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La Confederación de Trabajadores de
Venezuela, que fue uno de los cuatro protagonistas clave del golpe de
Estado contra el gobierno de Hugo Chávez, el 11 de abril de 2002, acaba de
ingresar como miembro de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono
Sur. Así lo pudimos confirmar en fuentes dirigentes de la Confederación
General del Trabajo de Argentina.
A comienzos de febrero de este año 2006 la Confederación de Trabajadores
de Venezuela (CTV) giró una solicitud oficial a la Coordinadora de
Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), en la que expresaba su deseo de
ser aceptada como una miembro más de esta entidad que agrupa a ocho (8)
centrales del MERCOSUR, entidad subregional en la que hacen vida
institucional.
Casi tres meses después y luego de algunas consideraciones gremiales de
segundo orden, la CTV fue aceptada, sin oposición manifiesta de alguno de
sus miembros, como parte oficial de la CCSCS. Esto es así desde abril de
2006.
En la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur se agrupan la CGT
Argentina, la CTA Argentina, la CGT Brasil, la CUT Brasil, la FS Brasil,
la CUT Chile, la CUT Paraguay, y el PIT.CNT Uruguay. Así aparece
registrado en su página web (http://www.ccscs.org/html_todo_sobre_ccscs/ccscs)
Hasta el día de hoy, no se conoce expresión pública de ninguna de estas
centrales contra el ingreso de la central golpista venezolana a la CCSCS.
Por ejemplo, la CGT de Brasil, que hace propaganda permanente en su
semanario al presidente venezolano. Tampoco la CTA de Argentina, a pesar
que algunos de sus dirigentes me han manifestado su oposición al ingreso
de la CTV. En su último congreso nacional en Mar del Plata, la CTA tuvo
como invitada especial a Marcela Máspero, dirigente reconocida de una de
las corrientes internas de la UNT, o sea, la negación corporizada de la
CTV.
Esta misma contradicción moral y política se hace visible en casi todas
las centrales componentes de la CCSCS.
Todo el mundo recuerda que la CGT argentina fue una de las primeras
centrales latinoamericanas que manifestó su repudio al golpe del 11 de
abril de 2002. Tanto la CTA, como las CGT de Argentina y Brasil,
estuvieron presentes en la fundación de la UNT en Caracas, el 14 de abril
de 2003, el día de la última sepultura de la CTV.
¿Qué busca la CTV en el MERCOSUR?
La CTV quiere renacer en el MERCOSUR. El ingreso de la CTV a la CCSCS
constituye mucho más que un dato sindical. Esa central venezolana murió
como organismo de la clase trabajadora en 2002, al convertir su carácter
burocrático en reaccionario, anti obrero y agente directo del gobierno
estadounidense.
La CTV fue el agente social más activo en la organización del golpe de
abril en las bases obreras. Para ello, pactó en diciembre de 2001 con la
Federación de Cámaras Empresarias de Venezuela (FEDECAMARAS), el
concentrado de la gran burguesía venezolana.
Carlos Ortega, su presidente de
entonces, fue el segundo vocero nacional del golpe, junto a Pedro Carmona,
ex titular de FEDECAMARAS. A su mando estuvo la organización de varios
grupos armados de choque, en conjunto con el grupo ex guerrillero maoísta
Bandera Roja, en la marcha multitudinaria de la derecha, el 11 de abril de
2002.
Hoy, Carlos Ortega está preso en Caracas, por su responsabilidad central
en aquel golpe. La CTV fue parte del gobierno de facto pro yanqui que duró
47 horas entre el 12 y el 13 de abril de 2002. Ortega se escapó a Costa
Rica y luego a Miami, al igual que Carmona a Colombia, donde fueron
protegidos por los Estados de esos países.
Carmona se apagó como golpista activo, pero Ortega continuó conspirando
sostenido con las finanzas y la logística, por la Central de Inteligencia
de América (CIA), la Fundación Nacional Cubano Americana y la NED (National
Endowment for Democracy) como ha sido develado en informes de la
inteligencia venezolana y de algunos movimientos sociales de ese país.
Ortega fue una de las voces que llamó a 'matar a Chávez' desde programas
radiales y televisivos de Miami. Volvió clandestinamente a la capital
venezolana en agosto de 2004 para apoyar a la oposición antichavista
durante el Referéndum, ocasión en la que fue visto en el Este de Caracas
protegido por la policía del Alcalde Mayor opositor Alfredo Peña. Poco
después fue capturado.
El posicionamiento de la CTV en un organismo que hace vida activa dentro
del MERCOSUR, es parte manifiesta de la operación a mediado plazo que
lleva adelante EEUU contra el proceso de la 'revolución bolivariana' y el
gobierno nacionalista de Hugo Rafael Chávez.
Pero también tiene como propósito intentar el saboteo a la inserción
defensiva del Estado venezolano en el MERCOSUR, por un lado, y bloquear,
en forma simultánea, toda posibilidad de relación gremial de la Unión
Nacional de Trabajadores (UNT) en el sur del subcontinente. La UNT es la
central obrera bolivariana que sustituyó a la CTV en el movimiento obrero
venezolano, con más de millón y medio (1.500.000) de afiliados. Su base
actual, cuadros y dirigentes fundamentales se identifican con el proceso
político bolivariano y con el gobierno de Chávez, a pesar de las gruesas
diferencias que los separan al interior. A la CTV le quedan unos 200.000
afiliados y no representa al Estado venezolano en la OIT.
El detalle que faltó
Las tres observaciones tenidas en cuenta por la dirección de la CCSCS para
aceptar a la CTV en su seno fueron, su actual fuerza sindical en la clase
trabajadora de Venezuela, otra, su participación en la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), el brazo gremial de las Naciones Unidas
dentro del sistema mundial de Estados, desde 1948.
Y una tercera, su relación con la CIOLS, que es la agrupación mundial de
sindicatos y centrales orientada por los intereses del gobierno de los
Estados Unidos, lo que no impide a algunos sindicatos o dirigentes
aislados, mantener algunas convicciones anti yanquis.
Entre las consideraciones no estuvo la participación de la CTV en un golpe
de Estado al servicio del imperialismo norteamericano y los patronos
venezolanos. Ese pequeño detalle compromete política y moralmente a las
centrales que componen la CCSCS.
Esto, por si solo, compromete a las centrales de la Coordinadora de
Centrales Sindicales del Cono Sur, con la operación internacional contra
el proceso nacionalista que vive Venezuela, de la que la CTV es una pieza
básica.
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