Representantes de
medio centenar de
medios radiales,
televisivos escritos
y digitales
expresaron estar
convencidos de que
en Venezuela se
edifica una nueva
concepción social
sobre la base de los
principios de la
igualdad de
derechos, deberes y
oportunidades.
Asimismo resaltan el
aporte a la equidad,
la solidaridad y la
corresponsabilidad
social "que estimula
la participación y
el protagonismo del
pueblo y ubica al
ser humano, inmerso
en una relación
armónica con la
naturaleza, como el
centro de la gestión
pública".
La declaración final
del encuentro
explica que por tal
razón, los medios
alternativos y
comunitarios
mantienen una
identificación plena
con la orientación
estratégica a la
construcción del
socialismo del Siglo
XXI.
Apunta que esa vía
es una "alternativa
conceptualmente
válida para oponerla
a la barbarie
capitalista
neoliberal que nos
impusieron y con la
cual saquearon las
riquezas de la
nación y nos
explotaron y
humillaron como
pueblo".
Al mismo tiempo
advierte que "el
imperialismo y sus
lacayos internos
nunca van a cesar en
su despropósito de
arremeter contra la
manifiesta voluntad
de soberanía del
gobierno y del
pueblo venezolano".
Para tal efecto,
añade, han dispuesto
de una política
injerencista que
comprende desde el
chantaje
diplomático, la
presión económica,
la subyacente
amenaza militar
hasta el cerco
mediático
manipulador,
desestabilizador y
golpista.
Al respecto recuerda
que los sectores
opuestos al proceso
de cambios
revolucionarios han
apelado al golpe de
estado,
desconocimiento de
las instituciones,
boicot económico,
paros petroleros y
empresariales e
importación de
paramilitares, entre
otros métodos.
Al mismo tiempo
alertan que es en el
ámbito ideológico -
comunicacional donde
la acción opositora
se hace sentir de
manera persistente,
con la reproducción
permanente de las
ideas y valores "de
la decadente pero
aún sólida ideología
capitalista".
Al respecto alertan
que esos ectores
mantienen en
Venezuela un inmenso
poder mediático con
el control del 70
por ciento de la
producción mediática
del país.
Para enfrentar esa
situación, los
medios alterantivos
y comunitarios
proponen
democratizar la
comunicación y crear
condiciones para la
participación de
todos en la
producción,
distribución y
consumo de mensajes
mediáticos.
La gran masa
-agrega- no debe ser
sólo consumidora de
mensajes, mucho
menos mantener una
postura acrítica
frente a los mismos;
por el contrario,
ahora se impone una
acción protagónica
en correspondencia
con el proyecto
socio-político en
construcción.
Al respecto proponen
"una comunicación
alternativa que
sirva de réplica, de
contrapeso al
mensaje ideológico
del sector mediático
empresarial
(agrupado en la
Cámara Venezolana de
la Radio y la
Televisión y en el
Bloque de Prensa
Venezolano)" Para
ello sugieren el
lanzamiento de la
Misión Comunicación,
orientada a la
construcción de una
sociedad de la
comunicación fuera
de los esquemas,
para cimentar un
nuevo paradigma, con
todo el pueblo
involucrado en el
quehacer
comunicacional.
Para ello exponen la
necesidad de una
alianza estratégica
del aparato
mediático estatal
con el amplio
movimiento de medios
radiofónicos,
impresos y
electrónicos
alternativos y
comunitarios.
Alianza estratégica
destinada -añade la
declaración- a la
defensa de la
patria, a denunciar
y desenmascarar al
imperialismo, a
promover la acción
gubernamental, a
contribuir con la
concreción del nuevo
proyecto de país
contemplado en la
Constitución.
Otro objetivo
expuesto es perfilar
una conciencia
crítica en el seno
del pueblo, y a
propiciar la
incorporación masiva
de los movimientos
sociales en este
nuevo modelo.