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Seis Reflexiones
Acerca del 2D
Los resultados del
Referéndum
Consultivo acerca de
la propuesta de
reforma
constitucional, nos
obligan a
reflexionar sobre
varios asuntos que
como revolucionarios
debemos afrontar con
miras a garantizar
nuestros objetivos a
largo plazo, más
allá de que los
objetivos planteados
en esta batalla no
hayan podido ser
alcanzados.
Sin ánimo de hacer
una lista exhaustiva
de estos asuntos
para meditar,
menciono algunos que
a esta hora de la
madrugada me viene a
la mente.
Se
hace necesario que
las instituciones de
la administración
pública se avoquen a
trabajar en la
construcción de un
ambiente en el cual
los cambios
propuestos en la
reforma se sientan
necesarios e
imprescindibles para
avanzar en la
construcción de una
sociedad para todos.
Muchos de los
venezolanos que no
votaron
probablemente
sienten que aun no
le ven el queso a la
tostada y siguen
apostándole al
triunfo electoral
sin que este se
manifieste en
cambios no
estructurales como
los planteados, pero
si apreciables
directamente en el
día a día. Más que
en convencer a los
venezolanos acerca
de las bondades de
esos cambios, es
importante que éstos
se perciban como
necesarios. La
ineficiencia
institucional y la
corrupción son dos
de los principales
obstáculos a vencer
con miras a dejar
las bases sentadas
tanto para los
cambios necesarios
en la constitución,
como para garantizar
un triunfo en las
próximas elecciones
presidenciales sin
Chávez como
candidato.
Reflexionar
acerca de los 3
Millones de
venezolanos que hace
un año votaron por
Chávez y que hoy se
abstuvieron de
opinar. ¿Qué
lecciones políticas
podemos sacar de
esta experiencia? En
primer lugar hay que
reconocer el enorme
reto que significaba
plantearse una
consulta popular en
el marco inmediato
de una división de
las fuerzas que
tradicionalmente
apoyaron al chavismo.
Una parte de esos 3
millones de
abstencionistas
probablemente
dejaron de votar por
sentir simpatías por
las fuerzas que no
se alinearon al PSUV.
Su abstención es de
algún modo un signo
de lealtad al
presidente y al
mismo tiempo, una
manifestación de
desacuerdo con un
proceso de
separación que los
descalificó.
Otra parte de esos 3
Millones,
probablemente no se
sintió
suficientemente
informada acerca de
las bondades de los
cambios propuestos,
o peor aún, fueron
víctimas de la
campaña de
desinformación que
eficientemente
adelantó la
oposición.
Paradójicamente, el
tiempo solicitado
por la oposición
para debatir la
reforma le hubiera
favorecido a la
bancada del Sí, a
fin de emprender una
campaña
institucional de
información acerca
de los cambios
propuestos. La
campaña por el Sí no
solo comenzó tarde
sino que se enfocó a
rebatir los
argumentos falaces
construidos
hábilmente por la
oposición. Fue una
campaña defensiva y
no una campaña
informativa desde el
punto de vista
institucional.
La oposición obtuvo
apenas 400 mil votos
más que el año
pasado, lo cual hace
de este revés del
chavismo, una
victoria de la
abstención y no un
triunfo de la
oposición. El
triunfo es también
un triunfo de los
caminos democráticos
para plantear los
cambios, una
victoria de los
mecanismos
establecidos en la
constitución del 99,
como el Referéndum
Consultivo. La
oposición
democrática se
fortalece con éste
resultado, lo cual
tiene un efecto
demoledor para los
sectores radicales
violentos y un
efecto sumamente
positivo en la
confianza que
nuestros contendores
le profesan a las
instituciones
creadas por la
Revolución. Al igual
que en el caso de la
recolección de
firmas para el
Referéndum
Revocatorio de 2004,
ésta derrota tiene
un sabor a triunfo.
Al fin y al cabo fue
el chavismo el que
hizo posible estos
mecanismos. De nuevo
se le demuestra a la
oposición que jugar
el juego con
nuestras reglas es
más beneficioso para
ellos que
desconocerlas.
Ante los resultados
se hace urgente
analizar quiénes son
y donde están los
verdaderos aliados
de la revolución.
Revisar las
lealtades tan
profundamente como
sea necesario, sobre
todo en los casos de
los camaradas con
funciones y cargos
de responsabilidad
en los poderes
legislativo y
ejecutivo. El
proceso iniciado con
la creación del PSUV
generó animadversión
en ciertos sectores
del poder
constituido que se
ven desplazados por
los nuevos
liderazgos.
Fortalecer estos
nuevos liderazgos
locales es tarea
urgente, como lo es
trabajar en función
de las elecciones de
alcaldes y
gobernadores
considerando que de
la escogencia de los
futuros candidatos
depende en cierta
medida el resultado
favorable de las
próximas elecciones
presidenciales.
¿cómo se va a
trabajar en las
alcaldías y
gobernaciones para
garantizar que el
próximo candidato a
presidente tenga el
camino abierto a
pesar de no tener el
liderazgo que ha
generado el
Comandante Chávez?
¿Quién será el
próximo candidato a
la presidencia?
Estas cuestiones
debemos analizarlas
los venezolanos
comprometidos con el
proceso en el marco
de una oposición
animada y
fortalecida
electoralmente. El
objetivo es
garantizar la
continuidad del
proceso
revolucionario y por
ello éste primer
revés en 9 años debe
analizarse
construyendo
escenarios de
mediano y largo
plazo, en los cuales
la unidad sea el
común denominador.
Adicionalmente y
como comentario
final, creo que los
resultados obligan a
pensar en la manera
como se elaboró la
propuesta y la
carencia de apoyo
popular que se
evidencia en los 3
millones de votantes
chavistas que se
abstuvieron. Quizás
la mejor estrategia
en lo político y en
lo social hubiera
sido darle más
tiempo a la
discusión y
propiciar apoyo
desde las bases,
enmarcando la
elaboración de la
propuesta y su
articulado dentro
del proceso de
creación de los
nuevos liderazgos,
de fortalecimiento
del poder Popular y
de fortalecimiento
del PSUV como
estructura
político-partidista.
Hacer de la reforma
una bandera política
del PSUV construida
desde las bases del
Poder Popular
hubiera contribuido
a ese triple
objetivo con mejores
resultados en el
referéndum.
César Aponte Rivero
aponte.cesar@gmail.com |