tesis dogmática que ya pasó y no está
acorde con la realidad de hoy".
Para hacerlo, improvisa un discurso desprovisto de elaboraciones
inteligentes; por eso cae en la misma línea de un memorable señor llamado
Kautsky. Dice más:
"Soy
socialista, bolivariano, revolucionario. Respeto la vía marxista, pero yo
no soy marxista. No puedo compartir esa tesis porque esa es una visión
determinista del socialismo".
¿Qué determinismo tiene el marxismo? Si hay algo a lo cual se opone el
materialismo dialéctico, es al determinismo y al empirismo. Barrunto que
"Cuadernos Filosóficos" o "Materialismo y empiriocriticismo" de Lenin no
están en su biblioteca particular. Creo que la cosa va por otro lado. Tal
vez ésta sea la mejor forma de Chávez para distanciarse de los modelos
aliquebrados en Europa del Este. Seguramente debe sentirse impulsado a
intentar un socialismo más democrático en Venezuela,
pero apunta en la dirección equivocada.
EL SOCIALISMO QUE NO QUEREMOS.-
La teoría de Marx y de Lenin
no indica
que la sociedad socialista deba degenerar en el modelo autoritarista
piramidal, en cuya cúspide están cómodamente instalados los únicos dueños
de la verdad: los funcionarios. Ni Marx ni Lenin fueron los autores de
sociedades y partidos en los cuales los marxistas se sentían pésimamente
mal. Bien decíamos en los años ochenta, después de leer a Rudolph Bähro:
el peor lugar para un comunista en Europa del Este es el partido
comunista. Por lo tanto, mal harían los venezolanos en juzgar al
marxismo-leninismo mediante una de sus manifestaciones, interpretando una
sola fórmula de su aplicación.
El marxismo-leninismo postula la necesidad del
poder popular sustentado por la
democracia directa de masas.
No puede hablarse de marxismo-leninismo si los trabajadores no tienen el
derecho de expresarse plenamente acerca de la sociedad que les
corresponde. Bien dicen los principios leninistas que la dictadura del
proletariado se aplica a los enemigos de la revolución, a las clases
antagónicas al proletariado, a la penetración ideológica del imperialismo,
etc. Pero en ningún lado dice que se
deba aplicar el rasero ideológico para nivelar a todas las cabezas.
No hay nada más incómodo en el socialismo real que un comisario político,
lo que es igual a un inquisidor o funcionario del Santo Oficio en el siglo
XVII. Un comisario político jamás estará a la altura de un intelectual
revolucionario, de un obrero pensante, de un combatiente o de un
estudiante que se considera socialista crítico. Se necesita muy poco
ingenio para ser comisario albacea de la verdad oficial. Y si hay algo
menos incómodo que eso, pero que produce idéntica urticaria, es un
burócrata. Con esas rémoras del "socialismo realmente existente" tenemos
que diferenciarnos.
Personalmente jamás estaré de acuerdo con un socialismo en el cual no
tengamos el derecho de llamar a la m...
por su nombre. No hables, no opines, no
juzgues, no investigues, no denuncies:
le haces el juego al imperialismo, nos dicen. Que
continúen las deficiencias, los errores, las corruptelas, las
desigualdades, las hipocresías, para no hacerle la campaña al enemigo. La
mejor forma de sepultar el legado de Marx y de Lenin es
censurando la capacidad de crítica del
pueblo, de los luchadores sociales, de los revolucionarios.
¿A ese socialismo renuncia Chávez?
Marx nos plantea una teoría del estado: el estado tipo comuna. Por eso nos
llamamos comunistas. Lenin recoge ese legado y lo desarrolla mediante una
revolución que cambió la historia de la humanidad. En las lecciones de
Marx y de Lenin sobre el estado comuna,
aprendimos
que los funcionarios no pueden ser
eternos ni permanecer en sus puestos vitaliciamente contra el
sentir de las masas. Un funcionario de cultura que envejece en su puesto
puede condenar al silencio a varias generaciones de creadores, por
ejemplo. La gerontocracia en el poder niega la innovación generacional
dentro del socialismo. ¿Con ese socialismo deslinda Chávez?
LAS CONSECUENCIAS DE UN DISCURSO.-
Tal vez por esas manifestaciones del socialismo burocrático que no
queremos, el presidente bolivariano Hugo Chávez se atreve a deslindar
equívocamente con el marxismo-leninismo.
Otra vez decimos:
equivoca el blanco. Pero Hugo
Chávez no es propiamente un ideólogo. Con todo el respeto que se merece el
líder de un proceso de masas, yo lo veo como un iletrado en marxismo. He
leído sus últimos discursos, sus últimas entrevistas, y confirmo mi
primera sospecha. Concretemos: ¿Quién
es Hugo Chávez para decir que el marxismo es obsoleto?
Cada revolución tiene sus propios líderes. Cada proceso social tiene su
derrotero ideológico, sus conquistas teóricas, sus intelectuales
orgánicos. Bien decía Mariátegui, que el socialismo en el Perú no será ni
calco ni copia, sino creación heroica. Los revolucionarios en el Perú
tienen derecho a desarrollar la línea del Amauta Mariátegui, a proseguir
estudiando el marxismo-leninismo, sin el acoso ideológico del buen vecino.
Y a nosotros nos viene el programa de la independencia desde antes que a
Bolívar: somos tupacamaristas, no lo olvidemos nunca.
Las consecuencias del último dislate chavista, la veremos aquí en nuestro
querido Perú. Ya las huestes de Ollanta Humala venían criticándonos
acremente. Ya en sus "escuelas" se venía predicando el antimarxismo y el
anticomunismo. En los centros etnocaceristas del otro Humala la campaña
era más feroz: según ellos somos la amenaza imperialista judeo-comunista.
Ahora, con la definición ideológica del PSUV, por analogía o imitación
simiesca asistiremos aquí al clímax de una nueva soberbia discriminatoria,
muy parecida a la del anticomunismo aprista en sus años aurorales. En
estos nuestros santos lugares tenemos mandriles, orangutanes, chimpancés y
gorilas, primates platirrinos y catarrinos, dispuestos a imitar la moda
que viene de fuera. Lo más peligroso será el enfrentamiento ideológico
entre quienes se pretenden antiimperialistas.
Si Chávez afirma que el marxismo-leninismo "es
una tesis dogmática no acorde con la realidad de hoy",
antes debería hacer un balance y valorar el apoyo de todos los
marxistas-leninistas del mundo a la Venezuela bolivariana. Por un poco de
diplomacia, debía referirse a nuestra línea empleando otros términos.
Gracias a su franqueza, ya sabemos qué nos espera. |