KINSHASA,
Congo.- Al
menos 60 personas
murieron en dos días
de enfrentamientos
en la capital del
Congo, de acuerdo
con el primer conteo
oficial de las
víctimas, dijo el
ministerio de
información.
“Mientras esperamos
los resultados de
las investigaciones,
la cifra provisional
de muertos de esta
deplorable situación
es de 60 _militares,
policías y civiles_
y 74 lesionados”,
expresó el ministro
de Comunicaciones
Toussaint Tshilombo
Send a la prensa en
Kinshasa, el sábado
en la noche. Sus
declaraciones fueron
retransmitidas por
la radio que
espaldan las
Naciones Unidas.
Tshilombo condenó
también el saqueo de
edificios públicos y
privados durante los
enfrentamientos
entre las fuerzas
armadas y los
combatientes leales
al ex aspirante a la
presidencia
Jean-Pierre Bemba.
El portavoz militar
de la ONU, Didier
Rancher, había
manifestado
previamente que la
cantidad de muertos
podría ascender a
“decenas”, pero no
ofreció información
específica.
No quedaba claro aún
que provocó los
enfrentamientos que
estallaron el
jueves. Una serie de
tiroteos matutinos
dio lugar a ataques
con morteros en la
tarde, y la gente
huyó de la capital.
Durante los
enfrentamientos, los
proyectiles de
mortero llegaron
hasta unos cuatro
kilómetros de
distancia a
Brazzaville, capital
de la vecina
República del Congo.
En Kinshasa, los
morteros incendiaron
algunos edificios y
dañaron una
refinería de
petróleo.
Las fuerzas de
seguridad
recuperaron el
control de la
capital el viernes
en la noche y la
calma volvió a
Kinshasa el sábado,
aunque aún había
algunos cadáveres en
las calles el sábado
en la tarde,
esperando que las
ambulancias de la
Cruz Roja los
recogieran. Un
fotógrafo de la AP
contó 10 cadáveres.
Un total de 109
soldados leales al
ex caudillo y
aspirante a la
presidencia
Jean-Pierre Bemba se
entregaron en una
base de la ONU, como
demandaba el
gobierno del Congo,
dijo Rancher. Otros
44 fueron detenidos
cuando intentaban
cruzar el río Congo
para llegar a la
vecina República del
Congo, manifestó el
portavoz policial
coronel Jean Aive
Allakooua.
Bemba, que se cree
comanda una milicia
de miles de
rebeldes, no
abandonó todavía la
embajada de
Sudáfrica donde se
refugió durante los
enfrentamientos.
En los comicios
presidenciales del
año pasado, la
primera votación
libre desde 1960,
Bemba salió segundo.
El ex líder rebelde
se negó en un
principio a aceptar
su derrota ante el
presidente Joseph
Kabila, y su milicia
tomó las calles
desencadenando
enfrentamientos
violentos en los que
murieron más de 10
personas.
Posteriormente fue
elegido senador y en
un principio aceptó
desmantelar su
milicia, aunque no
ha respetado los
plazos fijados para
concretarlo.