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Edif. Aldomar,
Piso 7, Ofic. 55, Marrón a Cují
Apartado
Postal 2444 Carmelitas 1010-A, Caracas – Venezuela
Tlf.:
+(58-212) 564-0503
fedefamorg@cantv.net
La Federación
Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos es un
organismo regional dedicado a luchar contra la práctica de las desapariciones
forzadas y tiene Status Consultivo en categoría II ante el Consejo Económico y
Social de las Naciones Unidas.
Asociaciones Miembros
en: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala,
Honduras, México, Panamá, Perú y Uruguay
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La Federación Latinoamericana de Asociaciones de
Familiares de Detenidos-Desaparecidos (FEDEFAM) es una organización no
gubernamental integrada por las Asociaciones de Familiares de países de
América Latina y el Caribe en los que se practico o practica la
desaparición forzada de personas. FEDEFAM es una organización humanitaria,
independiente de toda doctrina o institución política o religiosa.
Fundación
La Federación fue fundada en enero de 1981 en la ciudad
de San José (Costa Rica) e institucionalizada por el II Congreso realizado
en la ciudad de Caracas (Venezuela) en Noviembre del mismo año. FEDEFAM
tiene el status consultativo en categoría II ante el Consejo Económico y
Social de las Naciones Unidas. Su gestión se funda en el esfuerzo de cada
una de sus Asociaciones miembros y se apoya en la solidaridad
desinteresada de personas y organismos humanitarios nacionales,
latinoamericanos e internacionales.
Países con asociaciones miembros de Fedefam Argentina, Bolivia, Brasil,
Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México,
Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay.
Desaparición Forzada
La desaparición forzada se basa en un secuestro llevado a cabo por agentes
del Estado o grupos organizados de particulares que actúan con su apoyo o
tolerancia y donde la víctima "desaparece". Las autoridades no aceptan
ninguna responsabilidad del hecho, ni dan cuentas de lavíctima. Los
recursos de habeas corpus o de Amparo -mecanismos jurídicos destinados
agarantizar la libertad e integridad del ciudadano- son inoperantes y en
todo momento losperpetradores procuran mantener el anonimato.
Objetivo
El objetivo es, además de la captura de la víctima y su
consiguiente "tratamiento" sin freno de ningún tipo, el crear, desde el
anonimato y la subsiguiente impunidad, un estado de incertidumbre y terror
tanto en la familia de la víctima como en la sociedad entera.
Incertidumbre, porque no se sabe qué hacer, a quién recurrir, porque se
duda sobre el real destino y/o los beneficios de la búsqueda. Terror, por
el destino desconocido pero obviamente terrible y por la convicción de que
cualquiera y por cualquier motivo puede ser un desaparecido.
En la desaparición forzada se acumulan una serie de
violaciones de los derechos fundamentales de las personas: el derecho a la
libertad y la seguridad de la persona, el derecho a ser reconocida en
todas partes como una persona ante la ley, el derecho a la defensa, el
derecho a no ser sometido a la tortura, y constituye una grave amenaza al
derecho a la vida.
La desaparición forzada paraliza tanto la acción opositora de la víctima
como a la sociedad entera. El desaparecido no es pues, un simple preso
político; tampoco es - como quienes la practican quisieran hacer que se
considere- un muerto, por más que se hayan encontrado, muchas veces, sus
cadáveres.
El papel de
los familiares
Al principio, cada familiar comienza una búsqueda
individual. Luego se encuentra con otros familiares y en las tareas de
búsqueda y denuncia se van conformando las diferentes asociaciones de
familiares.
Con el correr del tiempo, la toma de conciencia de los
orígenes de esta forma represiva, de sus fines, la profundización del
papel que juega el movimiento de familiares, los lleva a traspasar las
fronteras y a intercambiar con otros países latinoamericanos. El análisis
colectivo y la consiguiente comprensión de lo que es el Continente, así
como el claro beneficio de aunar fuerzas detrás de objetivos comunes,
lleva al surgimiento de FEDEFAM.
Estamos conscientes que a nivel de cada país la determinación del pueblo
de no permitir esta forma represiva es la única verdadera garantía. En tal
sentido, es imprescindible que el movimiento popular conozca, comprenda y
combata este tipo de crimen que, sin duda, afecta la sociedad entera. El
problema de los desaparecidos no es sólo el de las víctimas y sus
familiares, el problema es de nuestros pueblos, de nuestro continente y de
la humanidad entera.
Exhortamos a los organismos de derechos humanos, a los grupos de
solidaridad, a los sindicatos, a las organizaciones estudiantiles, a los
partidos políticos, a las iglesias de nuestra América a difundir
ampliamente este problema y esta lucha, a aunar esfuerzos para erradicar
para siempre este crimen de nuestras tierras. Hay que sumar fuerzas para
insistir en la investigación adecuada de los casos de desaparición
forzada, para rescatar con vida a los detenidos-desaparecidos y para
juzgar a los criminales, no por venganza sino en nombre de la justicia y
la dignidad de la sociedad civilizada. No es posible la construcción de
una sociedad en base de una falsar e conciliación, inadecuada justicia,
indultos presidenciales y olvido. Ignorarla es la mejor forma de
alentarla. |