El batallón
socialista n. 53 ha
dedicado el nombre
de su batallón al
cacique
Terepaima.
Quien era Terepaima?
-
Huayra! -
Venceremos!
-
Su grito de batalla
Terepaima,
cacique de araucos y
meregotos, "dueño"
del territorio que
limitaba con los
Teques, era tenaz
como guerrero, ágil
y preciso en las
conquistas, alcanzó
éxito en las
batallas contra
Rodríguez Suárez. Su
dominio alcanzaba el
Tuy, San Pedro,
Mariches, hasta el
territorio que hoy
ocupan los estados
Miranda, Aragua,
parte de Carabobo,
Cojedes y parte de
Lara. Terepaima,
sabiendo que el
español Rodríguez
Suárez lo tenía
sentenciado a
muerte, reunió los
indios Paracotos y
en un feroz ataque
contra los
españoles, extinguió
la vida de Rodríguez
Suárez.
La victoria y el
hecho de que
Terepaima fuera el
que diera muerte a
Rodríguez, le creó
una aureola de
leyenda. Hasta ese
momento, había
actuado como jefe
sin que los piaches
de su tribu
aprobaran su ascenso
a la categoría de
cacique. El triunfo
de Terepaima sobre
el español que mató
a Yoraco, le
dio argumentos para
adquirir el
liderazgo que
ambicionaba.
La historia de este
hombre demuestra que
no sólo fue hábil
como guerrero, sino
que también tenía
dotes para la
política y para la
diplomacia. De
hecho, en 1559
negocia con
Francisco Fajardo
permitiéndole paso
por su territorio
después de habérselo
negado.
En 1561 vence a Luis
Narváez, que había
penetrado en su
territorio con
propósitos
belicosos. Losada se
enfrentó con
Terepaima en el 67 y
no pudo someterlo.
Fue Garci González
de Silva quien logró
establecer la paz
con él, pero el
indio muy pronto
volvió a la guerra,
a defender lo que
creía que era suyo y
en una cruenta pelea
encontró la muerte a
mediados de la
década del 70.
"Huayra!" es
uno de los gritos de
guerra de los indios
caribes del siglo
XVI, que significa
"Venceremos!".
Las tribus
indígenas,
sostuvieron una
tenaz lucha contra
el invasor español,
donde el
conocimiento de
materiales bélicos
de la época jugo
papel importante en
el exterminio de los
grupos aborígenes.
Los caribes, al
igual que otras
tribus, mostraron
una resistencia
implacable contra
quienes buscaban
someterlos en su
propia tierra. Los
caballos, perros
amaestrados,
arcabuces, fuerte
vestidura y una gran
experiencia en el
arte de la guerra no
lograron extinguir
el grito de libertad
que retumbaba en las
montañas
venezolanas, con
flechas y lanzas
combatieron con
tenacidad regando
los campos de
batalla con su
sangre americana.
Esta lucha
encarnizada duró
varios años de
enfrentamientos;
hubo episodios de
heroísmo, destacando
el ímpetu y
gallardía de
valientes caciques
como: Guaicaipuro,
Baruta, Chacao,
Tamanaco, entre
otros.
Fuente:
terepaima.com